Los republicanos de Ohio emitieron 20 veces al día, durante una semana, la
siguiente alerta: "¿Pueden ser robadas las elecciones?". La secretaria de Estado
de Ohio, Jennifer Brunner, demócrata, responsable del proceso electoral, acusa a
los republicanos de buscar excusas para deslegitimar la victoria de Barack Obama.
Las protestas sobre irregularidades en los registros de electores, máquinas de
votación y las dudas respecto al correcto funcionamiento del sistema acompañan
la masiva emisión del voto en la treintena de Estados con las urnas abiertas.
Alrededor de 15 millones de estadounidenses han votado por adelantado. En
2004, el 22% de los votantes emitió su sufragio antes del día de las elecciones.
En esta ocasión, esa cifra podría escalar hasta el 35%. "Predecimos que más de
un tercio del electorado votará por adelantado", asegura James Hicks, director
del centro de información sobre voto anticipado de Portland, Oregón. Incluso el
presidente, George W. Bush, y su esposa, Laura, ya han votado, informó la
portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.
Sea en la forma que sea, y por razones diversas, una buena parte del cuerpo
electoral se ha pronunciado. Los supermercados de Las Vegas han instalado
máquinas de votación entre las fregonas, los plátanos y las tragaperras. En
Nevada, Estado tradicionalmente republicano y que en esta ocasión está en duda,
incluso se puede ejercer el derecho al voto sin tener ni siquiera que bajarse
del coche.
En Miami, entre los libros de ciencia-ficción, la novela policiaca y el
ensayo se mezclaban decenas de personas esperando su turno para votar en una
librería. Más de 1,4 millones de votos se han emitido en nueve días en Florida
sobre un total de 11,2 millones de votantes registrados. Florida da una
indicación de lo que podría ocurrir el martes: la masiva presencia en las urnas
de los negros y el absentismo de los jóvenes, que hasta ahora han hecho lo que
han venido haciendo en otros comicios: quedarse en casa. Pero la asistencia y
las largas colas han sido tan masivas en Florida que el gobernador Charlie Crist
firmó el pasado martes una orden ejecutiva que extendía el periodo de voto
adelantado.
El aparcamiento de un centro comercial de Cleveland quedó colapsado cuando se
supo que el actor Forest Whitaker había acudido a votar. Ohio es uno de los
Estados clave que podría inclinar la balanza del lado republicano o demócrata.
El equipo de campaña del demócrata Obama ha alentado activamente la votación
anticipada, con la esperanza de asegurar la ventaja que muchos sondeos de
opinión le dan sobre su rival, el republicano John McCain. "No espere hasta el 4
de noviembre", dijo Obama hace unos días en Tampa, Florida, cuando comenzaba la
votación adelantada en este Estado del sur que ambos partidos consideran clave.
"Se le podría estropear el coche, tener una emergencia o fallarle el
despertador. Podría llegar tarde al trabajo. Así que aproveche el voto
adelantado", insistió el senador por Illinois. El voto anticipado -especialmente
de soldados, que lo hacen por correo- funciona en Estados Unidos desde la guerra
civil. El voto por adelantado está permitido en persona o por correo en 33 de
los 50 Estados sin tener que dar ninguna excusa.
El miedo a que su opinión no cuente también ha pesado a la hora de emitir
anticipadamente el voto. Las previstas colas el día de las elecciones también
han sido un factor de peso. En algunas áreas de Ohio, en 2004, las enormes filas
desalentaron a muchos ciudadanos a emitir su voto. Este Estado fue decisivo en
la derrota de John Kerry frente a George Bush. Sin embargo, también existe quien
teme que votando antes de tiempo su voto no llegue a buen puerto. "Me asusta que
por votar antes mi voto no sea contado", comenta una mujer de Miami. "Existe
tiempo suficiente para que nuestros votos se pierdan. Y odio tener que
decir esto pero esas cosas suceden en Florida".