Según los sondeos, el demócrata lleva una clara ventaja frente al
aspirante republicano. El vencedor, que asumirá en enero, deberá hacer frente a
una severa crisis económica y a la deteriorada imagen del país en el mundo.
Por
Ana Baron - Clarín
Las elecciones que tendrán lugar hoy en Estados Unidos son históricas. Si se
elige a Barack Hussein Obama, será la primera vez que ingresa a la Casa Blanca
un presidente afronorteamericano. Después de años de esclavitud y de segregación
racial será un paso determinante en la lucha por la igualdad y la integración
racial en este país.
"Mi abuelo era esclavo. En aquella época mi familia vivía en Carolina del Sur.
Trabajaban en los campos de algodón", dijo a Clarín William Donaldson, un
afronorteamericano jubilado de 89 años con domicilio en el sur de Chicago en uno
de los barrios de su minoría. "Si el viviera en este momento no lo podría creer.
Para nosotros Obama es como Martin Luther King o Malcolm X. Es muy importante
que gane".
Por el contrario, si los estadounidenses optan por el candidato a presidente
republicano, el oficialista John McCain, Sarah Palin se transformará en la
primera vicepresidente mujer de EE.UU., algo que también será revolucionario. Si
bien la gran mayoría de las feministas estadounidenses hubiese preferido que
Hillary Clinton fuese la primera en romper ese tipo de barreras, todos reconocen
que una mujer en la vicepresidencia también representa un progreso cultural
importante.
Las elecciones de hoy pondrán fin además a una de las peores presidencias de
EE.UU. George Bush deja a su sucesor un país en guerra y al borde de una
depresión económica parecida a la de los años 30.
Durante sus dos mandatos en la Casa Blanca, el antinorteamericanismo en el mundo
aumentó vertiginosamene y la influencia de Washington en la escena internacional
se desplomó.
La herencia de Bush es tan negativa que McCain evitó aparecer junto a él durante
toda la campaña. Bush fue el gran ausente de este proceso electoral.
Los estadounidenses son conscientes de la dimensión histórica de estas
elecciones. Nunca antes se habían visto filas tan largas durante las votaciones
anticipadas que hubo en varios estados.
En Florida, uno de los estados claves para ganar estos comicios, votaron más de
cuatro millones de personas por anticipado, lo que representa 53,8% de los
electores registrados hace cuatro años. Los pronósticos aseguran que la
participación electoral batirá todos los récords.
Obama ha inspirado de una forma "kennediana" a miles de jóvenes que salieron a
militar por él y que votaran por primera vez.Pero es cierto que también habrá
muchos militantes republicanos, representantes de la derecha conservadora que se
acercarán a las urnas simplemente para evitar el triunfo de un
afronorteamericano"que ha sido calificado por el propio Mc Cain de "socialista".
El proceso electoral ha sido, de hecho, fascinante. Muy pocas veces los
estadounidenses han tenido que optar por candidatos que se han mantenido tan
fieles a las bases de sus respectivos partidos.
"Las elecciones en EE.UU. generalmente se ganan desde el centro", dijo a Clarín
Peter Harte, uno de los mejores especialistas en elecciones de Washington "pero
este año fue una excepción".
En efecto, enfrentado con la derecha religiosa desde el 2000 cuando acusó a sus
líderes de ser "agentes de la intolerancia", este año McCain buscó congraciarse
con ella. En vez de moverse hacia el centro como lo hacen todos los candidatos
que tiene asegurada la base republicana, Mc Cain se movió hacia la derecha y
eligió como compañera de fórmula a Palin, una conservadora dura.
Por su parte, Obama tuvo un discurso progresista con lo que atrajo a una
multitud de jóvenes.
Así los electores están frente una opción muy clara.
McCain es el veterano de la guerra de Vietnam, que cree en la doctrina de los
ataques preventivos, en la libertad de los mercados y la propiedad privada. En
su campaña defendió posiciones antiaborto, anticasamientos de los gay y
respaldoóla venta libre de armas.
Obama es el organizador comunitario que cree en el multilateralismo y la
diplomacia en la escena internacional y está a favor de un retorno al New Deal
de Franklin D. Roosevelt.
El demócrata considera que la mujer tiene derecho a elegir respecto al aborto y
que los Estados deberían legislar qué es lo más convenientes respecto al
casamiento entre homosexuales.