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Manifiestación contra el multimillonario rescate de instituciones financieras estadunidenses, el 27 de septiembre pasado en la neoyorquina Times Square.
La pancarta reza: "¡Rescaten al pueblo! ¡No a los bancos!". (Foto Reuters) |
Llama poderosamente la atención la coincidencia del recalentamiento del
proyecto del amero: la divisa común tripartita entre EU, Canadá y
México presuntamente acordada en forma secreta por Baby Bush, el
premier Paul Martin y el locuaz Fox en Waco (Texas) el 23 de marzo de 2005.
Por Alfredo Jalife-Rahme
- La Jornada
La confiable publicación europea GEAB, no. 28 (16/10/08), de LEAP/E2020
–que ha sido la más acertada en sus pronósticos sobre el tsunami
financiero estadounidense, en medio de la vulgar desinformación de los multimedia
anglosajones diseñados para engañar a tantos tontos, neófitos y cándidos–, se
arriesga a vaticinar la “bancarrota (¡supersic!) del gobierno de Estados Unidos
(EU) antes del verano de 2009” con el fin de “evitar pagar a sus acreedores
(tenedores de los Bonos del Tesoro y las acciones de Fannie Mae y Freddie Mac,
etcétera)”, lo que afectará negativamente a quienes posean “activos en dólares”.
Durante este perturbador periodo el gobierno de EU instituirá un “nuevo
dólar” (con el fin de “remediar el problema de la bancarrota y la masiva fuga
inducida de capitales de EU”).
¿Será el clandestino amero mediante el cual EU garantizaría su
emisión con los hidrocarburos de México y Canadá?
A juicio de GEAB, la “bancarrota” y la emisión del “nuevo dólar”
(¿el amero?) serían resultado de cinco factores:
1. El alza artificial y antigravitatoria del dólar “es una consecuencia
directa y efímera del colapso de los mercados bursátiles”. No lo dice GEAB,
pero tal elevación insostenible, en vísperas de la elección presidencial en EU,
ha servido a la “guerra financiera” global que el régimen torturador bushiano ha
declarado al mundo para no desplomarse solo en su desgracia y que pretende
llevarse entre las piernas a otras divisas competitivas, como el euro, y, con
particular dedicatoria, al petróleo (el “síndrome Sansón”). Puntualicemos que,
en este periodo de la ya inexorable decadencia y decrepitud de EU, sigue vigente
la ecuación en la que el dólar y el petróleo cotizan en forma inversamente
proporcional, como detectamos a partir de marzo de 2004 cuando afloró la
catastrófica derrota militar de EU en Irak.
2. “El euro, gracias a su reciente bautizo político, se ha vuelto un refugio
seguro y creíble de valor”, así como una “alternativa frente al dólar durante la
crisis”. A nuestro juicio, aquí se desprende la feroz batalla, una “guerra
financiera” que no se atreve a pronunciar su nombre, que se libra entre el dólar
y el euro justamente para atraer los pletóricos capitales en búsqueda de una
divisa segura –que paradójicamente no abunda en el planeta–, y que se han ido a
refugiar al oro y a la plata que han mantenido relativamente confiable su
cotización, en espera de su inminente disparo.
3. “La deuda pública de EU se ha hinchado en forma incontrolable”. A nuestro
juicio y sin contar los “derivados financieros” virtuales y antigravitatorios
que ascenderían a un cuatrillón, la deuda de EU es sencillamente impagable
cuando sus “hogares” (constituidos por tres personas, de acuerdo con su usanza
estadística), ingresan un promedio de 50 mil dólares al año y adeudan entre
medio millón y un millón de dólares (dependiendo de quien realice los artilugios
contables). Cuando los países serios del mundo huyen de sus tenencias en dólares
(con la excepción demencial del masoquista Banco de México, en la etapa aciaga
del jihadista neoliberal Ortiz Martínez, especialista en dilapidar las
reservas), el gobierno de EU enfrenta dos opciones: elevar considerablemente los
impuestos (en particular, a su insolente e insolvente plutocracia especializada
en evasión fiscal) y/o imprimir más papel chatarra (“el modelo Bernanke” y su
célebre “helicóptero” desde donde lo distribuiría masivamente), lo que
desembocaría en una hiperinflación y un mayor desplome del dólar, lo cual
tendría como único efecto benéfico solventar su deuda que sería reducida a su
mínima expresión. Quizá en la fase ulterior aparezca mágicamente el “nuevo
dólar” (¿el amero?).
China ha descubierto el diabólico juego financiero bushiano que pretende
desplomar el valor del “viejo dólar” para pagar menos deuda y exportar más: “EU
continúa su objetivo de largo plazo de devaluar el dólar”, según un editorial
del People’s Daily (7/10/08) que expresa que el “rescate Paulson
sumerge al mundo entero en una ola fresca (sic) de crisis financieras” debido a
la “inundación de papel dólar que forzará la inflación en los precios de las
principales materias primas”, por lo que aconseja sabiamente la “unificación de
los esfuerzos de los gobiernos para combatir la crisis financiera y empujar las
reformas en los sistemas financiero y monetario internacionales con el fin de
doblegar la hegemonía ejercida por los dólares en la economía mundial”. ¡De
acuerdo!
4. “El colapso en curso de la economía real (sic) de EU previene encontrar
una solución alternativa a su bancarrota”. Además del contagio global de la
toxicidad de EU (el país más irresponsable del mundo), aquí radica, a nuestro
juicio, el mayor escollo, por lo que urge instituir un “nuevo Bretton Woods”
multipolar.
Y 5. “La única pregunta que queda es si EU sufrirá una fuerte inflación o una
hiperinflación”.
GEAB pone en evidencia el “desacoplamiento” entre EU y “Eurolandia
y el resto del mundo, que parecen determinados a ejercer sus propias opciones”.
¡Ojalá! Aventura el escenario de que “Eurolandia, Asia y los
productores de petróleo, así como los ciudadanos de EU, descubrirán una mañana
del verano de 2009 que, después de un largo fin de semana o un receso bancario
en EU, sus Bonos del Tesoro y sus dólares solamente valen 10 por ciento (¡supersic!)
de su valor debido a que un nuevo dólar ha sido impuesto”. Advierte contra la
insanidad de invertir en EU en instrumentos en dólares, cuando la Bolsa de
Valores de Nueva York (NYSE, por sus siglas en inglés) revisó recientemente
todos sus umbrales de circuitos electrónicos como resultado del colapso de las
cotizaciones (NYSE/Euronext, 30/09/08).
Llama poderosamente la atención la coincidencia del recalentamiento del
proyecto del amero: la divisa común tripartita entre EU, Canadá y
México presuntamente acordada en forma secreta por Baby Bush, el
premier Paul Martin y el locuaz Fox en Waco (Texas) el 23 de marzo de 2005, como
extensión del TLCAN y el ASPAN (Drake Bennett, IHT, 25/11/07) –a los
que habría que agregar la implementación de la Iniciativa Mérida (Plan Colombia)
y el proyecto de incorporación de México al Comando Norte y a la Defensa Nuclear
en el Espacio de América del Norte (NORAD, por sus siglas en inglés), con
bendición calderonista-beltronista.
El diseño del amero fue realizado por Daniel Carr, mientras el
polémico Hal Turner, anterior locutor de radio despedido de su puesto, asevera
en un video público que el Departamento del Tesoro ha pasado a la etapa de
acuñación masiva al grado de haber enviado algunas muestras a China (Youtube.com,
9/10/08).
¿Los hidrocarburos de México y Canadá para rescatar de su bancarrota a EU y a
su “viejo dólar” mediante el amero?.