¿Será Hillary Clinton la Secretaria de Estado de Barack Obama? Tanto
demócratas como republicanos han aplaudido fuertemente esta posibilidad. Hay,
sin embargo, un obstáculo mayor: su propio marido, el ex presidente Bill Clinton.
De acuerdo al diario The New York Times, un equipo de abogados de Obama está
investigando al ex mandatario y la relación de su Fundación "Global Initiative"
con gobiernos extranjeros y la industria farmacéutica. Al parecer, Hillary está
muy interesada en el cargo, pero el hecho de que su marido haya utilizado la
llamada "Iniciativa Clinton" no sólo para luchar contra el sida y la pobreza en
el mundo sino también para cobrar cifras exorbitantes por sus conferencias y
para recaudar fondos para su Biblioteca en Little Rock podría representar un
conflicto de intereses.
Clinton no está obligado a revelar quiénes fueron los donantes de los casi 500
millones de dólares que recibió. Pero durante la campaña electoral de Hillary,
el hecho de que se haya negado a hacerlo originó muchas sospechas.
Habiendo sido la primera en revelar que Obama quería que Hillary fuese su
Secretaria de Estado, la esposa de Alan Greenspan y conductora de un programa de
noticias en la cadena MSNBC, Andrea Mitchelle, dijo ayer sin embargo que el
problema no es de tipo financiero.
Mitchelle cree que el desafío de Obama es cómo hacer para compatibilizar el
cargo de Secretaria de Estado de Hillary con el trabajo internacional que
desarrolla su esposo a través de su fundación. Por ejemplo, se podría dar la
situación de que la Fundación de Clinton esté trabajando en un país con el que
Estados Unidos tiene un conflicto.
De hecho, uno de los donantes principales de la Fundación fue Frank Giustra,
empresario canadiense especializado en minas. En septiembre de 2005, Giustra y
Clinton compartieron una cena con el presidente de Kazajstán, Nusultan al
Narzabayev. Clinton elogió sus esfuerzos por presidir una organización
internacional para monitorear elecciones cuando la diplomacia estadounidense y
su propia esposa han criticado duramente la violación de los derechos humanos en
Kazajstán.
Obama, sin embargo, no hubiera dejado que se diga con tanta insistencia que
Hillary será su Secretaria de Estado, si no viera la posibilidad de que esto
realmente ocurra. Ninguno de sus asesores llamó a la prensa para detener el
rumor. Todo lo contrario. Durante una conferencia que tuvo lugar en Kuwait este
fin de semana el propio Bill Clinton dijo que apoyaba la idea. "Si él decide
pedírselo, yo pienso que ella será una gran Secretaria de Estado. Ella trabajó
muy duro para que lo eligieran y yo también, y estamos muy contentos de que él
haya ganado".
Mucho se ha dicho que si Hillary llegara a integrar el próximo gabinete junto a
otros ex funcionarios de su marido, el gobierno de Obama equivaldría al retorno
de los Clinton al poder. En realidad, lo que está ocurriendo es justamente al
revés. Con su llegada a la Casa Blanca, Obama pondrá fin a la era Clinton. Su
gobierno tendrá un sello totalmente distinto. Incluirá en su gabinete a miembros
del Partido Republicano y tratará justamente de superar las profundas divisiones
entre los dos partidos originadas durante el "Sexgate", el affair de Clinton con
una becaria que casi le cuesta la presidencia.
¿Por qué Hillary aceptaría un cargo en el gobierno de Obama? Dada la estructura
jerárquica que tiene la Cámara Alta, a Hillary le faltan muchos años en su banca
antes de que pueda transformarse en la líder de los demócratas o incluso antes
de que pueda presidir una comisión mayor. La Secretaría de Estado es la mejor
opción que tiene actualmente para mantenerse en la palestra.