El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, designó este lunes a
su futuro secretario de Energía y a una "zarina" para el clima. Los dos serán
las caras visibles "del nacimiento de un nuevo liderazgo ambiental", según
miembros del equipo de transición.
IAR
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/
BBC-Reuters
A pesar de los enormes desafíos
económicos que debe enfrentar, Obama ha prometido hacer grandes cambios
en la política ambiental y crear más dos millones de empleos.
Durante su campaña, el presidente electo se refirió a los desafíos ambientales
que debe enfrentar su gobierno como "la prueba decisiva de nuestros tiempos".
Para enfrentar esa prueba, el nuevo gobierno sumará al físico y ganador del
premio Nobel, Stephen Chu, como nuevo secretario de Energía, y a Carol Browner,
una asesora del ex presidente Al Gore, para que sea la nueva "zarina" del clima.
Steven Chu, hijo de inmigrantes
chinos con estudios en la Universidad de Stanford (California, oeste), recibió
el premio Nobel de física en 1997 por su investigación sobre "los métodos de
enfriamiento y de captura de átomos por láser".
El futuro secretario ejerce como director del Laboratorio nacional Lawrence
Berkeley desde 2004 y está especializado en el estudio del cambio climático.
El portal de internet del laboratorio
lo describe como "un veterano defensor de la investigación para buscar
soluciones científicas al cambio climático".
En rueda de prensa durante el anuncio de la designación, Obama declaró que "las
opciones que tomemos en los próximos años nos ayudarán a determinar qué tipo de
país y que tipo de mundo vamos a dejar a nuestro hijos y nuestros nietos".
El presidente electo también nombró a Lisa Jackson, jefa de gabinete del gobernador de Nueva Jersey,
para que esté al frente de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus
siglas en inglés), y a Nancy Sutley, una vice alcaldesa de Los Ángeles, para
encabezar el Consejo de la Casa Blanca para la Calidad Ambiental.
Para el corresponsal de la BBC en Washington, Andy Gallacher, el nuevo equipo
"refleja la determinación de Obama de cambiar lo que los demócratas calificaron
como ocho años de negación por parte de los republicanos".
Obama ha anunciado que el ambiente será una prioridad de su nuevo gobierno,
sin descuidar la generación de nuevos puestos de trabajo.
También ha repetido la promesa de reducir la dependencia estadounidense del
petróleo extranjero, una afirmación que, según su equipo, se hará realidad.
El presidente insistió sobre el
problema que constituía para Estados Unidos "la dependencia del petróleo".
"Para controlar su destino, Estados
Unidos debe desarrollar nuevas formas de energía y nuevas maneras" de consumir
esta energía, añadió Obama. "No se trata solamente de un desafío para el
gobierno, es un desafío para todos", concluyó.