(IAR
Noticias)
07-Noviembre-08
¿Podrá Obama? Para el intelectual crítico Mike Davis, "tras el efímero
Woodstock que supondrá la jura de Obama, millones de corazones se romperán por
la incapacidad en gestionar la bancarrota y el desempleo masivo".
Por
Néstor Restivo - Clarín
E l legado de Bush a Obama no podría ser peor. El republicano recibió
en 2000 una caja holgada y, por guerras y menor impuesto a ricos y empresas,
deja un rojo de casi medio billón de dólares que se agigantará con los
subsidios de esta crisis. El déficit comercial es también enorme. La inflación
se triplicó a 4,5% anual y se duplicó la deuda pública a 10,5 billones. En
2008 colapsaron bancos que nadie hubiera creído. Y el desempleo trepó 50%, de
4 a 6% y en alza.
Cuando Obama jure, habrá una caída económica trimestral de 2%, se estima. Para
un PBI tan gigante como el de EE.UU., el mayor mundial, ese en apariencia
ínfimo 2% equivale a todo el PBI argentino.
Por su poderío productivo, EE.UU. bien podría recobrarse velozmente de la
recesión, el primer problema nacional para 6 de cada 10 ciudadanos. Pero Obama
deberá acertar desde el arranque.
Hay liberales, dentro y fuera del país, que piden dejar actuar al mercado para
"limpiar" el desastre que hicieron él mismo y la alocada financiarización de
la economía estadounidense y mundial. En cambio, el equipo de Obama cree que
debe actuar ya.
Según The New York Times, el Congreso, que hace poco aprobó US$ 700 mil
millones para ayudar a bancos, debatiría otros US$ 100 mil millones para obras
públicas, beneficio a desocupados, asistencia energética para el invierno que
asoma, extensión del sistema de vales de comidas y subsidios a ciudades o
estados necesitados.
Obama buscará también invertir más en salud y educación, bajar impuestos a las
clases media y baja compensando con un alza de 35 a 39% a ingresos altos y,
quizá, de 15 a 25% a ganancias. O sea, desandar el camino de Bush.
Pero mientras por la vía del crédito y el sector privado se espera que actúe
como aliciente baja de tasas de interés (a 1% la de fondos federales), el
límite al estímulo fiscal vendrá por el presupuesto, que Bush dejó como un
gruyere. Por eso la capacidad de equilibrio de Obama será un desafío titánico.
Otro escollo es el propio Partido Demócrata, hoy reacio -si no fuera por la
urgencia- a disciplinar en serio al mercado, que ya ayer le mojó la oreja a
Obama en Wall Street. En el partido se coló el neoliberalismo y hay gente como
Paul Volcker o Robert Rubin que aportaron al desastre actual.
'Podrá Obama? Para el intelectual crítico Mike Davis, "tras el efímero
Woodstock que supondrá la jura de Obama, millones de corazones se romperán por
la incapacidad en gestionar la bancarrota y el desempleo masivo".
En la vereda optimista, el editorialista Thomas Friedman tiene fe en que Obama
podrá tener la oportunidad de ser no sólo el primer presidente negro sino "uno
de nuestros pocos grandes presidentes", esos "que asumieron en nuestras horas
más oscuras y en el fondo de algunos de nuestras pozos más hondos".
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