os votantes impusieron un límite de dos mandatos de cuatro años para los
cargos públicos municipales en 1993 y 1996. Sin embargo, Bloomberg, curtido en
Wall Street y multimillonario hecho a sí mismo, pedirá al Ayuntamiento que
amplíe los límites a un tercer mandato.
Tras meses de rumores, así lo anunció este jueves en rueda de prensa: "Bien
pudiéramos estar a las puestas de un desastre de magnitudes nucleares y
está en nuestras manos superar esta ocasión".
"Así que si el Consistorio votase para corregir los límites de mandato,
planeo pedir a los neoyorquinos que observen mi historial de liderazgo
independiente y así decidan que me he ganado otro mandato",
dijo.
La decisión de Bloomberg, que lleva meses preparándose, recordó su
flirteo con la idea de presentarse a presidente. El antiguo demócrata,
que se convirtió al 'republicanismo' para aspirar a la alcaldía y después se
hizo independiente, anunció en febrero que no aspiraría a la Casa Blanca. Todo
ello, después de dejar caer pistas al respecto en los meses anteriores.
Experiencia en Wall Street
Bloomberg ha dicho ahora que su experiencia en Wall Street sería de valor
incalculable en un momento en que la crisis crediticia está amenazando la
economía de EEUU y de todo el mundo. La ciudad de Nueva York se está
preparando para las vacas flacas mientras ve como muchas personas con
suculentos sueldos pierden sus empleos y los titanes de Wall Street se
derrumban.
Wall Street supone un tercio de los salarios de la ciudad y
cada trabajo en el sector financiero crea unos tres empleos en el sector
servicios, en negocios que van desde bufetes de abogados a tiendas de ropa.
La idea de ampliar los mandatos ha suscitado controversia. Algunos
funcionarios la tachan de insulto y escándalo, pues dicen que sólo a
los votantes se les debería permitir modificar los límites legales de los cargos
políticos.
Bloomberg ha dicho que él apoya un referéndum público para
establecer los límites del mandato, pero que era demasiado tarde para ponerlo en
la papeleta del 4 de noviembre —donde además de elegir presidente, los
estadounidenses renuevan parte de las cámaras del Capitolio y deciden sobre todo
tipo de asuntos locales— y que era poco práctico llevar a cabo
unas elecciones especiales antes de la campaña municipal del próximo año.
La elite neoyorquina, en apoyo de Bloomberg
Antes de su anuncio, una lista de ricos y poderosos partidarios del alcalde
afirmaba este jueves que el regidor estaba extraordinariamente cualificado para
guiar a la ciudad en los difíciles tiempos económicos que se avecinan.
Una treintena de personas de la elite neoyorquina, desde David
Rockefeller, al antiguo Secretario de Estado Henry Kissinger
y el presidente de JPMorgan Chase Jamie Dimon publicaba una
carta abierta instando al ayuntamiento a ampliar los líites temporales del
cargo.
Veintisiete de los 52 miembros del ayuntamiento han dicho que avalarían un
cambio. En caso de que este no se produjera, 35 de los concejales neoyorquinos
tendría que dejar su cargo el próximo año debido al actual límite de mandatos.
Mientras tanto, los neoyorquinos están divididos: el 46%
quiere que Bloomberg pueda presentarse por tercera vez, mientras el 44% está en
contra, de acuerdo con una encuesta realizada entre 413 votantes registrados.
Bloomberg creó la compañía de noticias y datos financieros Bloomberg LP,
competencia de Thomson Reuters, y la revista Forbes lo sitúa como el octavo
estadounidense más rico, con una fortuna de 20.000 millones de dólares, unos
14.500 millones de euros.
El propio Bloomberg auto-financió sus campañas electorales en 2001 y 2005.
El predecesor de Bloomberg, el republicano Rudy Giuliani, también trató de
permanecer en el sillón de alcalde cuando su segundo mandato estaba a punto de
terminar en 2001 tras los ataques del 11-S. Sin embargo, su propuesta fue
impopular y dio marcha atrás, allanando el camino a Bloomberg.