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Henry Kissinger, ex jefe de la diplomacia estadounidense. |
El Consejo de Inteligencia Nacional (NIC, por sus siglas en inglés), que
supervisa a los diversos servicios de espionaje de Estados Unidos (EU), publicó
su nuevo reporte cuatrianual “Tendencias globales 2025: un mundo transformado”,
sobre el probable destino de EU en los próximos 17 años, en el que asienta su
decadencia y el doble fin de la globalización y la hegemonía del dólar, en medio
de la consolidación del nuevo orden multipolar.
Por
Alfredo Jalife-Rahme -
La Jornada, México
El reporte, dado a conocer por The Washington Times, periódico de
extrema derecha vinculado al espionaje bushiano, colisiona frontalmente con su
reporte hedonista de hace cuatro años que asentaba el orden unipolar.
Sustenta cuatro tendencias: 1. “El sistema internacional entero” será
“revolucionado” por los nuevos jugadores del BRIC (Brasil, Rusia, India y China)
que tendrán mayor acceso a la tajada del pastel con nuevas reglas de juego y
desafíos; 2. “la transferencia sin precedentes de riqueza de Occidente a
Oriente” (nota: la riqueza será “estatal”); 3. “un crecimiento económico sin
precedentes acoplado con mil 500 millones de seres humanos más que presionarán
los recursos, primordialmente la energía, la comida y el agua, lo que
incrementará el espectro de las carencias”, y 4. el potencial de conflicto y
turbulencia política en el “Gran Medio Oriente”.
No define las colindancias del “Gran Medio Oriente”, pero cada vez más se
adoptan las del ex premier israelí general Ariel Sharon (en estado comatoso),
que va en línea horizontal de Marruecos a Cachemira y, en línea vertical, del
Cáucaso al cuerno de África.
Este es el cuarto reporte cuatrianual del NIC, dirigido por Thomas Fingar,
quien durante una comida en el Washington Institute for Near East Policy comentó
que su divulgación coincidía con la transición en la presidencia de EU, por lo
que algunos analistas lo han bautizado como la “hoja de ruta” de Obama, a quien
le corresponderá la apremiante tarea de administrar la decadencia, para no decir
degradación, de la otrora superpotencia unipolar.
En su nueva versión, ahora de enfoque multipolar, el NIC predice el
desvanecimiento del dominio económico y militar de EU, y advierte sobre una
carrera armamentista nuclear en el Medio Oriente (incluso con guerras
nucleares).
Otra transformación fundamental versa sobre la energía, en un contexto de
cambio climático, cuando EU ha perdido su hegemonía global al unísono del fin de
las reservas disponibles de petróleo. El NIC prácticamente coloca la decadencia
de EU a la par de la pérdida de su control sobre los hidrocarburos del planeta
(tesis avanzada por Bajo la Lupa).
Cabe señalar la grave equivocación de su reporte de hace cuatro años sobre la
energía, cuando aseveró que “existía en el terreno suficiente petróleo para
atender la demanda global”, en contraste con el reciente reporte que ubica al
mundo “en medio de una transición a combustibles más limpios”.
Afirma que “la transición energética, de los combustibles fósiles a fuentes
alternativas, es inevitable” y que “las únicas preguntas son cuándo y cómo
ocurrirá tal transición” que “probablemente será en 2025 gracias a una
innovación tecnológica que provea una alternativa al petróleo y al gas natural,
pero cuya implementación se encuentra atrasada debido a los costos obligados de
infraestructura y a la necesidad de un mayor tiempo de remplazo”. ¿Cuál será,
entonces, el destino de las depredadoras petroleras Exxon Mobil, Chevron Texaco
y Conoco Phillips? ¿Cómo van a reaccionar las potencias petroleras estatales de
Rusia y el Golfo Pérsico ante la unilateral transición energética de EU?
Por lo pronto, Henry Kissinger ha invitado a China a crear un acuerdo
bilateral sobre energía con EU, que dejaría aisladas a la OPEP y a Rusia, lo que
en la práctica significa un sonoro casus belli.
No lo dice el NIC, pero la sombra de la derrota militar del régimen
torturador bushiano en Irak, al no haber podido capturar su vellocino de “oro
negro”, transformó radicalmente la geopolítica de los hidrocarburos en el mundo.
El NIC desecha la capacidad de la ONU para llenar el vacío dejado por el
declive del poder estadounidense y adelanta el fin del dólar y su papel
hegemónico, en medio del ascenso del “capitalismo de Estado” que aniquilaría a
la globalización: “el nuevo sistema de gestión económica otorgará un papel
prominente al Estado. (…) Los países serán atraídos por los modelos de
desarrollo alternativos de Rusia y China”, mientras el dólar “podría perder su
estatuto de moneda de reserva global sin paralelo, para convertirse en la
primera entre iguales, en un mercado de una canasta de divisas que obligará a EU
a considerar con mayor cuidado cómo conducir una política exterior que afecte al
dólar”. Ni más ni menos que nuestra tesis sobre la multipolaridad de las divisas
cuando emerge en forma diáfana que la verdadera hegemonía de EU se centra en su
dólar.
De Defensa (21/11/08), centro de pensamiento estratégico europeo, coloca en
relieve el rol predominante que otorga el NIC a China y Rusia, y prevé tanto la
reunificación de las dos Coreas como la carrera armamentista nuclear en el Medio
Oriente. El centro europeo critica los hallazgos “muy convencionales que no
aportan ninguna idea nueva” y que soslayan la “dinámica de las relaciones” con
Rusia y China.
El rotativo británico The Guardian (21/11/08), muy cercano al primer
Gordon Brown, evidencia el “fin de la confianza de EU en sí mismo” y fustiga el
previo reporte que aseguraba el “dominio continuo de EU” y la estabilidad
energética.
Llama la atención el entierro apresurado que procura el NIC a la Unión
Europea (UE), a la que califica de “gigante cojo” para 2025. Está bien que EU se
desplome, pero no necesariamente su corolario lleva al colapso similar de la UE
que (como se detecta en el reciente acercamiento de Francia, Alemania e Italia
con Rusia), muy bien pudiera establecer nuevas alianzas euroasiáticas que no
sean exclusivamente nortrasatlánticas.
Julian Borger (The Guardian, 20/11/08) comenta que EU busca situarse
como el “primero entre iguales” (primum inter pares) en medio de un
mundo “más fluido y equilibrado, que desecha como insostenible la era del
unilateralismo bushiano” cuando EU no dispondrá de mayor margen de maniobra “sin
el apoyo de asociaciones poderosas (sic)”.¿Quien será el temerario masoquista?
Una grave carencia del reporte, que pasan por alto sus panegiristas y
detractores, versa sobre la evaluación rigurosa de las finanzas y la economía
estadounidenses.
Será muy interesante revaluar el reporte después de que se asienten tanto el
tsunami financiero de EU como el hundimiento de su Titanic
económico, con el fin de auditar qué quedó en medio de sus escombros.