Las exportaciones y el PBI crecen más lento y Beijing lanzó un plan
fiscal para evitar la tensión social.
Por Néstor Restivo - Clarín
Estados Unidos comprometió US$ 2 billones de dinero público para sostener su
andamiaje económico, tambaleante por la crisis
actual. Europa, 1 billón entre plata
comunitaria y la de cada estado socio. Japón no se queda atrás. Y el otro gran
pilar global, China, anunció una inyección de US$ 586 mil millones más un vasto
plan de obra pública que, como suele contar el titular de la Cámara
Argentino-China, Ernesto Fernández Taboada, en general se cumple, "a juzgar por
la eficiencia que han tenido siempre los planes quinquenales".
La crisis golpea a China y hay preocupación en sus líderes y su pueblo. De un
crecimiento de hasta 11,4% en 2007, para
2009 el Banco Mundial (BM) proyecta 7,5%. "Y para el año en curso estaría
en torno al 9%", dijo a Clarín Sergio Cesarin, del Conicet.
Desde China, el economista argentino Agustín González Garrido, de CBN Consulting,
informó a este diario: "Si se cumple el pronóstico del BM, será la menor tasa en
20 años. Pero el gobierno esta dispuesto a todo para que no baje de 8%, por eso
cortó tres veces las tasas de interés e ideó ese enorme estímulo fiscal. El
paquete, a dos años, apunta sobre todo a construir casas para carenciados y
obras de infraestructura".
Estos días, 200 obreros protestaron por mejoras frente a la fábrica de juguetes
de Hasbro, de EE.UU., en Donggan, sur del país. No fue algo aislado. Otros lo
hicieron por el cierre de otra planta de juguetes en Jiangsu, al este. Otros
más, en una planta de motores diésel en Jiangyan. Y taxistas de la costeña Sanya
y la sudoccidental Chongqing hicieron huelga.
"Las señales son claras -indicó a Clarín Gustavo Girado, de Asia&Argentina-; el
alcalde de Shanzhen, gigantesco centro exportador, informó la pérdida de 50 mil
puestos laborales en lo que va del año por cierre total o suspensión de
actividades en 682 fábricas. La industria creció en octubre a su menor tasa en 7
años".
El parate fuerza al gigante asiático y a su gobierno comunista a tomar medidas.
El plan de estímulo equivale a 14% del PBI y el recorte de tasas de interés
busca incentivar el crédito. Hace unos días, de visita en Perú, el líder chino
Hu Jintao admitió: "Desde septiembre, por las dificultades que tuvo que
enfrentar nuestro desarrollo económico, el PBI y las exportaciones empezaron a
bajar".
Ese tema es clave. Cesarin explicó que "22% de las exportaciones van a EE.UU.,
cuya crisis no puede sino afectar al país asiático. Si en 2007 las ventas
externas chinas subieron 25%, ahora estiman 10% anual. Luego, China debe
estimular el consumo interno, la pata floja del modelo y, también, una deuda
social".
Girado coincidió: "Ahora la vedette es el consumo interno, dada la caída de
exportaciones. Ese es un punto muy importante". Para China, crecer más rápido y
a más intensidad es mucho más importante que en otros países. Si no, el riesgo
es alto. "La gente vive, en promedio, mejor cada año, y eleva sus demandas. Como
a su vez el mercado laboral debe generar unos 11 millones de puestos nuevos por
año, sin contar los despedidos por las reformas del Estado, el riesgo de sufrir
revueltas como Tiananmen (1989) es muy alto", indicó Girado.
En opinión de González Garrido, China necesita que su expansión "dependa más de
servicios y consumo y menos de industria, inversión y exportación. Miles de
Pymes exportadoras cerraron este año, golpeando al empleo, lo que puede ser muy
desestabilizador económica y políticamente".
En su reciente libro Adam Smith en Pekín, el italiano Giovanni Arrighi refiere
la decadencia hegemónica de Occidente y el
nuevo "centro del mundo" en China y su entorno asiático. Cesarin, sin
embargo, cree que el tema clave es político, dado el tipo de régimen
gubernamental. "La tensión social no es nueva, en todo caso re-emerge con la
crisis actual. Con todo lo espectacular que ha sido la expansión china, no hay
una vía lineal ni un 'destino manifiesto'; es un escenario mucho más complejo".