(IAR
Noticias)
21-Noviembre-08
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Heidemarie Wieczorek-Zeul |
La conferencia de la ONU sobre
financiamiento para el desarrollo se realizará la próxima semana en
Doha, Qatar, con el trasfondo de una crisis económica internacional
que amenaza socavar los fundamentos del capitalismo.
Entrevista a Heidemarie Wieczorek-Zeul
Por Thalif Deen -
IPS
L a economía estadounidense y las europeas han
caído en la recesión, los bancos comerciales y de inversión se
encuentran en colapso, aumenta el desempleo, el público reduce su
consumo, los Objetivos de Desarrollo del Milenio establecidos por la
ONU (Organización de las Naciones Unidas) se ven amenazados e
Islandia está prácticamente en la bancarrota.
¿Existe aún esperanza para los 1.400 millones de personas que viven
con menos de 1,25 dólares por día en algunos de los países más
pobres del mundo?
La actual crisis se vincula con la falta de transparencia de los
mercados financieros, afirmó la ministra de Cooperación Económica de
Alemania, Heidemarie Wieczorek-Zeul, quien, junto con el ministro de
Finanzas de Sudáfrica, Trevor Manuel, son enviados especiales sobre
financiamiento para el desarrollo del secretario general de la ONU,
Ban Ki-moon.
"Debemos evitar que nuestros esfuerzos en materia de desarrollo se
vean arrastrados por la ola de los mercados financieros", dijo
Wieczorek-Zeul, entrevistada por IPS.
Señaló, asimismo, que la conferencia en Doha, del 29 de noviembre al
2 de diciembre, reforzará la confianza en las asociaciones lanzadas
durante la primera reunión de este tipo, realizada en marzo de 2000
en la ciudad mexicana de Monterrey.
Asimismo, reclamó un "nuevo trato" global para enfrentar la pobreza,
el hambre y el cambio climático.
IPS: Dada la crisis financiera que se extiende por Estados
Unidos, Japón y Europa occidental, en su mayoría países donantes,
¿cree que la conferencia sobre financiamiento para el desarrollo
será un éxito o que se realizará en un mal momento?
Heidemarie Wieczorek-Zeul: Nuestra única opción es que sea un éxito.
El mundo debe reafirmar los compromisos asumidos en Monterrey para
combatir la pobreza y debe afrontar los nuevos desafíos planteados
por las crisis alimentaria, energética y financiera, sin olvidar el
cambio climático.
La crisis financiera no se detiene en la frontera de los países
ricos y las naciones en desarrollo reciben un impacto igualmente
severo. Los más pobres son quienes sufrirán más, pues no cuentan con
ahorros o redes de seguridad social. Simplemente perderán las bases
de su existencia.
En consecuencia, debemos hallar soluciones globales que incorporen a
todos los países de diferentes niveles de desarrollo. Las recientes
declaraciones del presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, y la
primera ministra alemana, Angela Merkel, señalan claramente que no
olvidamos a los países en desarrollo. Creo que la crisis ofrece un
gran potencial para que la conferencia llegue a un acuerdo sobre un
"nuevo trato" global.
Si el mundo puede movilizar cientos de miles de millones de dólares
para salvar a los bancos, también puede dedicar recursos para
combatir la pobreza, el hambre y el cambio climático. Es una
cuestión de voluntad política.
IPS: ¿Cómo mide usted el éxito de la conferencia? ¿Por el aumento
en la ayuda para el desarrollo, la adopción de nuevos compromisos,
la identificación de nuevas e innovadoras fuentes de financiamiento?
HWZ: El éxito no puede medirse sólo en cifras. La reunión de
Monterrey, que constituyó un hito, lo fue porque creamos un espíritu
de verdadera asociación global, reconociendo que tanto los países
ricos como las naciones en desarrollo comparten responsabilidades y
que todos los socios deben asumir compromisos. Especialmente a la
luz de la presente acumulación de crisis, ahora es tiempo de renovar
ese espíritu de asociación global.
La conferencia de Doha nos da la oportunidad de hacerlo pero, por
supuesto, son necesarias medidas para generar confianza.
Los donantes debemos reafirmar nuestros compromisos de ayuda para el
desarrollo aún en tiempos de dificultades financieras y mostrar que
estamos en camino de cumplirlos, por ejemplo incrementando los
presupuestos y usando fuentes innovadoras de financiamiento.
También hay que establecer las bases para la movilización de
recursos en los países ricos. Crear sistemas impositivos eficientes
ofrece un gran potencial.
IPS: ¿Qué opina del borrador del documento que se considerará en
la conferencia? ¿Cree que debe ser modificado a causa de la crisis
financiera? ¿Tiene confianza en que sea afinado antes de finalizada
la reunión?
HWZ: El borrador es una muy buena base. Las distintas partes están
proponiendo enmiendas que seguramente incorporarán medidas
concretas. Tengo plena confianza en que el texto será adaptado a las
circunstancias actuales y que incluso se lo hará más ambicioso.
Por lo que se ha informado, los párrafos que hacen referencia a las
finanzas internacionales están bajo completa revisión y se
terminarán a último momento, para poder incluir los acontecimientos
más recientes, algo que considero inteligente.
IPS: Ese borrador hace un llamado para convocar a una conferencia
internacional que pase revista a la arquitectura financiera global y
las estructuras de gobierno de la economía. ¿Cree que contará con el
apoyo de los países donantes occidentales, ya que podría implicar un
cambio en el equilibrio de poder en el Fondo Monetario Internacional
(FMI) y el Banco Mundial?
HWZ: Con la crisis financiera hemos experimentado una falla total
del mercado. Los bancos de inversión perdieron su apuesta y ahora el
mundo paga las consecuencias. Hay actualmente muchas discusiones
sobre cuándo y dónde los líderes mundiales se reunirán para discutir
la crisis que, obviamente, también tiene un impacto en el FMI y el
Banco Mundial.
Es claro que hay que repensar el sistema financiero internacional.
La filosofía de "dejar hacer", que inspiró las políticas de libre
mercado, ha fracasado y se debe decidir la adopción de nuevas
regulaciones, además de garantizar mayor transparencia en el sistema
financiero.
Sin embargo, hay que recordar que incluso antes de la crisis el FMI
había reformado su sistema de votación interno y que el Banco
Mundial inició un proceso similar que finalizará en 2009. Ambos
apuntan a otorgar mayor voz a los países en desarrollo.
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