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Ajedrez en el parque. Una costumbre de la vieja generación cubana. |
Crece ahora el peso de los demócratas. Y asoman críticas a las
autoridades de la comunidad local.
Por Ana Baron
- Clarín
A primera vista en Little Habana, el barrio donde viven los cubano-americanos
en Miami, todo sigue igual. Ayer, el restaurante Versailles estaba lleno de
gente comiendo "ropa vieja", frijoles negros, arroz y yuca frita. En el Parque
Máximo Gómez, una serie de ancianos que llegaron a Miami en la década del '60
estaban muy concentrados jugando al dominó y la ajedrez. Los clientes de las
tradicionales santerías y botánicas de la calle 8 siguen orando y realizando
todo tipo de rituales para que Fidel Castro se muera pronto. Detrás de esta
apariencia de continuidad, sin embargo, Little Habana está en efervescencia. La
crisis económica que está padeciendo Estados Unidos y el ciclón que destrozó a
Cuba aceleraron vertiginosamente lo que, sin duda, podría calificarse de "glasnost
cubano-americana". Después de cuatro décadas de fidelidad al Partido
Republicano, cada vez son más los cubano-americanos que están reclamando una "Perestroika".
El movimiento es tan fuerte que está a punto de poner fin al reinado de las tres
caras más poderosas del exilio cubano en Washington: los diputados Mario y
Lincoln Díaz Balart y la diputada Ileana Ros Lehtinen. El 4 noviembre, de hecho,
se renueva toda la Cámara de Diputados y los sondeos indican que, por primera
vez, sus rivales demócratas podrían impedir que sean reelegidos.
Pero eso no es todo. Los cambios que se están produciendo en el seno del exilio
cubano también están favoreciendo la ventaja de hasta 6 puntos que le lleva en
algunos sondeos de opinión el candidato demócrata Barack Obama a su rival
republicano, el senador y héroe de Vietnam, John McCain, en toda Florida, un
estado que será clave en la elección a presidente, el próximo 4 de noviembre.
"Hace exactamente 16 años que Lincoln Diaz Balart es diputado y lo único que ha
hecho es defender una política hacia Cuba que es un fracaso. Su discurso ha sido
unidimensional. Jamás se ha ocupado de mejorar la situación de la gente. Con la
crisis económica, eso ahora se nota. La gente quiere ahora saber qué va a pasar
con sus hipotecas, los seguros de salud, sus ahorros", dijo a Clarín Raul
Martínez, el controvertido ex alcalde demócrata de Hialeah, una ciudad en los
suburbios de Miami donde, según los sondeos, es muy probable que en noviembre se
imponga sobre Diaz Balart.
Recientemente, el diario Miami Herald anunció que apoyaba a Martínez en su
carrera con Diaz Balart porque "tiene una agenda amplia y robusta y es un líder
que sabe ejecutar. Su tendencia a buscar soluciones prácticas a los problemas
políticos será muy positiva para el distrito" (Ver "No se puede insistir....").
Joe García, el ex presidente de la poderosa Fundación Nacional Cubana, decidió
desafiar la candidatura a diputado por el distrito 18 a Mario Díaz Balart y los
sondeos indican que el también tiene posibilidades de ganar en noviembre.
"Durante la presidencia de Jorge Mas Canosa, la fundación tenía una sola voz y
era republicana, pero desde su muerte en 1997, las cosas cambiaron. Yo siempre
fui demócrata", confesó García a esta corresponsal. "Los cubanos están a favor
del embargo, pero ahora quieren también más flexibilidad para poder viajar a
Cuba y para poder enviarle dinero a sus familiares. Tras el ciclón que devastó
recientemente la isla, la gente estaba indignada porque no pudieron ayudar",
comentó.
Los números son el mejor indicador de lo que está pasando en Florida. De los
10,7 millones de electores registrados, casi 4,5 millones se reconocieron como
demócratas, otros 4 millones dijeron ser republicanos y hay finalmente unos 2,3
millones de anotados que declararon ser independientes.
Sin duda, el republicano McCain sigue teniendo un gran apoyo en el electorado
cubano. "Obama es comunista", dijo a Clarín Rodolfo Arias, el cuidador del
Parking situado justo enfrente a la Corte Federal de Miami. "Imagínese, se
quiere sentar a conversar con Raúl Castro. Con los Castros no se conversa, lo
que hay que hacer es eliminarlos. 'Cómo va a conversar usted con un asesino?",
se preguntó.
"Yo prefiero a McCain porque me da más seguridad", dijo por su parte a Clarín
Berta Palmieri, la directora de la Clínica Promed. "A Obama no le tengo
confianza".
Después de lo sucedido en el 2000 con el demócrata Al Gore que perdió la
elección presidencial en Florida por un voto en la Corte Suprema, los demócratas
consideran que éste tiene que ser su año y se están jugando aquí el todo por el
todo.