Al presidente electo de Estados Unidos,
Barack Obama, se le suele recomendar que evite cualquier contacto
con Irán hasta las elecciones en las que surgirá en junio próximo el
sucesor del actual presidente de ese país, Mahmoud Ahmadineyad.
Por Gareth Porter
(*)
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IPS
En cambio, analistas políticos iraníes
familiarizados con el pensamiento de Ahmadineyad y del líder
religioso supremo de Irán, ayatolá Ali Jamenei, advierten que
esperar hasta después de junio sería un grave error.
El periodista Amir Mohebbian, del diario conservador Resalat, y el
analista Saeed Laylaz, crítico de la política económica del
gobierno, coincidieron, entrevistados por IPS, en que Obama debería
comunicarse directamente con Jamenei, pues él será quien tome las
decisiones definitivas sobre el vínculo con Estados Unidos.
"Mi consejo al equipo de Obama es que inicie las negociaciones de
inmediato", dijo Laylaz. De lo contrario, cometerá "el mismo error
de George W. Bush", agregó.
Laylaz cree que Irán necesita víncularse con Estados Unidos para
estabilizar su economía. También que Obama debería seguir el ejemplo
del ex presidente ruso Vladimir Putin (1999-2008) y actual primer
ministro, que en enero de 2007 envió a Teherán al secretario de su
Consejo de Seguridad Nacional, Igor Ivanov, con una carta personal a
Alí Jamenei.
Luego, Jamenei envió a Moscú a su propio enviado personal, el ex
ministro de Relaciones Exteriores Ali Akbar Velayati, para reunirse
con Putin.
Laylaz dijo que no había dudas de que el líder supremo apoyaba
plenamente los esfuerzos de Ahmadineyad por involucrar al gobierno
de Obama en el diálogo, y que su carta de felicitaciones tras las
elecciones presidenciales estadounidenses tenía "luz verde" del
liderazgo religioso.
Mohebbian, que en el pasado tuvo vínculos cercanos con Ahmadineyad
pero en los últimos tiempos se volvió crítico del presidente,
coincidió en que la estrategia de Estados Unidos debería
concentrarse en Jamenei.
Señaló que Ahmadineyad sería atacado, al menos por los
conservadores, si intentara negociar con Estados Unidos. Sin
embargo, si el líder supremo indicara que quería esas negociaciones,
nadie atacaría la decisión, según Mohebbian.
El estratega conservador urgió a que Obama escriba una carta a
Ahmadineyad como primer paso para contactar a Jamenei. "Puede
decirle 'gracias por sus felicitaciones, y le enviaré mis ideas
luego'", planteó Mohebbian.
Pero sugirió que el presidente estadounidense envíe su propuesta de
diálogo a Jamenei y no a Ahmadineyad. "Debería decir que Estados
Unidos quiere hacer un puente y que lo debemos construir juntos",
dijo Mohebbian.
Ése sería "un gran paso" hacia negociaciones y la posibilidad de
gestos por parte de Irán, como un vínculo directo entre el Majlis
(parlamento) iraní y el Congreso legislativo estadounidense.
Una propuesta estadounidense en ese sentido, si es formulada
directamente a Jamenei, no generaría una reacción negativa en los
conservadores, pronosticó Mohebbian.
Recordó que él mismo había escrito un artículo en el periódico
conservador Resalat donde propuso el inicio de negociaciones y
"nadie dijo que fuera una mala idea".
Sin embargo, asesores de Ahmadineyad, figuras políticas y analistas
advirtieron que cualquier intento de negociación del gobierno de
Obama con Irán fracasará a menos que los funcionarios
estadounidenses se vuelvan más sensibles al impacto del simbolismo
político arraigado en su lenguaje.
Coinciden en que los iraníes se ven percibidos como país de
jerarquía inferior por Estados Unidos.
Tras décadas de política estadounidense basada sobre la presunción
de que Irán puede ser coaccionado para que acceda a las demandas de
Estados Unidos, lo que ahora reclaman los funcionarios iraníes como
condición para las negociaciones es alguna señal estadounidense de
respeto y el cierre de las hostilidades.
Un asesor de Ahmadineyad que accedió a ser entrevistado a condición
de mantener el anonimato enfatizó en la necesidad de que Washington
cree "una atmósfera mucho mejor" para las conversaciones, diciendo
que los iraníes no estaban prontos para negociar sin tal cambio.
"Uno no puede simplemente ingresar en la habitación y decir
'negociemos'", señaló el asesor. "Los símbolos son muy importantes."
Ali Reza Zaker, presidente del Centro para los Estudios Estratégicos
--organización de expertos en política internacional que asesora a
Ahmadineyad -- dijo que el respeto por Irán y la aceptación de su
estatus igualitario era la condición "más importante" para las
negociaciones.
Zaker, un estudiante de filosofía política que se especializa
relaciones entre el mundo islámico yon Occidente, se quejó de que
Estados Unidos nunca haya tenido el menor respeto por Irán, "la
clase de respeto y reconocimiento que se le debería conceder a una
nación viable y legítima".
Para enviar "una señal importante" de que su actitud hacia Irán ha
cambiado, el gobierno de Obama debería incluir la frase "respeto
mutuo" en su comunicación inicial con Irán sobre las negociaciones,
opinó Zaker.
Un segundo requisito para la creación de una atmósfera en la que
puedan tener lugar negociaciones es reconocer explícitamente que
Irán también tiene intereses legítimos, agregó.
"La comunicación debería ir más allá de la cuestión nuclear y de
decir 'comprendemos sus preocupaciones'", dijo Zaker.
Mohebbian también reafirmó la importancia de las señales de respeto,
y urgió al equipo de Obama, en ese sentido, a "cambiar la literatura
política de Estados Unidos y usar lenguaje respetuoso".
Ese lenguaje "puede dar una señal muy, muy buena para los iraníes",
dijo.
Un segundo paso para Washington es anunciar que no confirma "las
políticas de los gobiernos anteriores", opinó Mohebbian.
El político reformista Mohammad Atrianfar, director de un periódico
y antes asesor del ex presidente Akbar Hashemi Rafsanyani
(1989-1997), también sugirió en una entrevista con IPS que Obama
necesitará "corregir los errores de su predecesor" y marcar un
cambio en la política hacia Irán.
Atrianfar señaló dos correcciones necesarias: excluir a Irán del
"eje del mal" y eliminar la política de cambio de régimen.
"El pueblo iraní nunca le permitirá al presidente estadounidense
clasificar a Irán como parte del eje del mal. Ni siquiera los
críticos del gobierno iraní permitirán hablar de un cambio de
régimen", dijo Atrianfar.
Mohammad Ali Abtahi, vicepresidente en el periodo final de la
presidencia del reformista Mohammad Jatami (1997-2005), se negó a
sugerir nada a Obama. "Yo no soy su asesor", dijo Abtahi.
Pero Abtahi también sugirió que no hay "suficiente confianza" en
ninguna de las dos partes para que haya negociaciones, y que se
necesitan medidas para construirla.
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(*) Gareth Porter es historiador y experto en políticas de seguridad
nacional de Estados Unidos. Acaba de terminar una visita de 12 días
a Teherán en la que investigó cómo ven funcionarios, analistas y
figuras políticas las posibles negociaciones entre el gobierno de
Obama e Irán. Éste es el segundo artículo de una serie de cinco.