La candidata republicana a la vicepresidencia de EE UU, Sarah Palin, ha
vuelto hoy a protagonizar un nuevo tropiezo en política exterior después de que,
hace algo más de un mes, mencionara la posibilidad de "ir a la guerra" si Rusia
volvía a invadir Georgia. El objeto de sus declaraciones ha sido esta vez el
presidente venezolano, Hugo Chávez, a quien ha tildado de "dictador" y sobre el
que ha abogado por la "imposición de sanciones" como "opción para hacerle
frente".
IAR
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/
EFE
Durante una entrevista concedida al canal de televisión latino Univision, el
entrevistador ha recordado a Palin que, durante un acto en Wisconsin, "llamó
dictador a Hugo Chávez". La respuesta de la republicana ha sido tajante: "Sí
(le llamé dictador)", ha dicho.
La número dos del aspirante a la Casa Blanca, John McCain, se ha mostrado
contraria a una intervención militar contra Chávez aunque ha defendido las
sanciones económicas. "La acción militar tiene que ser la última opción siempre
con cualquiera de los problemas y desafíos que tenemos alrededor del mundo", ha
dicho Palin, quien ha añadido que tanto ella como McCain odian la guerra y
aman la paz.
"Queremos, a través de las negociaciones, y las sanciones, de ser necesario,
presionar a dictadores como Hugo Chávez para que vean que no se van a poder
meter con Estados Unidos de la forma que ellos quieren", ha asegurado.
Según Palin, Chávez quiere usar el
petróleo "como un arma" y por eso entiende que es importante que
EE UU alcance la "independencia energética" para ser "cada vez menos dependiente
de alguien como Hugo Chávez".
Mano firme en inmigración
La gobernadora ha defendido, en línea con McCain, la necesidad de reforzar la
seguridad en las fronteras estadounidenses como parte de un programa integral
que buscaría, en una segunda fase, dar solución al problema de los alrededor de
12 millones de indocumentados en el país.
En la entrevista en el canal hispano, Palin se ha mostrado contraria a permitir
que los indocumentados obtengan licencias de conducir y ha defendido la
continuidad de las redadas, aunque mencionando que deberían de estudiarse "caso
a caso".
La política de McCain en materia de
inmigración se ha tornado más conservadora de camino a la Casa Blanca. Como
senador, el aspirante republicano buscó regularizar a los inmigrantes
indocumentados aunque apoyó la construcción del muro en la frontera de México.
Su programa electoral ahora está más influenciado por las bases conservadoras.
Desde que Palin ha aparecido en la arena política, la campaña electoral
estadounidense se ha endurecido. De boca de la número dos de McCain han salido
algunos de los ataques personales más polémicos contra Obama.
Palin ha vinculado en varias
ocasiones al candidato demócrata con "terroristas", y especialmente con
la figura de William Ayers, líder radical de los 60 y fundador de un grupo que
promovió atentados en EE UU.
A principios de septiembre, en plena
Convención republicana, la imagen de la gobernadora catapultó la candidatura de
McCain pero en las últimas semanas, tras declaraciones muy polémicas y la
condena de abuso de poder en el caso del despido de un policía en Alaska, ha
precipitado el desplome republicano en las encuestas.
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