n una rueda de prensa en Chicago para anunciar la
designación de Tom Daschle como su secretario de Salud Pública, Obama dijo que
el conjunto de medidas que se debate en el Congreso para rescatar a General
Motors, Chrysler y Ford es necesario, pero al mismo tiempo se debe garantizar
"los intereses de los contribuyentes".
El mandatario electo explicó en su octava rueda de prensa tras su triunfo en
las elecciones del pasado 4 de noviembre que si las autoridades no actuaran y
las tres grandes automovilísticas quebraran, ello tendría "un efecto dominó
destructor" en el resto de la economía.
El plan de rescate para los "tres de Detroit" cuenta con la oposición de
buena parte del público estadounidense, en especial por venir después del
paquete aprobado para el sistema financiero, al que se han destinado 700.000
millones de dólares.
El público estadounidense también critica lo que se percibe como errores en
la gestión de estas firmas, poco competitivas frente a sus rivales asiáticos.
Obama aseguró que entiende "el enfado y la frustración" acerca de la
situación actual, pero insistió en la necesidad de una asistencia pública a
corto plazo a esas empresas que también tenga en cuenta los intereses de los
contribuyentes.
El que será el primer presidente negro de EE.UU. aseguró que el plan que se
debate en el Congreso, por valor de 14.000 millones de dólares, representa un
"paso adelante".
Aunque el plan se encuentra ahora pendiente de la votación en el Senado, el
futuro mandatario expresó su optimismo de que pueda verse aprobado esta misma
semana.
El proyecto de ley ya fue aprobado la noche del miércoles en la Cámara de
Representantes por 237 votos a favor y 170 en contra.
El monto aprobado para General Motors, Ford y Chrysler es inferior a los
34.000 millones de dólares que solicitaron la semana pasada, pero, según los
partidarios del plan, es suficiente para mantenerlas a flote hasta marzo de
2009.
La legislación aprobada por la Cámara de Representantes obliga a las empresas
a limitar los salarios y compensaciones de ejecutivos, y los dividendos de
accionistas, y a elaborar un plan detallado, para el 31 de marzo de 2009, sobre
la viabilidad a largo plazo.