La automovilística estadounidense Chrysler LLC ha anunciado que suspenderá
durante al menos un mes, desde finales de esta semana, todas sus operaciones de
fabricación debido a la crisis crediticia.
IAR
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Reuters
El cierre temporal se produce mientras Chrysler y su rival General Motors
intentan racionar su dinero en efectivo y el Gobierno de EEUU decide si aprueba
la ayuda de 14.000 millones de dólares (unos 9,94 millones de euros) que las
firmas afirman necesitar para sobrevivir.
Chrysler, considerada la más débil de todas, anunció el cierre planeado en
una carta enviada el miércoles a los empleados, proveedores y al sindicato
Trabajadores Automotores Unidos (UAW por su sigla en inglés) y que también
publicó en su página web.
La compañía indicó que aunque los concesionarios estaban recibiendo público,
están perdiendo entre el 20 y el 25 por ciento de las posibles ventas por falta
de financiación para la compra de coches nuevos.
"Como resultado de la crisis financiera, el mercado automovilístico sigue
estando deprimido ante la persistente falta de créditos de consumo para los
compradores potenciales", indicó la empresa en el comunicado.
Por otro lado, Chrysler indicó que su división financiera podría verse
obligada a dejar de dar los préstamos que utilizan los concesionarios para
financiar sus inventarios, porque los operadores han retirado el dinero de un
fondo que ayuda a financiar esos créditos.
El cierre paralizará las plantas en Estados Unidos, Canadá y México que
fabrican los vehículos para sus marcas Chrysler, Jeep y Dodge.
Los más de 30.000 empleados de Chrysler en Estados Unidos representados por
el UAW reciben casi todos sus beneficios y salarios durante los cierres de
plantas, pero la mano de obra supone tan sólo en torno al 10 por ciento del
coste total de un vehículo medio.
Al suspender las operaciones en sus fábricas, Chrysler y otras
automovilísticas pueden reducir los costes de inventarios, componentes y gastos
relacionados como los de los servicios básicos en las grandes plantas de
producción.
Planes de fusión
Poco después de que se conocieran los planes de cierre, el Wall Street
Journal publicó que la empresa y General Motors han retomado las negociaciones
para una posible fusión, citando personas cercanas al asunto.
Según el diario, Cerberus Capital Management LP, propietaria de Chrysler, ha
señalado su voluntad de ceder su propiedad en la automovilística y ha tomado la
iniciativa de reiniciar unas discusiones que colapsaron hace pocas semanas.
El reinicio de las negociaciones podría ser una manera para que Cerberus
muestre a Washington que quiere cooperar para reestructurar la industria, dijo
el periódico, citando a personas cercanas a las negociaciones.
Las conversaciones podrían ofrecer a la empresa una manera de proteger su
participación en dos empresas de financiación de vehículos, GMAC LLC y Chrysler
Financial, que son claves para la supervivencia de las automovilísticas de
Detroit, según el periódico.
No fue posible contactar inmediatamente a GM y Chrysler para que realizaran
comentarios a Reuters.