El Pentágono anunció con cierto orgullo que había alcanzado y aun superado
sus metas de reclutamiento para el año fiscal 2007/08.
Por Juan Gelman
- Página/12
En
efecto: a fines de julio de este año lo había logrado ya en las cuatro armas
–marines incluidos–, la guardia nacional y los cinco cuerpos de reservistas,
con un total de más de 200.000 novatos incorporados. Lo que no declara es la
calidad de los que se convertirán en soldados: por cuarto año consecutivo, el
ejército estadounidense no consiguió que éstos posean el nivel de educación
requerido, el bachillerato. No en vano siguen las bajas en Irak y Afganistán.
Ingresa, en cambio, otra clase de gente. Más del 11 por ciento de los
reclutas necesitó permisos especiales porque había tenido o tiene diferentes
problemas con la ley, un aumento del 8 por ciento en relación con el año
anterior y el doble de la tasa registrada en el 2003, cuando EE.UU. invadió
Irak (www.alternet.org, 22-12-08).
“Es la receta del desastre –señaló Lawrence Korb, ex subsecretario del
Pentágono durante el gobierno Reagan–. A largo plazo, puede crear un problema
grave para los militares.” Pero metas son metas y hay que cumplirlas. Como
sea. Tomando sobre todo en cuenta que el número de desertores se incrementó un
80 por ciento desde el 2003.
Abundan los alicientes económicos: más de la mitad de los reclutados en el
período julio/septiembre del año pasado recibieron bonificaciones por valor de
20.000 dólares cada uno, con la obligación de presentarse al cuartel 30 días
después del enganche para recibir entrenamiento básico (archives.chicagotribune.com,
11-10-07). Se juega con la pobreza de los jóvenes carenciados y haciendo
espejear la posibilidad de una carrera. No sorprende que afroamericanos,
latinos, asiáticos y nativos ocupen el 20 por ciento de esa nueva fuerza. La
edad de la mayoría va de 18 a 24 años. Pero no sólo.
La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en
inglés) ha denunciado que se busca atraer a filas a menores de 17 años,
violando la Convención de los Derechos del Niño de la ONU: “El Pentágono
recluta sobre todo en escuelas secundarias sin límites de edad de los
estudiantes que contacta (informe ‘Soldiers of Misfortune’, www.aclu.org, 13-5-08). En el texto de
esa investigación se subraya que el Pentágono invierte 6 millones de dólares
por año en un videojuego llamado Ejército Estadounidense destinado a menores
de hasta 13 años para ‘entrenarlos a usar armas y participar en combates
virtuales y otras misiones militares’, enseñarles a disparar rifles
automáticos y lanzagranadas y a saltar de un avión”. En septiembre del 2006 ya
había 7,5 millones de inscriptos en el juego, con nombre y domicilio. Es un
sitio que ofrece la lista ordenadita de potenciales reclutas.
Los líderes de algunos de los más de cien grupos de skinheads, neonazis y
supremacistas blancos que medran en EE.UU. aprovechan el bajo nivel de las
exigencias militares y alientan a sus miembros a enrolarse. Es un medio para
adquirir capacidades operativas que de otro modo no tendrían, financiadas
además por el Estado. Los fines de ese entrenamiento pueden verse en el blog www.arianwear.com utilizado por
Aryan Wear Forum 14: un neonazi del grupo que firma “Sobibor’s SS” dice que
tiene sus razones para ingresar al ejército, pero “por temor a que el gobierno
me identifique no las puedo compartir aquí”. Meses antes las había explicado:
“El día que se acaben los judíos, el mundo comenzará a arreglarse”. Sobibor
fue el nombre de un campo de concentración nazi instalado en Polonia.
La banda skinhead Vinlanders Social Club (VSC) sube fotos a su web y puede
verse la de un miembro con vestimenta de combate y manejando un Humvee en
algún punto de Irak: “En otra misión de reclutamiento para VSC”, dice el
epígrafe. El fundador de Militares de Piel Blanca se presenta como “cabo
Burton”, habla de él en
www.newsaxon.com y se explaya: “Amo disparar eficazmente a los hachies
(iraquíes) con mi M16A2 de servicio”. El neonazi “88Soldado88” escribe en el
sitio Sangre & Honor: “Espero que el entrenamiento me prepare para lo que
deseo que venga”. El anónimo “Jacob Berg” agrega: “Sí, maté mujeres, sí, maté
niños y sí, maté ancianos (en Irak). Pero la razón principal por la que estoy
tan orgulloso de eso es porque matando a un tipo de piel oscura, muchos
blancos vivirán para ver un nuevo amanecer” (www.splcenter.org,
15-12-08). No comments.
El atentado del neonazi Timothy McVeigh contra un edificio federal de
Oklahoma City en 1995 causó la muerte de 168 personas y heridas a más de 500.
Fue un ataque al gobierno central ejecutado por un veterano de la guerra de
Vietnam. Washington no necesita importar terroristas. Los forma en las guerras
que desata y los tiene en casa.