El más completo directorio en español

HOME| Titulares| Diarios| Radios| TV.| Buscadores| Economía| Agencias| Alternativos| Mail

 

Buscar en
IAR-Noticias y en
 la Web

Google

 

 

 
 
 

Latinoamérica

Norteamérica

Europa

Medio Oriente

Irak

Asia

Africa

Autores

Internet

Especiales

Contrainformación

TITULARES
del Mundo

I Argentina I Brasil I
I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía I

EN VIVO

Radios del
Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente
I Internacionales I

BUSCADORES

del Mundo


I América del Norte I
I América Central I
I América del Sur I
I Europa I España I
I Africa I Asia I
I Medio Oriente I
I Oceanía I
I Temáticos I
I Internacionales

ECONOMIA
MUNDIAL


I América Latina I
I Africa I Asia I
I España I EE.UU. I
I Europa I
I
Oceanía I  
I Canadá
I Medio Oriente
Bolsas del Mundo I

MEDIOS

del Mundo


I Agencias
de Noticias I

I Diarios I 
I Revistas I
I Radios I
I Televisión I

MEDIOS
ALTERNATIVOS


I Periódicos
 
y Redes
I
I
Agencias
 de Noticias I
I
Publicaciones
 
y Sitios I
I
Prensa
 
de Izquieda I

 

Agregar 
a favoritos

Recomendar
 este sitio

 
 

AUTORES

 

INTERNACIONAL  

 

Sólo se gana si hay una línea correcta de acción

 
 

 (IAR Noticias) 08-Septiembre-08

El Che cuando las FARC ya existían se fue a Bolivia a construir un movimiento guerrillero en ese país.

Cada Pueblo tiene la responsabilidad de impulsar su propio proyecto revolucionario, decirlo puede parecer una obviedad, pero a veces es útil recordar algunas obviedades.

Por Luis Ocampo - Izquierda Castellana

Cada proceso revolucionario, si realmente lo es, tiene sus propias características, condicionadas por sus particularidades. No hay una receta universal que después se adapte a cada caso, esa es una concepción acientífica y sólo sostenible desde posiciones mecanicistas, pero ciertamente hay algo de universal en los procesos revolucionarios, o al menos debería de haberlo; y ello es que el objetivo principal de tal proceso es la transformación política, social y económica de la realidad propia.

Dicho de otra manera y recurriendo a conceptos del catolicismo-cristianismo que por estar presentes en nuestro sustrato cultural pueden facilitar la comprensión de la cuestión. Todo proceso revolucionario que realmente lo sea, tiene que tener como objetivo salir del Infierno, el capitalismo-imperialismo, y conquistar el Cielo, el Socialismo o, al menos, el Purgatorio como etapa de transición.

Si un proyecto revolucionario no tiene como finalidad principal ese objetivo, en el menor tiempo y al menor coste humano posible, el de la transformación concreta de las condiciones de vida del Pueblo al que sirve, mediante la construcción del Poder Popular, corre el riesgo en convertirse en un fin en sí mismo, antes o después. Y ello a su vez puede conducirle a la pérdida de vínculos sociales y por tanto a la pérdida del "fuelle revolucionario".

En la lucha revolucionaria confluyen muchos factores y circunstancialmente los inmediatos, la respuesta a una ofensiva represiva o a cualquier iniciativa antisocial especialmente grave por parte del enemigo, pueden ser el crisol que haga dar un salto cualitativo al movimiento popular. Puede ser y de hecho históricamente ha solido ser, "la chispa que incendia la pradera", pero si no hay una estrategia transformadora que permita avanzar en el cambio del modelo social que genera en ese momento histórico concreto un sufrimiento ya inaceptable, por otro que sirva realmente al Pueblo Trabajador, ese chispazo se quedará como un mero relámpago, como un segundo de luz en una noche larga y obscura.

En la militancia revolucionaria hay un cierto componente de mística necesario, pero el ingrediente esencial de cualquier proyecto revolucionario tiene que ser el factor racional, el análisis materialista y por tanto científico de la realidad, sus posibilidades de cambio y las vías para conseguirlo. Esta concepción es la que separa el socialismo utópico del socialismo científico, es la que separa "la religiosidad revolucionaria" de "la auténtica práctica revolucionaria".

La mística castellana tiene algunos textos muy ilustrativos de lo que podríamos considerar actualmente religiosidad revolucionaria, reproducimos uno que aunque formalmente anónimo su autoría se adjudica habitualmente a Teresa de Ávila.

Soneto a Jesús Crucificado

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tu me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

Si en él hacemos algunos cambios terminológicos: cambiar cielo por socialismo e infierno por capitalismo y tu cuerpo tan herido por sufrimiento popular, tenemos un claro ejemplo de lo que se quiere decir.

La solidaridad internacionalista y revolucionaria es muy necesaria y útil pero nunca puede sustituir al proceso revolucionario endógeno, propio de cada Pueblo. Mucho menos un proceso revolucionario puede ser conducido por súperanalistas sin vínculos orgánicos concretos con ese proceso en particular, por dotados e informados que éstos estén.

Desde una perspectiva revolucionaria todo es criticable, personas y organizaciones, pero la crítica para ser útil ha de mantener algunas normas, entre ellas la de la veracidad que excluye la manipulación de datos y exige un mínimo rigor científico.

Partiendo de la base de que todo puede ser objeto de crítica con la exigencia de que ésta se haga con metodología revolucionaria, hay que considerar que la actividad de las FARC y en general del proceso colombiano, de la misma forma que Fidel o el proceso cubano, pueden ser sujetos de crítica.

Sería una total incoherencia intelectual y revolucionaria adjetivar de intento de "sacralización" y de "culto a la personalidad", la no crítica a Fidel, a Chávez o a la revolución cubana o al proceso bolivariano en Venezuela y sin embargo "llevarse las manos a la cabeza" porque se hagan criticas a las FARC.

Partamos pues efectivamente de la base de que todo es criticable desde una perspectiva revolucionaria. Si no hay tabús, no hay tabús.

En este sentido me parece totalmente lícito el contenido del breve articulo de Fidel titulado "La Paz Romana".

No creo en absoluto que en él se debilite la legitimidad de origen ni la trayectoria global de las FARC, ni se les ponga a los pies de los caballos, ni se dé credibilidad al gobierno narco-terrorista de Uribe.

El trato general del articulo es por el contrario de reconocimiento esencial de las razones para la existencia de las FARC. Lo que Fidel plantea, en mi opinión, son algunos desacuerdos tácticos y de métodos de acción que a ningún revolucionario tendrían que asustar.

Esas opiniones están expresadas con el máximo respeto, en el marco de la denuncia de las implicaciones yankis en la operación de captura de rehenes por parte del ejercito colombiano, utilizada mediáticamente hasta la nausea.

Críticas sobre algunos aspectos tácticos de las FARC.

Se pueden compartir o no esas críticas, pero nadie debería de negar el derecho a emitir a la persona que seguramente tiene más experiencia sobre la lucha revolucionaria en América Latina, sus opiniones.

En cualquier caso hagamos la siguiente reflexión, ¿Qué hubiera sido más útil para el avance de la lucha popular en Colombia?, ¿la entrega de un grupo de rehenes por parte de las FARC incluyendo a Ingrid Betancourt , aunque no hubiera habido entrega de prisioneros de la guerrilla a cambio, o la captura de estos rehenes por parte del operativo combinado entre ese ejército, el yanki y otros servicios de inteligencia al servicio del imperialismo como el israelí?

Porque ciertamente en este caso, como la realidad nos ha demostrado, la alternativa no estaba en la entrega de rehenes a cambio de prisioneros, sino en la entrega por iniciativa propia con el impacto político que ello hubiera tenido, o la captura por la vía militar con el impacto político que también ha tenido, aunque evidentemente de otra naturaleza.

Probablemente esta hipótesis técnicamente no era fácilmente viable, pero creo que la evaluación política de ambas hipótesis no deja lugar a dudas.

No parece en ningún caso de ninguna utilidad revolucionaria contraponer a las FARC con otros procesos de lucha y transformaciones sociales y políticas en Latinoamérica.

Eso es lo que el imperialismo desea; y ésa es la conclusión que se desprende en el articulo firmado por León Ernesto Rojo y publicado en La Haine. No es el caso de otros escritos críticos con las posiciones de Fidel, Chávez, ... muchos más matizados y responsables en su desarrollo.

No parece muy riguroso utilizar a los revolucionarios fallecidos, especialmente al Che, en este debate sobre las FARC, eso en mi pueblo se llama "arrimar el ascua a la sardina".

No sabemos lo que el Che diría de vivir, sobre esta cuestión, o sea que no le manipulemos en ningún sentido. En relación con las FARC en cualquier caso sólo tenemos un dato objetivo verificable y es que el Che cuando las FARC ya existían se fue a Bolivia a construir un movimiento guerrillero en ese país.

En los fusiles guerrilleros de las FARC resisten los pueblos de América Latina, esa es una afirmación cierta pero también incompleta, los Pueblos de América Latina también resisten en la Cuba socialista, en el movimiento bolivariano de Venezuela, en la lucha soberanista y antiimperialista en Bolivia y en decenas y decenas de frentes sociales, políticos y guerrilleros a lo largo y ancho de este subcontinente.

De la articulación regional, respetuosa con cada identidad y proceso propio, de ese conjunto de movimientos, revolucionariamente dirigida, es como se podrá ir construyendo una alternativa continental antiimperialista con importantes implicaciones a nivel mundial.

La lucha armada es una de las formas de lucha dentro del conjunto de formas de lucha revolucionarias, con plena legitimidad en el momento histórico que vivimos de Guerra Global del Imperio, pero su materialización es diversa y debe ajustarse a cada coyuntura concreta, imagino que a nadie se le escapa que las reformas del ejército venezolano, boliviano o incluso ecuatoriano, son materializaciones de la búsqueda de una mayor capacidad de resistencia, de respuesta militar ante la ofensiva del gran imperio, hoy en una situación totalmente asimétrica. Algunas de esas reformas suponen una implicación importante del Pueblo en las tareas de defensa tal como es el caso de Venezuela, único camino éste por cierto para garantizar la victoria.

Los revolucionarios, desde luego los que tienen la responsabilidad de dirigir un Estado, pero incluso los que tienen responsabilidades en movimientos revolucionarios, no pueden manejar públicamente toda la información, por que ello sería darle importantísimas armas al enemigo, por eso en los debates también hay que saber leer entre líneas y sobre todo interpretar los textos en el marco de la trayectoria revolucionaria de quien los suscribe.

Hay una asimetría entre los hipercríticos, habitualmente sin mayores responsabilidades sociales y militantes y los que saben que lo que escriben o dicen va a tener una repercusión práctica inmediata, ya sea ésta mayor o menor.

Los revolucionarios tenemos la obligación de ver más allá de lo que son las primeras impresiones.

Escribo desde Castilla, desde el Estado Español, en el que no han dejado de existir a lo largo de muchas décadas expresiones armadas en la lucha política y social. Sin embargo el principal movimiento popular, en el que se enmarcan estas actividades, siempre ha puesto en primer plano la búsqueda de la paz á través de una solución dialogada y democrática.

El movimiento popular en Colombia, incluídas las FARC, resolverán sus contradicciones, seguro que tienen capacidad sobrada para ello. Hay muchas formas de intentar aislar a las FARC, aunque algunas de ellas se vistan de ultra-Farcs.

¿Hay una dinámica transformadora en Latinoamerica o no? ¿Qué hay de común en esa dinámica?. ¿Qué hay de diferencial entre unos países y otros?:

La lucha por la soberanía política y militar y por la autonomía cultural y económica.

La lucha por la justicia social.

No hay revoluciones socialistas propiamente dichas en marcha, salvo en Cuba, pero éso no nos debe hacer ignorar los cambios cualitativos en la vida del pueblo trabajador que suponen los procesos en marcha en Bolivia, Venezuela, Ecuador o Nicaragua.

Ni tampoco los cambios en el escenario internacional que supone un avance soberanista y antiimperialista en Latinoamérica, en la actual coyuntura histórica, aunque en algunos de esos Estados, como es el caso de Argentina o Brasil, la hegemonía de esos procesos esté en manos de fracciones de la burguesía propia y por tanto sus repercusiones sociales sean muy limitadas.

¿Deben las FARC participar de alguna manera en esa dinámica transformadora global a nivel continental?. Esa es la pregunta que legítimamente nos podemos hacer los militantes revolucionarios interesados en ese proceso.

Y de dar una respuesta afirmativa, el siguiente interrogante sería el ¿De que manera las FARC se pueden incorporar a ese proceso global?

Efectivamente no pongamos a las FARC a los pies de los caballos, y si de determinadas críticas o consideraciones expresadas en algunos casos con mejor o peor fortuna, estamos concluyendo que hay una "conspiración de los movimientos populares de Latinoamérica contra las FARC". seguramente sin desearlo, estamos contribuyendo a poner a las FARC a los pies de los caballos.

Si por el contrario reflexionamos sobre y apreciamos el esfuerzo evidente, que desde diversos gobiernos y movimientos populares latinoamericanos se están desarrollando para incorporar a las FARC como interlocutores legítimos a la dinámica transformadora que está ocurriendo en ese espacio regional, podemos pasar de la fase de críticas platónicas a la fase de crítica política materialista, que es en todo caso en la que hay que entrar.

Desde luego para todos aquellos que consideran que lo que está ocurriendo en Venezuela, Bolivia, Ecuador y en general en América del Sur y el Caribe, es simplemente una más de capitalismo a la carta, es coherente contraponer de una forma interesada y desde luego poco rigurosa a las FARC y a esos procesos.

Pero si se valora en su auténtica dimensión transformadora y revolucionaria, por supuesto sin ignorar sus limites, deficiencias y miserias, a esos procesos no podemos despachar el asunto con cuatro frases hechas o con descripciones del tremendo sufrimiento del Pueblo Colombiano o sobre el carácter criminal del gobierno de Uribe, cuestiones que nadie pone en duda.

Hasta donde llega mi conocimiento de la realidad colombiana creo que un sector muy significativo de su Pueblo Trabajador no sólo no considera a las FARC como una organización terrorista, sino que la perciben como una forma de respuesta legitima a la violencia estructural y multiforme del Estado colombiano actual. Pero esa valoración y precisamente porque sufren día a día lo que es una situación de guerra que se extiende a través de muchas décadas, no les impide tener la valentía de exigir iniciativas políticas a las FARC.

En el Estado Español tenemos una experiencia muy reciente, como una ofensiva política de la izquierda abertzale, que desgraciadamente no sirvió para resolver el conflicto, cuestión que por otro lado era previsible dada la naturaleza del Estado Español, sirvió sin embargo para deslegitimar profundamente de una forma más que apreciable al propio Régimen español; y desde luego para cargar aún más de razones en su lucha al movimiento popular vasco y en general a los movimientos populares del Estado Español.

                            ******

  HOME

RECOMENDAR ESTA NOTA

© Copyright 2008  iarnoticias.com | Derechos reservados | Director Rodrigo Guevara

 

Se autoriza el libre uso, impresión y distribución de toda la información editada, siempre y cuando no sea utilizada para fines comerciales y sea citada la fuente.

Resolución óptima: 800 x 600

La opinión de los autores no coincide obligatoriamente con IARNoticias

contactos@iarnoticias.com