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McCain, que se jugaba a cara o cruz su carrera a la Casa Blanca tras el descenso
de su popularidad según las últimas encuestas, hizo hincapié en el actual
colapso económico del país y propuso un plan en el que se beneficie a las
pequeñas y medianas empresas a partir de la reducción fiscal. "¿Por qué vamos a
aumentar la carga tributaria? Lo que hay que hacer es rebajar la carga fiscal,
crear empleos y no distribuir la riqueza, como propone el senador Obama".
Por su parte, el candidato demócrata, que volvió a recordar que Estados Unidos
se enfrenta a la peor crisis financiera desde la Gran Depresión, defendió un
plan económico destinado a la población de la clase media. "Tenemos que
centrarnos en los aspectos claves, como son las ventajas fiscales para los más
necesitados, y garantizar que el paquete financiero funcione de forma más
rápida", explicó durante su intervención en el tercer y último debate
presidencial celebrado en la Universidad de Hofstra.
Pero la cuestión en la que McCain hizo especial hincapié fue en su interés por
dejar claro que no defiende las políticas del presidente norteamericano, George
W. Bush. "Yo no soy el presidente Bush, y si usted quería enfrentarse a él,
haberse presentado a las elecciones hace cuatro años", espetó el republicano a
su rival, Obama, quien por su parte le acusó de proponer "ocho años de lo mismo"
en política fiscal.
"He estado en desacuerdo con las políticas de Bush en lo que se refiere a cambio
climático, a la guerra de Irak, al uso de los sistemas para financiar el empleo
de fármacos y respecto a la comisión de investigación para estudiar el 11 S. Me
he enfrentado a Bush en todos estos aspectos, no como Obama", explicó McCain.
El fontanero Joe
Ambos candidatos defendieron sus
propuestas en materia económica y de sanidad recurriendo al ejemplo de un
fontanero de Ohio, de nombre Joe, que se convirtió en el protagonista del cara a
cara.
"McCain y yo tenemos diferencias de percepción en la necesidad de ayudar al
pueblo norteamericano. Te aseguro que el fontanero y el joven empresario que no
tiene dinero son los que tienen que pagar menos impuestos. Hay que darles
mayores ventajas fiscales porque son los que generan más puestos de trabajo",
explicó el senador por Illinois, quien agregó que es necesaria una rebaja fiscal
del 95 por ciento a las familias trabajadoras.
"Me dirijo a ciudadanos como el fontanero Joe que no puede llevar la carga
fiscal que propone Obama. A priori, defiendo la idea de congelar los fondos para
conocer cual es la situación presupuestaria", espetó.
"No soy amigo de los terroristas"
El moderador y veterano periodista de la CBS, Bob Schieffer, destapó el lado más
agresivo de McCain cuando instó a ambos candidatos a repetirse cara a cara todas
las acusaciones que sus respectivas campaña se habían lanzado hasta el momento.
El senador por Arizona reconoció que había sido una "campaña dura" cargada de
acusaciones, aunque volvió a insinuar que Obama era amigo de terroristas como
Bill Ayers, ex radical que hizo un llamamiento a cometer atentados terroristas
en Estados Unidos.
Por su parte, el demócrata se apresuró a desmentir dichas acusaciones y
manifestó que esas eran cuestiones "muy serias". "Nos tenemos que centrar en los
aspectos que realmente importan y dejar de lado el desgaste al rival durante lo
que queda de campaña", explicó Obama. "Lo más importante es reconocer que
tenemos dos guerras: la peor crisis financiera, entre otras amenazas, y tenemos
que poder trabajar juntos (...), sin insultarnos", agregó.
De nuevo la reforma del sistema sanitario se convirtió en uno de los aspectos
claves del encuentro. "Esta es una cuestión que me rompe el corazón, ayer estuve
en Toledo y conversé con dos mujeres realmente preocupadas por encontrar un plan
de sanidad, ya que si enferman se van a endeudar para costearse el servicio
médico", explicó el demócrata.
En ese sentido, el demócrata propuso reducir la prima de seguro de 250 dólares.
"Si no lo tienen, le damos la opción de disfrutar de un seguro federal como el
que tenemos los funcionarios", explicó. Por su parte, McCain, apostó por brindar
asistencia médica a los jóvenes y dar a conocer los historiales médicos por
Internet.
Asimismo, Obama y McCain que se mostraron más relajados e incluso se llamaron
por el nombre de pila en numerosas ocasiones, defendieron el papel de sus
candidatos a la vicepresidencia. Así mientras Obama elogió al demócrata Joe
Biden por su lucha por las familias trabajadoras, McCain dijo que la gobernadora
de Alaska, Sarah Palin, es reformista y un modelo para las mujeres de Estados
Unidos. "Es una especie de aire fresco que se deshará de las amistades
peligrosas que ha habido en Washington" explicó.
Dependencia energética
Ante la pregunta de cuanto podrían reducir las credenciales del petróleo, McCain
defendió la necesidad de disminuir la dependencia que tiene Estados Unidos del
exterior en materia energética de países como Venezuela. "Podemos construir
plantas nucleares y garantizar que el transporte de petróleo sea seguro",
explicó. Asimismo también propuso recurrir al empleo de otras energías como la
solar.
Obama por su parte, redujo el margen de tiempo y manifestó que en cuatro años se
puede ampliar la producción nacional de carbón. "Esta es la cuestión más
importante y de la que va a depender nuestra economía en el futuro. "Hay que ser
conscientes de que no vamos a poder extraer todo el petróleo, por lo que hay que
invertir más en en energía eólica, geotérmica, geodiésel... algo que yo he
defendido siempre", detalló.
En ese sentido, ambos candidatos mencionaron los acuerdos comerciales que
Estados Unidos tiene con países en el exterior. Mientras Obama criticó la
situación de acuerdo comercial con Corea del Sur y la calificó de "injusta",
McCain se refirió a los acuerdos de libre comercio con Colombia. "Nosotros
pagamos para poder exportar nuestros productos al país iberoamericano, sin
embargo ellos no lo hacen".
Aborto y educación, temas pendientes
Respecto a la cuestión del aborto, Obama se mostró más imparcial que su rival
John McCain. "Es muy complicado tratar el aborto, porque es un asunto moral.
Estoy seguro de que podemos llegar a un punto común entre los detractores y
defensores de esta práctica", explicó Obama, quien abogó por mejorar la
educación sexual que reciben los jóvenes y ayudar a las madres solteras que no
quieren abortar y prefieren tener el hijo.
Por su parte el senador por Arizona, de 72 años, aprovechó su situación de padre
adoptivo para recordar que tanto él como su mujer conocen muy de cerca este
tema. "No estoy de acuerdo en apoyar el aborto libre (...) pero eso no implica
que no debamos ayudar a las jóvenes que contemplan dicha posibilidad".
Respecto a la educación, el senador por Arizona defendió la necesidad de
garantizar a los padres que viven en las zonas más pobres que sus hijos acudirán
a la universidad al igual que los suyos y abogó por la reforma del sistema
educativo, punto en el que también coincidió su rival, si bien el demócrata
puntualizó la importancia de que el Gobierno federal gestione y ayude a los
colegios locales para garantizar una mayor cobertura.
Finalmente, el moderador Schieffer despidió a los candidatos agradeciéndoles su
participación e instando a los norteamericanos a acudir a las urnas el próximo 4
de noviembre. "Vayan a votar, les hará sentir grandes y fuertes", concluyó.