a extensión de los problemas económicos puso un límite a
la inflación. Pero estos provocaron mayor incertidumbre por el peligro de la
amenaza opuesta, una posible deflación que podría arrastrar consigo los
salarios, afectar los precios de las viviendas aún más y reducir las ganancias
corporativas.
"Todo está mal en el cuarto trimestre", dijo Mark Zandi,
principal economista de la firma Moody's Economy.com. "Tenemos colapsos en el
gasto del consumidor, en la vivienda y ahora en las inversiones. Los negocios
están cerrando".
Los nuevos informes divulgados el viernes mostraban la
caída de las ventas al minorista en un 1,8% en octubre, marcando el quinto mes
consecutivo de bajas. La mala economía fue empeorada por otro descenso en las
ventas de autos, el peor mes en ventas para los fabricantes automotrices en 26
años.
Después que un plan de rescate para las automotrices
fracasó en el Congreso el jueves por la noche, la Casa Blanca ofreció la
posibilidad de una ayuda parcial para los tres grandes fabricantes de
automóviles de Estados Unidos, al ofrecer una ayuda temporal para evitar una
"aparatosa bancarrota" para uno o dos de ellos.
Funcionarios del Departamento de Tesoro conversaban con
los fabricantes automotores sobre la manera de darles el apoyo. Eso le dio un
aliento a Wall Street, llevando al índice industrial a ganar 65 puntos y cerrar
en 8.630 puntos.
Un segundo reporte del Departamento de Comercio mostró que
todas las etapas del proceso de producción, manufacturas, y tanto las ventas al
mayorista como al minorista, fueron afectadas por la caída récord de las ventas
en octubre, el mes cuando la crisis financiera pegó con mayor fuerza.
Esa situación fue agravada por el informe del Departamento
del Trabajo que informó que los precios al mayorista cayeron en 2,2% en
noviembre, una pérdida por cuarto mes consecutivo. En octubre bajaron 2,8%, en
un récord.