Tras semanas de especulación, de críticas y elogios adelantados, el presidente
electo de Estados Unidos, Barack Obama, le presentó al mundo su equipo de
Relaciones Exteriores, y describió a quienes lo conforman como individuos con
"fuertes personalidades" para desatar "vigorosos debates".
Por Rebeca Logan - BBC
Encabezado por su ex rival, la
senadora Hillary Clinton, como secretaria de Estado y el general Robert Gates
como secretario de Defensa, Obama ya logró desatar un "vigoroso debate", pero no
dentro de su nuevo gabinete, si no entre sus mismos partidarios, quienes miran
con lupa cada selección.
La designación de Hillary Clinton ha generado aplausos por parte de su base de
apoyo en Nueva York y en el Partido Demócrata, pero también provocó el rechazo
de un sector de "obamamistas" y de los activistas opuestos a la guerra en Irak.
Para el profesor de política de la Universidad de San Francisco, Stephen Zunes,
la selección de Hillary Clinton como secretaria de Estado es una "agria
desilusión" para quienes esperaban grandes cambios en Washington.
Zunes explica que es preocupante no sólo la postura de Clinton en favor de la
invasión a Irak, si no además sus acciones como senadora en cuanto a temas de
derechos humanos y ley internacional.
"Hillary Clinton se alió con la administración Bush en muchas de sus políticas
más polémicas, como la invasión a Irak, las amenazas de guerra con Irán, el
apoyo a Israel en la ofensiva del 2006 contra Líbano, su oposición a la Corte
Internacional de Justicia y el apoyo a la exportación de minas antipersonales",
escribió Zunes tras darse a conocer la selección de Clinton.
El discurso de Irak
"Yo no sólo quiero terminar la guerra
(de Irak); quiero acabar con la mentalidad que nos llevó a la guerra", esas
fueron las palabras del candidato Barack Obama en febrero del año pasado cuando
su oposición contundente fomentó su popularidad en un país cansado de este
conflicto bélico.
Cada vez que Obama criticaba la guerra en sus eventos públicos, y el tema nunca
faltaba, sus seguidores lo aclamaban con aplausos y vivas.
"Mientras que Obama durante su campaña hizo repetidas referencias a su discurso
contra la guerra en Irak en el 2002, ahora numerosos individuos que apoyaron la
invasión de Irak (...) son considerados para importantes puestos de relaciones
exteriores", lamenta Sam Husseini, director de comunicaciones del Institute for
Public Accuracy, un grupo de medios progresistas.
Husseini señala que desde la selección del senador Joe Biden, quien votó a favor
de la autorización de la invasión, como su compañero de formula, hasta la
designación de Rahm Emanuel como jefe de gabinete de la Casa Blanca, de la misma
postura, ya se veía el cambio -pero de visión- de Obama.
Husseini agrega que ninguno de los 23 senadores y 133 congresistas que votaron
en contra de la guerra en Irak fueron considerados para estos importantes
puestos.
El mismo Pentágono de Bush
La decisión de Obama de mantener al general Robert Gates en su puesto como
secretario de Defensa, también desató las críticas, sobre todo, por parte de
grupos pacifistas.
Gates fue jefe de la CIA bajo el primer presidente Bush y en 1984 abogó en favor
de una campaña de bombardeo contra Nicaragua para derrocar al gobierno
sandinista.
El actual secretario reemplazo al frente del Pentágono a Donald Rumsfeld en el
2006. Desde entonces es el encargado de administrar las guerras de Irak y
Afganistán y fue el promotor de un incremento de tropas de EE.UU. en Medio
Oriente el año pasado, un plan inicialmente criticado por Obama.
"El compromiso de Obama con el bipartidismo y su deseo de incluir diversos
puntos de vista en su gabinete es refrescante pero, aunque inteligente y
calladito, Gates no es ni moderado ni realista", fue la reacción de Jon
Rainwater, director ejecutivo del grupo pacifista Peace Action.
"Nadie dice que Gates no es mejor que Rumsfeld, pero Gates como secretario de
Defensa envía un turbio mensaje al mundo", agregó el activista.
Viva Team Obama
Pero no todas las reacciones son negativas. El líder de la mayoría demócrata del
Senado, Harry Reid, felicitó al presidente electo por escoger un equipo
bipartidista de personas respetadas por republicanos y demócratas.
"Barack Obama presentó hoy un equipo sumamente competente, robusto y
bipartidista, que tendrá encomendado proteger la seguridad nacional de los
Estados Unidos".
"Este excelente grupo de hombres y mujeres son prueba de que esta nueva
administración enfrentará a los adversarios y las amenazas a nuestro país con
todas las herramientas disponibles: nuestra capacidad militar, nuestra fortaleza
diplomática y nuestra autoridad moral", declaró Reid.
Por su parte el senador republicano, John Warner, quien hizo campaña en contra
de Obama, indicó en un comunicado que este equipo genera mucha confianza dentro
y fuera de Estados Unidos y fomenta "el respeto por la valentía y el buen juicio
del presidente electo".
Y al final serán los senadores, y no los comentaristas, ni los activistas, los
que tendrán la palabra final sobre el gabinete Obama, ya que ninguno de los
seleccionados podrá juramentar a su cargo designado, sin la aprobación del
Senado de Estados Unidos.