l gobierno dijo el martes que sigue estudiando opciones
para salvar de sus apuros financieros a las firmas automotrices de Estados
Unidos, aunque varios legisladores republicanos le advirtieron que se abstenga
de utilizar el fondo multimillonario de rescate para apoyarlas.
Las autoridades evalúan todavía varias opciones, dijo el
gobierno, mientras varios legisladores de los dos partidos parecieron
complicarle la situación a la Casa Blanca.
Los legisladores plantearon una gama de términos y
condiciones que, dijeron, deberían formar parte de un eventual plan alternativo
del gobierno. El Congreso, agobiado por varios rescates financieros, no logró
recientemente un acuerdo de rescate para las empresas automotrices por 14.000
millones de dólares.
"No nos vamos a precipitar en esto", aclaró la secretaria
de prensa de la Presidencia, Dana Perino.
En tanto, un poderoso legislador demócrata propuso al
gobierno que entre las condiciones del posible paquete federal de ayuda busque
tener el poder de veto sobre las decisiones empresariales de las compañías.
El lunes, el presidente George W. Bush insinuó que el
eventual paquete de rescate llegaría más pronto que tarde. "Una quiebra abrupta
para las automotrices podría ser devastadora para la economía", dijo Bush. "Esto
no será un proceso largo debido a la fragilidad económica de las automotrices".
Por lo pronto, varios legisladores republicanos
conservadores -muchos procedentes de estados sureños donde operan plantas
automotrices de Japón y otros países- enviaron una carta a Bush para solicitarle
que no apoye a las armadoras estadounidenses con el fondo del rescate financiero
con 700.000 millones de dólares.
La Casa Blanca y el Departamento del Tesoro han conversado
con el senador republicano Bob Cooker, que apoya el suministro grandes
concesiones sindicales a cambio de la ayuda federal para las automotrices. El
diálogo ha sido sobre los términos y la estructura de un eventual rescate, dijo
un alto asistente republicano en el Congreso.
El legislador demócrata Barney Frank intervino también
para apremiar al secretario del Tesoro, Henry Paulson, para que condicione
cualquier préstamo de asistencia a las automotrices a la adopción de medidas
contables incluidas en el proyecto de rescate que aprobó la Cámara de
Representantes.
Las medidas permitirían al gobierno el nombramiento de un
supervisor que observe todas las disposiciones empresariales importantes de las
automotrices en el uso de la ayuda federal y tenga incluso la facultad de
rechazar cualquier transacción superior a los 100 millones de dólares.