(IAR
Noticias)
04-Octubre-08
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El racismo podría
favorecer al candidato presidencial del gobernante Partido
Republicano, John McCain, en las elecciones del 4 de noviembre en
Estados Unidos, según estudios de opinión pública.
Por Bankole Thompson
- IPS
L os mismos sondeos muestran a su rival Barack
Obama con dificultades para obtener el apoyo de votantes blancos de
mayor edad y pertenecientes a su propio partido, el opositor
Demócrata, porque es negro.
A estados clave como los septentrionales Michigan y Ohio se los
conoce como "estados ancianos" por la composición de su población.
Allí, Obama se apoya en blancos jóvenes, entusiasmados por su
campaña, pero podría arriesgarse a perder si demócratas blancos de
edad elevada se pasan al bando de McCain.
Un tercio de los encuestados estadounidenses blancos, tanto
demócratas como republicanos, tiene mala opinión sobre los negros, a
quienes describen como "haraganes" y "violentos", según un sondeo
divulgado en septiembre por The Associated Press y Yahoo News y
realizada por la Universidad de Stanford.
Este estudio nacional, que se realizó entre el 27 de agosto y el 5
de septiembre, también concluyó que Obama podría perder seis por
ciento de los votos demócratas sencillamente a causa de su raza.
"El racismo es el elefante en el bazar del que nadie quiere hablar
en estas elecciones. Hay blancos que no se sienten cómodos de votar
a un negro para que presida el país", dijo Steve Mitchell, veterano
encuestador de 50 años de la firma Mitchell Research and
Communications Inc.
Mitchell agregó que en las primarias demócratas cada encuesta a boca
de urna exageraba el apoyo blanco a Obama y subestimaba el respaldo
blanco a Hillary Clinton.
"Algunos votantes no fueron honestos" frente a los encuestadores,
según Mitchell. "A mi hijo de 26 años le fascina Obama. Pero los
blancos de más edad no piensan igual. Es cierto: estas cosas pueden
ocurrir aun en 2008. Esto es Estados Unidos", señaló Mitchell.
El encuestador también dijo que la mayoría de los votantes blancos
se trasladaron del sur (sudeste) en los años 60 a estados como Ohio
y Michigan, cruciales en elecciones, mientras todavía regían las
leyes segregacionistas conocidas como "Jim Crow".
Al migrar, llevaron consigo fuertes prejuicios raciales resultantes
de la tensión entre blancos y negros en torno de cuestiones de
igualdad y justicia.
"Estos votantes mayores crecieron en una sociedad diferente en el
sur. Es difícil deshacer esos sentimientos raciales" viviendo en
Michigan y en Ohio, dijo Mitchell. "Preferirían votar a McCain que a
un candidato negro. Y algunos votarán a los republicanos de
cualquier modo."
El analista político DeAmo Murphy, que asesoró al Comité Nacional
Demócrata del central estado de Iowa en la campaña presidencial de
la que salió derrotado el senador John Kerry en 2004, consideró un
grave error para los votantes de su partido sufragar contra Obama a
causa de su raza.
"Blancos que han compartido con los negros dolores y desilusiones
durante los últimos ocho años podrían votar al candidato blanco
aunque eso contraríe sus propios intereses", dijo Murphy.
"El día de las elecciones, los votantes negros festejarán o
reprobarán el resultado. Pero habrá ciudadanos blancos indecisos que
ingresarán a la mesa de votación como progresistas y lo abandonarán
como racistas incidentales", sostuvo.
Es probable que Obama y McCain hayan visitado Michigan con más
frecuencia en el último mes que cualquier otro estado de la unión.
Obama y su compañero de fórmula, el senador Joe Biden, realizaron un
acto que congregó a 35.000 personas el 28 de septiembre en Detroit,
la ciudad más grande de Michigan y la principal de Estados Unidos
con mayoría negra (80 por ciento de sus 850.000 habitantes).
Detroit es el baluarte demócrata del estado. Allí viven 600.000
votantes registrados. Si la campaña de Obama y la del alcalde
Kenneth Cockrel Jr. reducen la tradicional abstención, el candidato
presidencial demócrata se alzará con los votos de Michigan,
pronosticaron analistas.
Pero eso dependerá del carisma de Cockrel, quien es muy distinto a
su predecesor, Kwame Kilpatrick, considerado "el alcalde hip hop de
Estados Unidos".
En el acto del domingo, Cockrel dijo a IPS que hará todo a su
alcance por el triunfo de Obama.
Luego del acto, los responsables de la campaña demócrata anunciaron
que el candidato realizará otro en Grand Rapids, un pueblo liberal
de ancianos obreros blancos, también en Michigan, y grandes
contingentes de jóvenes blancos, tanto progresistas como
conservadores.
Una encuesta de Detroit Free Press/WDIV divulgada el 25 de
septiembre indica que Obama duplicó su ventaja entre los votantes de
Michigan entrevistados, que se elevó así a 15 puntos porcentuales
ante McCain (51 a 38 por ciento). Pero los demócratas no dan nada
por sentado en ese estado, donde se perdieron 600.000 empleos en
enero.
"Creemos firmemente que la economía definirá estas elecciones.
Estamos trabajando muy duro y confío en que al final los demócratas
votarán a Obama" a causa de la terrible situación económica, dijo
Mark Brewer, presidente del Partido Demócrata de Michigan.
Brewer sostuvo que la crisis económica que se manifiesta en el
colapso de una serie de gigantes financieros en Wall Street refuerza
el mensaje de cambio en Washington lanzado por Obama.
El líder demócrata de Michigan agregó que McCain, quien apoyó la
desregulación de Wall Street que condujo al caos financiero en que
está sumida la nación, ofrecerá las mismas políticas republicanas ya
fracasadas.
En unos comicios en que la economía va tiñendo poco a poco el tono
la campaña, ¿votarán los demócratas contra sus propios intereses
económicos por el color de la piel de Obama?
Brewer cree que esto no ocurrirá. "Al fin y al cabo, la economía
superará a todos los otros asuntos. Por eso tenemos que hablar sobre
ella", dijo.
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