The Wall Street Journal
Durante una reunión exclusiva para empleados en la sede central de Citigroup
en Manhattan, Pandit afirmó que su meta es reducir la nómina total de empleados
de la compañía a unos 300.000, frente a los 352.000 que tenía al 30 de
septiembre.
La magnitud de los recortes no fue una gran sorpresa. Citigroup ya había
anunciado planes de eliminar unos 18.000 empleos vendiendo ciertas líneas de
negocios; y otros 9.000 a través de despidos. De los 25.000 puestos de trabajo
restantes que serán eliminados, alrededor de la mitad provendrá de despidos, y
el resto se logrará mediante la venta de pequeñas unidades, según fuentes al
tanto. Eso quiere decir que unas 21.500 personas serían despedidas. Estos
recortes de personal se pusieron en marcha la semana pasada, y se prevé que se
hayan completado para principios de la semana próxima.
Pandit, quien se convirtió en el presidente ejecutivo de la empresa el pasado
diciembre, habrá eliminado alrededor del 20% de la fuerza laboral del banco.
En momentos en que el segundo mayor banco de EE.UU. se achica, el fiscal
general de Nueva York, Andrew Cuomo, criticó el lunes a los ejecutivos de la
empresa por no seguir el ejemplo de Goldman Sachs Group Inc. y renunciar este
año a las bonificaciones anuales.
"Sería el mensaje totalmente equivocado si los altos ejecutivos de Citigroup
reciben bonos mientras los inversionistas, los contribuyentes y ahora los
propios empleados de la compañía pasan apuros", aseguró Cuomo. Una vocera del
banco señaló que la junta de la empresa decidirá a principios del año próximo si
entregará bonos a su élite directiva.
La semana pasada, Pandit y su equipo decidieron convocar la reunión con los
empleados en un esfuerzo por atajar una una catarata de malas noticias. La
semana pasada, los precios de las acciones de Citigroup cayeron a cifras por
debajo de US$10 por primera vez en 12 años. Los empleados comenzaron a temer
inminentes despidos.
Mientras tanto, algunos miembros de la junta de Citigroup, en privado, han
abogado por un mayor control para los altos ejecutivos, según fuentes al tanto.
La mayor parte de la presentación de casi hora y media se concentró en lo que
Pandit describió como la situación fundamentalmente saludable de Citigroup, a
pesar de los cuatro trimestres consecutivos de pérdidas, que en total
ascendieron a más de US$20.000 millones. El presidente ejecutivo defendió el
modelo de negocios de la compañía y proclamó a los cuatro vientos que lograría
salir adelante una vez se deshiciera de los activos de riesgo.
"Pasamos el último año poniéndonos en forma, estamos más organizados, y
estamos en una sólida posición competitiva para sacar ventaja de las
oportunidades futuras", aseguró Pandit, siguiendo el discurso que había
preparado. "Seremos el ganador a largo plazo en esta industria".
De todos modos, Pandit advirtió que es posible que vengan tiempos difíciles.
En una nota distribuida a los empleados tras la reunión de ayer, el ejecutivo
señaló que "el próximo año podría ser difícil para nuestros clientes y
usuarios".
Unos 15.000 empleados de Citigroup asistieron o bien escucharon la reunión,
que estaba cerrada a los inversionistas, analistas y periodistas. Nadie tuvo
reacciones demasiado entusiastas.
Desde que se convirtió en presidente ejecutivo, Pandit, un ex profesor de
finanzas, ha frustrado a algunos ejecutivos y directores con su estilo
académico. Algunos empleados dijeron que la presentación del lunes respondió a
ese modelo, insistiendo demasiado en asuntos financieros sin hacer demasiado por
levantar la moral del público desalentado de Citigroup.
"Considerando cuán sensible está la gente, uno pensaría que iba a decir algo
para calmar los nervios, o al menos explicar con franqueza lo que está
ocurriendo", dijo un empleado. "En cambio, fue una presentación técnica que
pareció más dirigida a que grandes inversionistas y grandes clientes se
tranquilicen. Los empleados son parte del lado de la ecuación que se refiere a
los costos".
Otros empleados aplaudieron a Pandit. Tan sólo estaba intentando "tratar [a
los empleados] como adultos", afirmó un funcionario de Citigroup. El empleado
señaló que la empresa encuestó a varias docenas de trabajadores luego de la
reunión y que la mayoría dijo haber logrado comprender mejor la posición
financiera de Citigroup.
Los inversionistas, sin embargo, se mantuvieron escépticos. El precio de las
acciones de Citigroup cayó 63 centavos, o 6,62%, al cierre de las operaciones de
ayer de la Bolsa de Nueva York.