l Buró Nacional de Estadísticas informó este lunes que la producción industrial
registró un crecimiento interanual del 5,4% en noviembre, cifra que representa
2,8 puntos porcentuales menos que el mes anterior.
El crecimiento industrial del 8,2% que se registró en octubre pasado había sido
el más bajo de los últimos siete años.
Medios y especialistas señalan que la producción industrial se ha reducido
significativamente, lo cual preocupa a las autoridades porque esto se traduce en
recortes de puestos de trabajo.
La semana pasada se informó de una
caída de las exportaciones chinas por primera vez en siete años como
consecuencia de la desaceleración económica mundial.
La
agencia de Aduanas de China informó el miércoles de la semana pasada que las
exportaciones de noviembre cayeron 2,2% con respecto a un año antes. Eso marca
la primera caída en las exportaciones desde junio de 2001, y un cambio
notable con respecto al aumento de 19,2% en octubre y de casi 26% en 2007.
Otros
datos, aún más alarmantes, muestran que las importaciones cayeron 17,9% en
noviembre con respecto a un año antes, luego de haber subido 15,6% en
octubre y más de 20% el año pasado. Eso sugiere una demanda de capa caída de
componentes que habrían ido destinados a futuras exportaciones, además de un
talón de Aquiles en la economía china.
Los productores chinos de bienes baratos como juguetes y textiles han tenido
problemas todo el año. Pero ahora las ventas de maquinaria y electrónicos
también están bajando debido al deterioro de la economía estadounidense.
Las
cifras reveladas este lunes muestran que el país asiático produjo el mes pasado
casi el 16% de vehículos menos que en igual período del año anterior.
Igualmente la producción de hierro y acero cayeron de manera significativa.
El primer ministro, Wen Jiabao, declaró que su país "debe demostrar su enorme
fuerza para superar las dificultades" de la actual crisis financiera mundial.
En la
medida en que se derrumban las exportaciones chinas, Pekín busca
estimular la demanda dentro del país, pero un aumento del desempleo haría
difícil persuadir a los consumidores de que gasten más.
Atento a esta realidad, el gobierno ha advertido sobre el peligro de un aumento
de la inestabilidad mientras instaba a los empleadores a reducir los
recortes de empleo.
El proceso, aunque incipiente, ya desató protestas laborales en la
provincia de Guangdong, en el sur del país, que tiene la mayor concentración de
industrias de bienes para la exportación.
En
tanto, la caída -oficialmente
reconocida- de las exportaciones e importaciones chinas complica el panorama
de la economía mundial sacudida por la recesión generalizada, coincidían el
viernes analistas europeos y estadounidenses.
China es
el tercer mayor mercado de exportaciones para EE.UU., y ha sido un gran
comprador de commodities. Pero sus importaciones de mineral de hierro cayeron
7,9% en noviembre, mientras que las importaciones de crudo cayeron a su nivel
más bajo este año, otra evidencia de que una economía local debilitada se está
traduciendo en una demanda mucho menor de petróleo.
Algunos
economistas creen que China podría estar ingresando a un período sostenido de
órdenes decrecientes de exportaciones, ahora que las economías de EE.UU.,
Europa y Japón se contraen.
Como
parte de una ofensiva para no caer en una profunda desaceleración económica,
China planea gastar cuatro billones de yuanes (US$581.000 millones) en un
paquete de estímulo que se concentre en vías férreas, aeropuertos y otros
activos sólidos. No obstante, apenas el 1% de esa suma se dirigirá a mejorar los
servicios sociales.
Ese balance debe ser corregido, afirman muchos
académicos, para que China siga creciendo a un ritmo acelerado y mejorando el
estándar de vida de sus ciudadanos en los próximos años.
Un mayor gasto por parte de sus propios
consumidores alimentaría el crecimiento y reduciría la dependencia del país
de las exportaciones, pero eso no sucederá a no ser que el gobierno alivie
la carga sobre las familias, para que puedan tener dinero para educación, salud
y la tercera edad. Una población más saludable y mejor educada también debería
ser más productiva.
La mayoría de los empresarios en China "no se
imaginó que estos acontecimientos en EE.UU. los afectarían", afirmó en una
entrevista Li Qiang, jefe de estadística de la Oficina Nacional de Estadísticas.
"Durante la mayor parte de los últimos 18 años, la economía ha estado creciendo
de forma continua, así que se han acostumbrado a que sea así".