(IAR
Noticias)
14-Noviembre-08
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El rey Abdulá bin Abdulaziz Al Saud de Arabia Saudita después de hablar en la
reunión de la cultura de la paz, el 12 de noviembre de 2008 en la sede de las
Naciones Unidas en Nueva York. (Foto AFP)
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Representantes de 80 países
se reunieron el miércoles en la ONU para promover el diálogo interreligioso al
servicio de la paz, en una conferencia convocada a iniciativa de Arabia Saudita,
un reino donde sin embargo sólo se tolera el Islam.
IAR
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/
AFP
Veinte jefes de estado o de gobierno, muchos de los cuales en representación de
países árabes, además de Israel, Estados Unidos y Gran Bretaña, se expresarán en
esta conferencia de dos días -miércoles y jueves- ante la Asamblea General de
las Naciones Unidas.
En su discurso de apertura, el presidente de la Asamblea, el sacerdote católico
nicaragüense Michel d'Escoto, partidario de la teología de la liberación y
miembro del Consejo Ecuménico de las Iglesias, abrió el diálogo con una
acusación contra las sociedades occidentales.
Denunciando "el fracaso moral de las sociedades que se autoproclamaron las más
avanzadas", D'Escoto afirmó que "la solidaridad (debe) guiar toda actividad
humana" y que "la moral y la ética deben tener un lugar central en nuestras
vidas".
Pero D'Escoto no mencionó lo que muchos países occidentales consideran como
ausencia de libertad religiosa y social en la mayoría de los estados islámicos.
Antes de iniciada, la reunión ya había generado polémica. Varias ONG llamaron a
Arabia Saudita a practicar la tolerancia en su casa antes de abogar por ella en
la ONU.
"No hay libertad religiosa en Arabia Saudita pero el reino pide al mundo que
escuche su mensaje de tolerancia religiosa", declaró Sarah Leah Whitson,
directora para Medio Oriente del organismo de derechos humanos Human Rights
Watch, en la víspera de la conferencia.
"El diálogo debería referirse a las regiones donde la intolerancia religiosa es
mayor, y esto incluye Arabia Saudita", agregó.
El encuentro responde a una iniciativa del rey Abdalá de Arabia Saudita, quien
espera asegurar la continuidad de los esfuerzos de promoción del diálogo
interreligioso tras la "Conferencia mundial sobre el diálogo" que se celebró en
julio en Madrid, y hacer ratificar sus conclusiones por la ONU.
El rey Abdalá, a la cabeza de una monarquía ultraconservadora wahabí, doctrina
rigurosa del Islam, había invitado en Madrid a un "diálogo constructivo para
abrir una nueva página de reconciliación tras tantos conflictos" entre las
religiones.
El miércoles llamó a seguir en este camino, "para que la humanidad pueda
encontrar soluciones a los sufrimientos que soporta".
El soberano lamentó que "a lo largo de la historia los diferendos entre
religiones y culturas hayan llevado al fanatismo y desatado guerras destructoras
y el derramamiento de sangre sin ninguna justificación".
Denunció además el terrorismo y la criminalidad como "los enemigos de toda
religión y de toda civilización".
El presidente israelí, Shimon Peres, saludó la iniciativa del rey Abdalá en una
conferencia de prensa al margen de la reunión de la ONU.
"Lo que vimos hoy (miércoles) no es el fin de la historia sino el comienzo de
una nueva historia", dijo Peres.
"El hecho de que esta sesión sea el resultado de una iniciativa de los sauditas
no tiene precedentes", destacó el jefe de estado hebreo, cuyo país no tiene
relaciones diplomáticas con el reino wahabí. "La iniciativa del rey da un nuevo
tono a la política en Medio Oriente", agregó.
Por su lado la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino dijo que el presidente
estadounidense, George W. Bush, "cree que el rey de Arabia Saudita reconoce que
tiene un largo camino por recorrer y piensa que está tratando de avanzar en el
tema" de la tolerancia religiosa.
Bush, que acudirá al encuentro el jueves, ve en la conferencia una "oportunidad
para reafirmar su compromiso con la libertad religiosa y la tolerancia", dijo
Perino.
Arabia Saudita alberga las más sagradas mezquitas del Islam y no permite la
práctica pública de otras religiones.
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