(IAR
Noticias)
29-Diciembre-08
A pesar de los cientos
de miles de millones de dólares destinados a los bancos, la economía
de Estados Unidos está en caída libre, a apenas semanas de que asuma
Barack Obama como presidente.
Por Adrianne Appel - IPS
"L a mayoría de las mediciones de actividad
económica y financiera parecen haber caído a un precipicio en
septiembre y octubre, y se han deteriorado a una tasa alarmante
desde entonces"; dijo Nariman Behravesh, economista jefe de la
empresa de análisis IHS Global Insight.
El plan de salvataje a los bancos, que ahora asciende a 335.000
millones de dólares, tenía el supuesto objetivo de facilitar el
crédito y dar un nuevo impulso a la economía. Pero empresarios e
individuos señalan que aún no pueden acceder a préstamos, e informes
indican que la economía está en muy mal estado.
"El salvataje no tuvo éxito. El problema es el diagnóstico como
‘crisis financiera’. El problema es un guisado tóxico de hipotecas,
y su consecuencia es el envenenamiento de las finanzas. Volcar
capital en los bancos no lo arregla", sostuvo Jamie Galbraith,
economista de la Universidad de Texas.
Galbraith y otros 120 economistas, junto a líderes sindicales,
enviaron una carta a Obama, quien asumirá el 20 de enero, instándolo
a gastar 900.000 millones de dólares o más a partir de Año Nuevo
para estimular la economía.
"Esta crisis no tiene precedentes desde la Gran Depresión.
Necesitará medidas sin precedentes", sostuvo Galbraith.
Cifras del gobierno divulgadas el martes muestran que toda la
economía prácticamente se ha estancado, y entre julio y septiembre
creció a una tasa anualizada de apenas 0,5 por ciento. Se considera
un crecimiento saludable del producto interno bruto (PIB)
estadounidense cuando es de al menos tres por ciento al año.
Las declaraciones de desempleo para la semana que terminó el 20 de
este mes ascendían a 586.000, el número más alto desde noviembre de
1982, según informó el miércoles el Departamento de Trabajo.
Unos 4,3 millones de desempleados en todo el país ya están
recibiendo beneficios, y son apenas una fracción de todos los que
carecen de trabajo estable, ya que hay restricciones para recibir
esas subvenciones.
El gasto público se redujo 0,6 por ciento en noviembre, luego del
uno por ciento de octubre, señaló el miércoles el Departamento de
Comercio.
Más de dos millones de personas fueron despedidas este año, y se
estima que 12,5 por ciento de las que antes tenían trabajo ahora
están "subempleadas".
"Estados Unidos se encuentra ahora oficialmente en una recesión que
comenzó en diciembre de 2007. Japón y muchos países europeos ahora
están en el mismo bote", dijo Behravesh, y añadió que los mercados
en el mundo en desarrollo se "desacelerarán drásticamente".
"Experimentamos un colapso fundamental en los mecanismos básicos de
confianza y de intercambio en el corazón del sistema de créditos",
señaló Galbraith.
Obama ha dicho que quiere estimular la economía destinando cientos
de miles de millones de dólares en proyectos de infraestructura con
el fin de crear tres millones de nuevos empleos en dos años, además
de adoptar recortes de impuestos y lanzar programas de alimentos y
de asistencia a desempleados.
"Mi administración estará absolutamente comprometida con las futuras
familias de clase media y trabajadoras de Estados Unidos", afirmó
Obama el domingo.
Los ingresos de los trabajadores no se incrementaron durante los
gobiernos de George W. Bush, entre 2000 y 2007, sino que cayeron
unos 2.000 dólares, dijo el presidente electo.
Obama y el vicepresidente electo Joe Biden le están dando los toques
finales al paquete, y trabajan con los líderes demócratas en el
Congreso para presentar el proyecto de ley de manera que esté en el
escritorio del nuevo presidente apenas entre en funciones.
Biden dijo el domingo que se necesitan miles de millones de dólares
de inmediato para evitar que la economía siga empeorando.
"Cada economista con el que he hablado, desde los de derecha y
conservadores hasta los de izquierda, y todos los que están en el
medio, afirman que el alcance del paquete tiene que ser audaz y
grande", dijo Biden a la cadena ABC.
Mientras, el presidente de la asociación Trabajadores del Acero
Unidos, Leo Gerard, quien también firmó la carta a Obama, señaló:
"Hay un gran número de trabajadores molestos preguntándose por qué
seguimos tirándole dinero a las personas que crearon el caos".
"Vamos a tomar las calles si los republicanos intentan bloquear
esto", dijo a periodistas. "Tenemos 850.000 miembros en dos países. Cualquier
demócrata o republicano que intente poner un palo en esta rueda tendrá problemas
en las próximas elecciones", alertó.
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