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A medida que avanza la recesión, esta iglesia del estado de Nueva York recibe más feligreses
(Foto NYT)
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Los pastores ofrecen consejos de economía.
Por
Hugo Alconada Mon -
La Nación, Argentina
En las malas, rezamos. Si esa máxima se cumplía en cualquier lugar del mundo,
ahora es cruda realidad en Estados Unidos, donde la recesión económica más
profunda de las últimas décadas ?con registros históricos de despidos y de
ejecuciones hipotecarias? alimenta la concurrencia a las iglesias. En
particular, a los rediles de los pastores evangélicos.
El renacimiento religioso también beneficia a la Iglesia Católica y a las
principales denominaciones protestantes. Pero no tanto como a las congregaciones
que promueven una interpretación literal de las Sagradas Escrituras y la
importancia de "nacer de nuevo", según reportes coincidentes de The New York
Times y la cadena NBC.
Pero lo notable es que, dados los tiempos que corren, también se adaptan a la
nueva realidad. En vez de ofrecer sus sermones predecibles centrados alrededor
de la Navidad, la familia o el matrimonio, los pastores muestran un abanico, si
se quiere, más "terrenal". Incluyen consejos sobre economía doméstica, sobre
cómo alcanzar la "paz financiera" y hasta sugerencias laborales.
Tras 10 años concentrando su prédica por las calles en los horarios
nocturnos, cuando los trabajadores regresaban a sus casas, los Testigos de
Jehová incluso readaptaron sus horarios. Ahora volvieron a caminar bajo el sol.
"La gente está perdiendo su trabajo y están respondiendo la puerta", argumentó
de manera contundente un vocero de los Testigos, J. R. Brown.
Sin embargo, el aumento de feligreses no se traduce en más donaciones. Más
bien todo lo contrario. De hecho, varias denominaciones protestantes comenzaron
a recortar sus programas de ayuda a quienes viven en las calles y a las familias
que asisten a sus comedores comunitarios.
Eso también explica, por lo menos en parte, por qué las vertientes
evangelistas parecen florecer más que el resto. Incluso hay fundamentos
académicos: el profesor David Beckworth, de la Universidad Estatal de Texas,
verificó una correlación entre los ciclos recesivos de Estados Unidos y la
expansión de esas congregaciones.
Esa relación es tan directa, según Beckworth, que, mientras los protestantes
"tradicionales" mostraron un paulatino declive desde 1968, cada contracción
económica conllevó un aumento notable en la feligresía evangelista.
El estudio de Beckworth se publicó en 2007, pero recobró actualidad durante
los últimos meses, a medida que la debacle de Wall Street se extendía al resto
del país.
Semanas atrás, el profesor recibió un llamado del reverendo Don MacKintosh,
un televangelista adventista del Séptimo Día que supo de su análisis de boca de
otro pastor.
"Tenemos que aprovechar el momento porque cada renacer cristiano en la
historia de este país ocurrió durante períodos de codicia y temor rampantes como
éste", le dijo.
En efecto, si las conclusiones de Beckworth se aplican a la actualidad, y
esta crisis es la más grave desde la Gran Depresión de 1929, como estiman muchos
economistas, entonces los pastores pueden regocijarse.
"Es un tiempo maravilloso, una gran oportunidad de evangelización para
nosotros", reconoció el reverendo A. R. Bernard, fundador del Centro Cultural
Cristiano de Brooklyn, la congregación más grande de Nueva York.
"Cuando la gente se siente sacudida hasta sus cimientos, eso puede abrir las
puertas", añadió.
Sugerencias
Pero las iglesias, al igual que muchos centros de capacitación laboral y
medios de comunicación, comprenden que no sólo pueden aportar consuelo. También
pueden ofrecer sugerencias.
Como ejemplo, basta con mencionar algunos de los últimos artículos que
publicó The Wall Street Journal en su sección Finanza Personal. Desde el
más amplio "Despejando los temores de los trabajadores durante tiempos de
incertidumbre" al más concreto "Quedate en el trabajo que conocés, dicen cada
vez más empleados". O Los Angeles Times , con "Maneras indoloras de
achicar costos para afrontar el gasto navideño". O "Una guía para los nuevos
pobres".
Pero si los trabajadores deben ser cautos en sus gastos, las congregaciones
comprenden que afrontan una "oportunidad" que sólo se da cada mucho. Y que deben
promocionarse como la mejor opción en un "mercado" tan diversificado.
"Una recesión es uno de los mejores momentos para marketing eclesial",
alentó un conocido sitio web del sector que alienta la difusión religiosa con
métodos contemporáneos. No por nada se llama Marketing Eclesiástico Online.