(IAR
Noticias)
11-Diciembre-08
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Anticipándose a la asunción de
Barack Obama como presidente de Estados Unidos, neoconservadores
comenzaron a dar consejos públicos sobre cómo debería la próxima
administración manejar las relaciones con Irán.
Por Ali Gharib - IPS
L a mayoría de las voces en Washington acusan a
Teherán de querer fabricar armas nucleares bajo la excusa de tener
planes de desarrollo pacíficos, y por tanto sostienen que se deben
tomar medidas para evitarlo, aunque hay discrepancia sobre cuáles
tendrían que ser esas medidas.
Mientras Obama habla de un significativo involucramiento diplomático
sin descartar ninguna opción de la mesa, los "halcones" (el ala más
belicista) dudan de la eficacia del diálogo y piden sanciones más
severas, incluyendo ataques militares para disuadir a los líderes
iraníes de sus ambiciones..
"Parece haber un consenso general de que si no quieres la guerra,
entonces tienes que adoptar sanciones", dijo Gary Milhollin,
fundador del Proyecto de Wisconsin sobre Control de Armas Nucleares,
con sede en Washington, un grupo de investigación sin fines de lucro
auspiciado por la Universidad de Wisconsin.
"Sanciones significativas, pesadas, fuertes son la única amenaza al
régimen" iraní, dijo al participar de un foro de la derechista
Heritage Foundation.
El Proyecto, financiado con fondos estatales y privados, incluye al
sitio web Iranwatch.org, autoproclamado como un "completo depósito
de una abierta fuente de información sobre los sospechosos programas
de Irán (para la fabricación) de armas de destrucción masiva".
Iranwatch.org, según dijo Milhollin en un encuentro organizado por
el neoconservador American Enterprise Institute (AEI), estima que
Teherán ya contaría con material como para fabricar armas atómicas
en pocos meses.
Pero no todos en el AEI están convencidos de que las sanciones
pueden detener a Irán.
"Lo único que se ubica entre Irán y las armas nucleares es el
potencial uso de la fuerza militar", dijo John Bolton, ex miembro de
la AEI y ex embajador del gobierno de George W. Bush.
Bolton, sin embargo, cree que una ofensiva de Estados Unidos es
improbable debido a la actual transición política, dejando a Israel
como el único país que potencialmente puede atacar el programa
atómico iraní, lo cual también sería difícil debido a la propia
incertidumbre política israelí de cara a las elecciones de febrero.
"Ausente la posibilidad del uso israelí de la fuerza", Teherán
pronto podría tener un arma nuclear, señaló. "Tendremos que negociar
con un Irán nuclear porque todo lo demás fracasó". "Hemos perdido
esta carrera", afirmó.
Sin embargo, no todos se mostraron resignados como Bolton.
Jim Phillips, investigador sobre Medio Oriente de la Heritage
Foundation, llamó a adoptar más sanciones punitivas a Irán,
señalando que el "talón de Aquiles" de ese país era su "errática
economía".
La campaña para impedir negociaciones con Irán se basa sobre dos
supuestos fundamentales: los avances científicos de Irán hacia la
obtención de armas atómicas y la futilidad de negociar con su
gobierno.
El último punto fue subrayado por Milhollin y reiterado en un
comunicado de prensa del neoconservador Comité sobre el Peligro
Presente (CPD, por sus siglas en inglés), grupo de halcones co-presidido
por George Shultz, ex secretario de Estado (canciller) del gobierno
de Ronald Reagan (1981-1989), y por Jim Woolsey, ex jefe de la
Agencia Central de Inteligencia (CIA).
El comunicado del CPD el jueves pasado llamó la atención sobre un
informe del Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional
anunciando que, según datos recientes, Irán podría contar con
suficiente uranio enriquecido como para fabricar una bomba "en unos
cuatro meses".
"Esperamos que la administración entrante preste atención" a esto,
concluyó el comunicado.
Los neoconservadores, a pesar de ser pocos en número, gozan de una
enorme influencia en los gobiernos, sean conservadores o liberales,
gracias a una combinación de astutas alianzas y una gran exposición
pública a través de su amplia presencia en los medios.
Aun fuera de la presidencia, como en los años 90, o de puestos
importantes para la política exterior, como los departamentos de
Estado y de Defensa, los neoconservadores logran impulsar
públicamente su agenda a través de organizaciones como el CPD o el
Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense, grupo clave para
promover la invasión a Iraq en 2003.
Sus campañas, tanto para invadir Iraq como para evitar negociaciones
con Irán, son esfuerzos altamente coordinados con numerosos actores.
El 2 de este mes, Bolton dijo ante el AEI que las negociaciones con
Teherán estaban destinadas al fracaso.
Dos días después, en la Heritage Foundation, Phillips afirmó que la
vía diplomática no tendría éxito debido a que Irán tiene un gobierno
islámico más preocupado por la ideología que por los intereses de su
pueblo.
Una semana antes, Michael Rubin, experto en Irán del AEI, escribió
un artículo para el sitio web de Radio Free Europe/Radio Liberty,
medio de prensa financiado por el Congreso legislativo
estadounidense.
"Si para la diplomacia se necesitara sólo las buenas intenciones de
Washington, el mundo sería un lugar mágico. Es irónico que algunos
diplomáticos estadounidenses confíen en la república islámica más de
lo que lo hacen los propios iraníes", escribió.
"El impedimento para las negociaciones no reside en Washington, sino
en Teherán. Como aprenderá Obama cuando asuma el cargo, los
funcionarios iraníes por lo general se acercan a la diplomacia no
con sinceridad", añadió.
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