El País, España
El caos financiero hace temer una recesión dolorosa y prolongada de la
economía global. Y para contener los daños, los Gobiernos de todo el mundo están
movilizando ingentes recursos sin que de momento se haya aliviado la situación.
Ante esta ansiedad generalizada, el presidente de EE UU, George W. Bush, pidió
ayer a los países paciencia y que no adopten decisiones que pongan en peligro el
libre mercado, la libre empresa y el libre comercio, tres pilares que considera
claves para "el crecimiento a largo plazo".
"En este momento de incertidumbre económica global, sería el momento
equivocado de rechazar un modelo que ha creado prosperidad y esperanza", dijo
Bush, que el 15 de noviembre hará de anfitrión de la primera de una serie de
reuniones anticrisis.
El presidente parecía responder a la conmoción expresada por Alan Greenspan
por el "tsunami" del mercado financiero.
El ex presidente de la Reserva
Federal ha reconocido esta semana haber confiado excesivamente en la capacidad
de autorregulación del sistema financiero.