Zeituni Onyango, de 56 años y llamada "querida tía Zeituni'' en las memorias de
Obama, recibió una orden judicial de abandonar Estados Unidos que falló un juez
de inmigración tras rechazar su petición de asilo político, de acuerdo con
información conseguida por Associated Press de una persona familiarizada con el
asunto. Esa persona habló a condición de guardar el anonimato porque dijo que
nadie está autorizado a discutir el caso de Onyango.
En Chicago, Obama señaló el sábado que no estaba al tanto de que su tía residiera
ilegalmente en EE.UU. y agregó que deben ser aplicadas las leyes
correspondientes.
Personal de la campaña de Obama dijo que el senador "no está al tanto de su
estatus pero obviamente cree que deben ser respetadas todas y cada una de las
leyes apropiadas''.
Obama conoció a Onyango cuando viajó al Africa, de adulto. Y la vio en varias
ocasiones desde ese encuentro, comenzando por su regreso de un viaje a Kenia en
compañía de su esposa, Michelle, 4 años después del primer viaje.
Onyango visitó a la familia en Chicago con una visa turística hace nueve años,
según la campaña, y la mujer se detuvo en la costa oriental del país para
visitar a diversas amistades antes de regresar a Kenia.
La mujer asistió a la toma de posesión de Obama en el Senado federal en 2004,
pero los directivos de la campaña dijeron que el candidato demócrata no
intervino para que le concedieran la visa de turista y desconoce los detalles
del caso.
La campaña agregó que las últimas noticias que tuvo de ella fue hace dos años,
cuando lo llamó para decirle que se encontraba en Boston, aunque no la vio allí.
Según los documentos presentados por la campaña de Obama a la Comisión Federal
Electoral, Onyango contribuyó con 260 dólares a la carrera política de Obama.
Conforme a las normas federales electorales, solamente los ciudadanos
estadounidenses o residentes legales pueden donar fondos electorales. Onyango,
quien dijo trabajar para la Autoridad de la Vivienda de Boston, entregó la suma
en cantidades pequeñas. El último aporte fue de 5 dólares el 19 de septiembre.
La información relativa a la orden de deportación fue mencionada y confirmada
por dos fuentes separadas, una de ellas un funcionario policial federal. Además,
el caso goza de amplio conocimiento en círculos del gobierno federal.
La negativa de Zeituni Onyango de dejar voluntariamente el país es una violación
administrativa, no penal, de las leyes de inmigración.
La agencia AP no pudo establecer contacto con Onyango para que formulara
comentarios. Nadie respondió el viernes al número telefónico que figura en la
guía a su nombre y no quedaron en claro los motivos que impulsaron al juez a
rechazar su pedido de asilo político. Nadie explicó tampoco cómo obtuvo una
vivienda de beneficencia pública teniendo pendiente una orden judicial de
deportación por indocumentada.