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Sede de la
OPEC (OPEP) en Viena. |
El precio del crudo
cayó el viernes 19 por debajo de 34 dólares el barril de 159 litros,
a pesar de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo
(OPEP) ha dispuesto el mayor recorte de su oferta desde que fue
fundada en 1960.
Por Humberto Márquez - IPS
Los promedios semanales fueron de 42,13 dólares
para el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), marcador
estadounidense, de 45,31 dólares para el Brent del mar del Norte
--referencia europea-- y de 41 dólares para la cesta de 12 crudos
que utiliza la OPEP, informó el Ministerio de Energía en Venezuela.
"Estamos decididos a recortar producción hasta que los precios se
estabilicen", dijo el presidente de la OPEP y ministro petrolero de
Argelia, Chakib Jelil, y expresó la esperanza de que los actuales
valores del crudo, los más bajos en cinco años, operen como un piso
al que siga un período de recuperación.
Los precios se han desbarrancado tras alcanzar el 11 de julio en
Nueva York el récord de 147,27 dólares para el barril de WTI, que
este viernes cerraba a 35 dólares la unidad pero durante la jornada
tocó los 33,44 dólares, su cotización más baja desde febrero de
2004.
Mientras, en Londres, una conferencia convocada por el primer
ministro británico Gordon Brown cuando las cotizaciones eran
astronómicas buscaba ahora fórmulas para estabilizarlas en valores
adecuados, de modo que productores, consumidores e intermediarios
puedan ponerse a salvo de esta suerte de montaña rusa de precios.
Brown dijo en ese encuentro de ministros de Energía de la OPEP,
autoridades de naciones consumidoras y responsables de corporaciones
energéticas globales que "las absurdas fluctuaciones en los valores
del crudo han perjudicado a todas las naciones alrededor del mundo".
"Necesitaremos una nueva sociedad entre los países productores de
petróleo y los consumidores, ya que con la crisis financiera global,
este trance mundial en nuestros mercados de energía no puede ser
resuelto por una sola nación o un continente", aseveró.
La OPEP, integrada por Angola, Arabia Saudita, Argelia, Ecuador,
Emiratos Árabes Unidos, Irán, Iraq, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar y
Venezuela, produce entre 35 y 40 por ciento de los 86 millones de
barriles diarios que consume el mundo.
Para apuntalar los precios, la Organización ha apostado por reducir
la oferta y decidió un recorte grupal de 500.000 barriles diarios en
septiembre, de otros 1,5 millones de unidades en noviembre y de 2,2
millones de barriles por jornada que se dejarán de producir a partir
de enero de 2009.
La medida significará dejar al mercado en el primer trimestre de
2009 con unos cinco millones de barriles diarios menos que al
iniciarse el segundo semestre de este año, si otros productores,
como Azerbaiyán y Rusia, honran su compromiso de retirar al menos
300.000 barriles cada uno por día.
Alí al-Naimi, ministro petrolero de Arabia Saudita, el mayor
productor mundial (más de nueve millones de barriles diarios),
advirtió que "los niveles de precios de hoy causan estragos en la
industria y amenazan las inversiones actuales y planeadas".
El precio de 75 dólares por barril es "razonable", según Al-Naimi,
porque "es el que los productores marginales necesitan para mantener
inversiones suficientes para proveer el suministro adecuado. Cuando
el crudo vale poco, tal como ahora, habrá menos inversión y menos
suministro futuro".
Pero expertos como el venezolano Elie Habalián, ex gobernador de su
país ante la OPEP, sostienen que esa organización "no ha sido capaz
de interpretar en toda su dimensión el proceso de cambios
trascendentales que han tenido lugar en el mercado energético global
y en la economía mundial".
"Desde 2003, en vez de invertir suficientes excedentes de sus
ingresos para asegurar equilibrio entre oferta y demanda y dar
estabilidad al mercado, la OPEP, con productores no-OPEP, compañías
petroleras transnacionales, bancos de inversión y especuladores,
acumularon la mayor cantidad posible de ganancias sin importarles el
inclemente impacto de esa dinámica perversa en los pobres del
mundo", dijo Habalián a IPS.
El analista recordó que los exportadores de petróleo siempre
justificaron sus ganancias como base para el desarrollo económico de
sus pueblos frente al bienestar de los consumidores en países
industrializados, lo que ya era cuestionable por la situación
comprometida en que quedaban muchos pueblos del Sur que debían pagar
combustible caro. Pero la OPEP, según el experto, no valoró
adecuadamente que China e India han sido los nuevos motores del
crecimiento económico y del alza en los precios del crudo desde
2003. "Los fundamentos éticos de la maximización de la renta pierden
legitimidad, ya que la mayoría de los 1.300 millones de chinos viven
todavía en la escasez y la pobreza, y la mayoría de los 1.000
millones de indios aún están en la miseria", argumentó.
La OPEP "está obligada a salir de su actual estado de perplejidad, a
'resetearse' para adaptarse a las nuevas realidades políticas,
geopolíticas, económicas y sociales del mundo", insistió Habalián.
En lo inmediato, la sed de ingresos en los países exportadores de
petróleo hace dudar a los expertos que la OPEP cumpla rigurosamente
con los recortes pactados por sus socios que, desde la adopción del
sistema de cuotas hace 25 años, se han recriminado por
incumplimientos.
El banco de inversión Goldman Sachs dijo en una nota a sus clientes
esta semana que "creemos que la completa implementación de estos
recortes es poco probable", y, a pesar de la confianza de Jelil,
numerosos analistas en los mercados de Nueva York y Londres estiman
que los precios aún no encuentran su piso y podrían bajar todavía
más.