|
 |
|
Un cartel de campaña en Ohio, uno de los estados
duros.(Foto AFP) |
Barack Obama y el republicano
John McCain se entregaron de lleno el domingo a un esfuerzo final para
conquistar a los indecisos a tan sólo dos días para la histórica elección
presidencial estadounidense, cuando el demócrata sigue a la cabeza de las
encuestas.
IAR
Noticias
/
AFP
Obama emprendió una gira por tres ciudades en Ohio (noreste), un estado
crucial tanto para él como para su rival republicano, pues fue el que decidió
la reelección en 2004 del presidente George W. Bush.
McCain, de 72 años, por su parte, acelera el ritmo con un mitin de campaña en la
medianoche en Florida, seguido de actos en Pensilvania y New Hampshire.
Este domingo prometió el triunfo con la frase "Mac is Back" (Mac está de
regreso) y reiteró sus ataques contra el grado de patriotismo de su rival y su
plan fiscal.
Y Obama subió al escenario junto a su esposa Michelle y sus dos hijas en un acto
de campaña en Cleveland, Ohio, luego de un recital del legendario rockero Bruce
Springsteen.
"No sé ustedes, pero yo quiero mi país de vuelta, quiero mi sueño de vuelta,
quiero mi Estados Unidos de vuelta", exclamó el veterano Springsteen durante su
concierto, lo que arrancó ruidosos aplausos del público.
Al entrar en el electrizante fin de semana previo a los comicios, Obama prometió
el sábado "una nueva política para una nueva era".
Respaldado por una cómoda ventaja en las encuestas y por la adoración de
multitudes, el senador de 47 años critica duramente a McCain por la crisis
económica describiendo a su rival como un fiel subordinado del impopular Bush.
No obstante los sondeos que lo ubican al frente, Obama hará una fugaz visita de
campaña al reñido estado de Indiana (centro-este) el mismo martes 4, tras emitir
su voto en Chicago, en el vecino estado de Illinois.
McCain, a su vez, ataca el patriotismo de su rival en un intento por transformar
los comicios del martes en un referéndum sobre la capacidad de Obama para servir
como comandante en jefe, cuando Estados Unidos está involucrado en los
conflictos de Irak y de Afganistán.
En un breve intercambio con reporteros antes de abordar su avión de campaña el
domingo, los periodistas le preguntaron a Obama cuándo dará una conferencia de
prensa: "Lo haré el miércoles", respondió. Este comentario fue inmediatamente
atacado por los republicanos, que han protestado porque el candidato
demócrata da su victoria por sentado.
En los últimos sondeos divulgados el domingo, la firma Zogby daba a Obama 49,5%
contra 43,8%, mientras según el estudio de Washington Post-ABC News el senador
de Illinois aventaja a McCain en 53% contra 44%. Mientras, la consulta diaria de
Rasmussen calculaba en 51 a 46% esta diferencia.
No obstante el director de campaña de McCain, Rick Davis, dijo que las
encuestas están distorsionando la verdadera percepción de la pelea.
"No hay duda de que John McCain está aumentando sus márgenes en casi todos los
estados del país y pienso que tendremos un final agitado", dijo a la cadena Fox
News del domingo. "Quiero decir: va a estar reñido".
Obama criticó a McCain luego de que el vicepresidente Dick Cheney elogiara el
sábado al senador por Arizona como el hombre adecuado para liderar el país
porque "entiende el peligro que enfrenta Estados Unidos".
"(Cheney) sabe que con John McCain tenemos una doble oferta: las políticas
económicas de George Bush y las políticas extranjeras de Dick Cheney", respondió
el demócrata.
McCain, en tanto, dijo que Obama era la elección equivocada para un mundo
peligroso donde "millones de vidas" están en juego.
El candidato republicano cerrará su campaña el lunes con un rápido recorrido por
varios estados, al igual que Obama, quien estará en Florida, Carolina del Norte
y Virginia. Tras ello regresará a Chicago, para ver si su inusual apuesta con el
pueblo estadounidense rinde sus frutos.