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EFE
El republicano McCain sacó al fontanero a relucir poco después del arranque
del debate en la Universidad Hofstra (Nueva York), para explicar cómo, en su
opinión, el plan tributario de su rival demócrata, perjudicaría al ciudadano de
a pie.
A partir de entonces, "Joe el fontanero" se convirtió en la gran figura
de las elecciones convirtiéndose en una especie de héroe de los republicanos
como detractor de la presunta intención de Obama de aumentar los impuestos.
Según el candidato republicano, "Joe el fontanero" (que en realidad se llama Joe
Wurzelbacher) nunca podrá hacer realidad sus sueños si Obama llega a la
presidencia.
Pero, según dijo el diario en su versión de Internet, «Joe el fontanero» no es
tal por cuanto no tiene licencia, no está afiliado al sindicato y ni siquiera
siguió un curso para ejercer el oficio.
Según dijo "Joe el fontanero" en una conversación con Obama, en Toledo (Ohio) su
sueño es comprar su negocio pero teme que una administración demócrata le suba
tanto los impuestos que su pequeña empresa sea inviable.
Pero "Joe el fontanero" tampoco sería demócrata por cuanto en las elecciones
primarias del estado de Ohio acudió a votar como republicano, según el
diario.
Cuando McCain le mencionó al personaje durante el debate, Obama prometió,
mirando fijamente a la cámara, que no subiría los impuestos a Joe ni al resto de
"Joes" del país siempre y cuando no ganen más de 250.000 dólares al año.
Pero la premisa de los impuestos parecería no tener fundamentos porque además de
no ser un fontanero calificado, Wurzelbacher no ha cumplido fielmente con sus
tributos al erario nacional, según el diario.
"Está jugando con el mundo", señaló al diario Thomas Joseph, un miembro del
sindicato de fontaneros de Toledo que confirmó que Wurzelbacher no tiene
licencia.
"Todos los contratistas tienen licencia y él no la tiene ni como fontanero ni
como contratista. Tampoco ha presentado una solicitud para el trabajo", señaló.