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Jhon McCain, rival del demócratas Barak Obama
en las elecciones presidenciales de noviembre |
Cuando faltan sólo
13 días para los comicios de Estados Unidos, la campaña del
gobernante Partido Republicano tomó como blanco a una organización
civil que promueve el registro de votantes de clase media y baja, a
la que acusa de fraude electoral y hasta de causar la crisis
financiera internacional.
Por Ali Gharib
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IPS
El coordinado ataque contra la Asociación de
Organizadores Comunitarios para la Reforma Ahora (Acorn, por sus
siglas en inglés) ha levantado críticas entre quienes la consideran
un intento desesperado para desprestigiar al candidato del opositor
Partido Demócrata, Barack Obama, quien según las encuestas le sacó
una clara ventaja a su rival republicano, John McCain.
También está considerado como una maniobra para impedir el registro
de votantes de sectores sociales que se volcarán, mayoritariamente,
hacia el candidato demócrata.
McCain ha caído en las encuestas detrás de Obama en algunos estados
clave para definir las elecciones presidenciales, incluso en varios
en los que el presidente George W. Bush obtuvo una victoria en los
comicios de 2000 y 2004.
Las autoridades de Nevada requisaron de las oficinas de Acorn
computadoras y cajas con documentación, sin las cuales la
organización debió interrumpir su actividad allí cuando faltaban
apenas 28 días para las elecciones del 4 de noviembre.
Los denunciantes aseguran que Acorn elevó múltiples solicitudes de
registro para los mismos ciudadanos, e incluso que realizó el
trámite para personas que no viven en Nevada o que no reúnen los
requisitos para sufragar en ese estado.
La campaña alcanzó su punto más alto el miércoles 15, durante el último
debate entre los candidatos.
"Debemos conocer el alcance de la relación del senador Obama con
Acorn, que está quizás a punto de perpetrar uno de los más grandes
fraudes en la historia electoral de este país, quizás destruyendo la
esencia misma de la democracia", dijo McCain, quien sugirió que los
demócratas habían otorgado a la organización comunitaria centenares
de miles de dólares.
Obama respondió que casos puntuales de irregularidades no significan
que Acorn esté involucrada en un intento de fraude sistemático y que
sus lazos con el grupo son limitados.
El ataque de McCain fue quizás el más exagerado lanzado por los
republicanos contra la organización civil.
Está en sintonía con un aviso de la campaña republicana que presenta
al activismo de Acorn a favor de que la clase trabajadora pueda
acceder a la propiedad de una vivienda como causa directa de la
proliferación de hipotecas de alto riesgo que generaron la crisis
financiera, primero en Estados Unidos y ahora a escala global.
"Acorn obligó a los bancos a entregar préstamos riesgosos, del mismo
tipo que los que causaron la crisis que estamos sufriendo ahora",
dice un narrador en el aviso de campaña que comenzó a difundirse el
10 de octubre.
En respuesta, la asociación civil difundió un informe de 13 páginas
detallando su historial de críticas a las políticas y prácticas
financieras que están señaladas como causantes de la crisis y atacó
el "desvergonzado" intento de la campaña de McCain de adjudicar a
otros la responsabilidad por la debacle económica.
El historial de McCain en el tema, agrega, "es mucho más difícil de
documentar, porque no existen muchos antecedentes". El estudio
contrapone las acciones y críticas de Acorn con apenas siete
intervenciones del candidato republicano, la mayoría de ellas en
apoyo de la desregulación bancaria.
La polémica atrajo gran atención de la prensa. En el sitio de
Internet de Media Matters, una organización progresista que se
dedica al análisis de contenido de los medios, se mencionó que el
canal de televisión por cable Fox News había mencionado a Acorn 342
veces en la semana del 6 al 13 de este mes, frente a 61 menciones en
la cadena de noticias CNN.
Muchas de las acusaciones contra Acorn están "recicladas" de
anteriores campañas electorales y responden a la larga historia de
animosidad de los conservadores contra ese grupo.
Las acusaciones sobre intentos de manipular los padrones electorales
son tradicionales y se han reiterado a través de los años.
Acorn estuvo en el centro del "Attorneygate", escándalo por el cual
el gobierno de Bush fue acusado por el despido indebido de ocho
fiscales federales.
Uno de ellos, David Iglesias, de Nuevo México, fue objeto de "quejas
al Departamento de Justicia y la Casa Blanca por legisladores
republicanos" de ese estado "y activistas partidarios sobre el
manejo que hizo de casos de fraude electoral y corrupción", según la
gubernamental pero independiente Inspección General de Estados
Unidos,
La Inspección concluyó, en su informe final sobre el caso de
Iglesias este mes, que fue despedido, en definitiva, por no ceder a
presiones de dirigentes republicanos en una demanda por fraude en
los padrones electorales contra Acorn, entre otros casos.
Una demanda judicial fue presentada esta semana en el estado de
Ohio, un distrito electoral clave, que garantizó la victoria de Bush
en 2004, con la intención de impedir las operaciones de Acorn, por
supuestos intentos de manipular los padrones con registros falsos.
Katy Gall, una activista de la organización, declaró al diario
Cincinnati Enquirer que el grupo ni siquiera había anotado a una
gran cantidad de votantes en el condado Warren, donde se presentó la
demanda.
En una declaración de prensa, el grupo destacó que los cargos
parecen ser el resultado de una acción de "cortar y pegar" de la
querella planteada en 2004, que fue rechazada por falta de pruebas.
Además, Acorn señaló que las acusaciones de fraude son completamente
infundadas, aunque admitió que hubo irregularidades que está
tratando de prevenir en el futuro.
"Los temas relacionados con el registro de votantes no constituyen
fraude electoral", afirmó el grupo en una declaración difundida este
viernes. "No se trata de casos en los que una persona pueda sufragar
más de una vez, no involucran situaciones de emisión de votos",
agregó.
La organización afirmó que su campaña para fomentar la inscripción
de votantes de clase media y baja --quienes usualmente optan por el
Partido Demócrata-- llevó a registrar a 1,3 millones de nuevos
electores.
También afirmó, irónicamente, que, a pesar de las acusaciones de los
republicanos de sus lazos con Obama, fue McCain quien participó
"codo a codo" con Acorn en una campaña para la reforma de las leyes
de inmigración en febrero de 2006.