En setiembre hubo 63.000 viviendas menos que las esperadas por los
analistas. Es la peor caída desde 1991. Los precios de las casas siguen bajando.
Y también se desplomó de 70,3 a 57,5 puntos el índice de confianza de los
consumidores.
Por
Gustavo Sierra - Clarín
La burbuja inmobiliaria reventó pero nadie sabe dónde van a terminar las
gotitas que deja la pompa al caer. El valor de las casas sigue cayendo. La
construcción sufre la peor recesión desde 1991. El Departamento de Comercio
informó ayer que en septiembre se registraron 817.000 nuevas residencias, 63.000
menos que las proyectadas por los economistas y el número más bajo desde un
invierno crudísimo del '91 en que los obreros no pudieron trabajar por 20 días
seguidos en buena parte del país. Y la segunda cifra más baja desde que se
inició el conteo de nuevas construcciones en 1947.
La gente está desesperada. Hace tres meses creían que tenían envidiables
departamentos o casas de varios millones de dólares y ahora no consiguen un
comprador ni bajando el precio a la mitad. Lo peor pasa en estados grandes como
California y Florida. Y por ahora, lo único que escucha toda esa gente es que
tengan paciencia. El presidente George Bush salió una vez más a defender su
errático plan ayer en la Cámara de Comercio de Washington. "Estas acciones que
estamos adoptando van a tomar un tiempo largo para que podamos ver los
resultados", reconoció. Pero lo cierto es que en la tapa de The Washington Post
se podía leer una versión mucho más negra de la realidad. Decía que el plan de
rescate del seguro interbancario y otros bonos de los bancos en problemas por
US$ 125.000 millones anunciado esta semana por el gobierno se está enfrentando a
problemas técnicos graves. La dificultad más grande está en la transferencia de
acciones al Estado a cambio de ese rescate.
Según la Universidad de Michigan, también bajó de 70,3 a 57,5 puntos el índice
de confianza de los consumidores. La baja es mayor a la esperada por los
analistas.
En un café Starbucks del Midtown de Manhattan, Steve Hamilton, un decorador de
interiores, cuenta a Clarín que se compró un departamento (condominio) en la
calle 92 hace ya cinco años. "Lo pagué casi 800.000 dólares. Firmé papeles y me
quedé con una deuda terrible. Pero en ese momento todos me decían que era un
idiota si no compraba. Y, también, era un manera de mostrarte. Tu estatus en la
sociedad dependía del departamento o la casa que te comprabas. Era como una
competencia por ver quién era mas audaz, quién gastaba más, quién se endeudaba
más", recuerda Steve moviendo las manos con la rapidez de una gacela. "En julio
de este año, mi condominio ya valía casi dos millones de dólares. Pagaba una
hipoteca enorme pero pensaba que era millonario y listo. Tenía un dinero en
acciones con un rendimiento extraordinario y lo pagaba feliz. ¡Pero que
estúpidos fuimos! Nos creímos lo que decían. Hoy mi departamento no lo puedo
vender de ninguna manera. Y no tengo idea de cuánto va a terminar valiendo a fin
de este año o el que viene. Pasé de millonario a la nada. ¡'Y quién va a querer
decorar su departamento ahora?!", se pregunta Steve.
Desde Wall Street las noticias no son como para calmar a los otros dueños de
casas. Los corcoveos del Dow Jones continúan como si se tratara de un rodeo con
cientos de miles de caballos desbocados. Cayó 127 puntos para quedar en 8.852
puntos.
Bush tampoco tuvo buenas noticias por la tarde. Su colega francés Nicolas
Sarkozy, habló desde Quebec, la ciudad canadiense por la que hizo una pasada
antes de llegar hoy por la mañana a Washington. E insistió con su idea de
realizar una cumbre mundial para diseñar un nuevo orden económico como el de
Bretton Woods. En esa localidad de New Hampshire se aprobó el actual sistema por
parte de las principales potencias aliadas ganadoras de la Segunda Guerra
Mundial. "La cumbre la podríamos hacer antes de fin de año. En realidad, antes
de que termine noviembre. Hay que reconfigurar el capitalismo", aseguró Sarkozy.
Palabras que no gustan nada a los conservadores republicanos de la
Administración Bush. Pero si se atrevieron a nacionalizar parte de la banca y
socializar las pérdidas de Wall Street, es posible que terminen cediendo y
acepten negociar con Europa, China e India un nuevo orden mundial. Hoy van a
discutir todo esto Sarkozy y Bush en la casa de descanso de Camp Davis. Wall
Street va a estar en receso pero con el oído muy atento.