anifiestamente, la situación se ha puesto todavía
más complicada en el transcurso de los dos últimos días y de las últimas
semanas", pero Obama está decidido a trabajar por la paz, declaró el domingo uno
de los próximos consejeros del presidente electo, David Axelrod, después de una
de las jornadas más mortíferas de los últimos 60 años en los Territorios
Palestinos.
Obama, que se encuentra de vacaciones en Hawai, recibió el domingo una
síntesis de los servicios de inteligencia estadounidenses y "vigila la
situación", dijo Axelrod en la cadena de televisión CBS.
La ofensiva aérea masiva desencadenada el sábado por Israel contra la Franja
de Gaza, en represalia por los disparos de misiles de Hamas (desde el territorio
que controla) contra el Estado hebreo, ha causado ya cerca de 350 muertos.
"La futura administración contaba sin duda instalarse en el poder, observar
el resultado de las elecciones israelíes (el 10 de febrero) y formular su
estrategia. Pero ya no tienen ese lujo y van a tener que reaccionar a una crisis
sobre el terreno", estimó Tamara Wittes, experta en Oriente Medio de la
Brookings Institution.
Durante su paso en julio por la ciudad israelí de Sderot, localidad
frecuentemente atacada por Hamas, el entonces candidato Barack Obama había
asumido la defensa de Israel frente a Hamas.
"Si alguien tirara misiles sobre mi casa donde duermen cada noche mis dos
hijas, haría todo lo que estuviera en mi poder para que eso terminara", había
declarado.
El 1 de diciembre, el presidente electo señaló que el proceso de paz en
Oriente Medio sería uno de los temas prioritarios para su secretaria de Estado,
Hillary Clinton.
Sin embargo, a la espera de la investidura, el equipo Obama preferiría
saltarse esta espinosa cuestión que viene a añadirse a un montón de temas
candentes, incluyendo una economía estadounidense en plena debacle y dos guerras
en Irak y
Afganistán.
Axelrod reiteró el domingo que Obama mantendrá la "relación especial" entre
Estados Unidos e Israel.
Sin embargo, quiso destacar, "durante éste periodo de transición sólo hay un
presidente y el presidente (George
W.) Bush habla en nombre de Estados Unidos hasta el 20 de enero".
"El equipo Obama todavía no ha indicado qué dirección va a tomar en ese
tema", subraya Nathan Brown, del Carnegie Endowment for International Peace.
El Gbierno de Estados Unidos había reanudado con gran pompa las negociaciones
de paz en noviembre del 2007 en Annapolis. Hasta la fecha Bush había ignorado la
cuestión.
Pero un años después de la conferencia, el acuerdo de paz que tenía que
haberse firmado antes de finales del 2008 sigue pareciendo lejano.
La ofensiva israelí en Gaza, además de la celebración de elecciones
legislativas israelíes el 10 de febrero, que podrían significar el triunfo de
ala dura de Benjamin Netanyahu, complican singularmente el panorama de Obama.
"En caso de elección de Netanyahu", jefe del partido de la derecha Likud
opuesto a la creación de un Estado palestino, "Barack Obama tendrá que
administrar una crisis de las relaciones israelo-estadounidenses en vez de la
paz en Oriente Medio", pronostica Jackson Diehk, editorialista del Washington
Post.
Según los expertos, Obama podría beneficiarse de una acogida positiva en el
mundo árabe, ya que su elección suscitó grandes esperanzas en un cambio de la
política exterior estadounidense.
Pero "el estallido de una nueva crisis como la de Gaza en los dos o tres
meses que sigan a su investidura podría poner fin a esa luna de miel", advierte
Nathan Brown.