l líder saliente describió su encuentro con Obama como "bueno, constructivo,
distendido y amistoso", anunció su portavoz, Dana Perino.
"Conversaron sobre asuntos domésticos e internacionales, pero como se trata
de un encuentro privado, la Casa Blanca se rehúsa a informar sobre detalles del
encuentro", añadió.
Por su parte, el senador demócrata saludó el compromiso asumido por Bush para
garantizar una transición de gobierno "en calma".
"El presidente electo, Barack Obama, saludó al presidente Bush por su
compromiso para una transición en calma, y por su hospitalidad y la de la
primera dama, Laura Bush, al recibir a los Obama en la Casa Blanca", señaló
Stephanie Cutter, portavoz del equipo designado por el próximo mandatario para
coordinar el cambio de mando.
Las conversaciones en la Casa Blanca, de cerca de una hora, fueron
"productivas y amistosas", añadió Cutter en un comunicado donde citó a
funcionarios que comentaron el encuentro celebrado seis días después de la
victoria demócrata en las elecciones presidenciales.
Estaba previsto que Bush y Obama mantuvieran intercambios privados sobre las
guerras en Irak y Afganistán, así como sobre la cumbre del 15 de noviembre en
Washington sobre la crisis económica, a la que no está previsto que asista Obama.
Bush dio varios consejos al futuro presidente, advirtiéndole que su
aplastante ascenso también haría que la gente "empiece a cazarlo" y le anunció:
"Todo el mundo esperará que usted tenga un resbalón, ya sabe lo que quiero
decir, así que cuídese".
Por su parte, la primera dama Laura Bush, que guió a Michelle Obama en una
visita por los aposentos familiares de la Casa Blanca, compartió con ella su
experiencia sobre la crianza de los hijos en la casa de gobierno.
Luego de dos años de un campaña volcada en parte a criticar duramente las
"políticas fracasadas" de Bush, el demócrata se convertirá el 20 de enero en el
primer presidente negro de Estados Unidos, en el primer traspaso de mando desde
los atentados del 11 de setiembre de 2001.
Tras su elección el 4 de noviembre, Obama empezó a recibir diariamente los
mismos reportes que Bush, y a mantener reuniones informales con varios líderes
mundiales.
Aún así, Obama ha hecho hincapié en que no pretende interferir con el
gobierno actual, pues Estados Unidos sólo tiene "un presidente por vez".
Miembros del equipo designado por Obama para implementar la transición
advirtieron que el futuro gabinete podría incluir algunas caras familiares,
especialmente en el Pentágono.
"Estoy segura de que su administración incluirá a personas con diferentes
horizontes", dijo el domingo la copresidenta del equipo de transición de Obama,
Valerie Jarret, consultada por la cadena NBC acerca de la posibilidad de que el
futuro gobierno incluya a republicanos.
"Realmente cree que tomará mejores decisiones si está rodeado de personas con
perspectivas diferentes. Por tanto, es muy importante para él tener esa
diversidad alrededor de la mesa", enfatizó Jarret, una allegada al matrimonio
Obama, ex funcionaria de la municipalidad de Chicago (Illinois, norte) y
codirectora de finanzas de la campaña electoral del senador demócrata.
El encuentro entre los dos líderes ocurrió más temprano que nunca, pasadas
las elecciones, y mucho antes del que mantuvo Bush con el entonces presidente
Bill Clinton, quien tuvo que esperar el fallo de la Suprema Corte con el que
concluyeron las elecciones en el 2000.
Al inicio del encuentro entre Bush y Obama, el presidente llamó a su sucesor,
lo presentó a su esposa, agarró un desinfectante para las manos y luego se lo
tendió al senador de Illinois quien, desconcertado, señaló que no deseaba
"parecer antihigiénico".