(IAR
Noticias)
03-Octubre-08
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Al borde de un ataque de nervios. Dos
operadores siguen el tablero de la bolsa de Nueva York, Wall Street fue pura pérdida. |
Una ola de pánico inundó a los mercados por la incertidumbre que genera
la votación que harán hoy en la Cámara baja del paquete de US$ 700 mil millones.
En Sudamérica, fue donde más cayeron. "El crédito se ha congelado", dijo Bush
IAR
Noticias /
Clarín
La crisis sigue en Estados Unidos. Y hay pánico. No bastó la media sanción
del Senado a la ley de salvataje del Estado y los contribuyentes al sistema
financiero. Hay expectativa sobre lo que hará hoy la Cámara de Representantes,
que la semana pasada votó en contra. Mientras tanto, la Bolsa de Nueva York -y
de otras ciudades en esta globalización contagiosa- siguió hundiéndose. Y los
estadounidenses cuidan al que para muchos es su verdadero dios, el dinero, como
lo que es estos días: un bien escaso.
Ayer, el índice bursátil de referencia del país, el Dow Jones de Wall Street,
perdió 3,2% (y 4,5% la Bolsa electrónica Nasdaq). El lunes había colapsado en
una cantidad récord de puntos y plata (US$ 1,2 billones, cuatro veces el PBI
argentino), el martes rebotó, el miércoles volvió a bajar. Pero ayer el
retroceso fue otra vez sensible.
Los bancos dejaron de prestarse dinero entre sí (el llamado call bancario), por
desconfianza o por falta de liquidez, y frenó el drenaje de una economía
capitalista: el crédito. Ayer dijo el presidente George Bush: "El crédito se ha
congelado. No se está prestando dinero de banco a banco ni se está prestando
dinero a nuestras pymes", que como en todos los países del mundo son la
principal fuente laboral.
Eso, más el impacto del parate económico, con más desempleo y menos actividad,
retrae fuertemente el consumo, que en EE.UU. mueve el 70% de su economía (sólo
un tercio es la economía volcada a la exportación).
Con pérdidas en la Bolsa y los fondos de inversión donde una enorme legión de
estadounidenses tienen sus ahorros, con temores al futuro económico, con casas
devaluadas o deudas hipotecarias, muchos comenzaron a sacar dinero de los
bancos, que dan mil vueltas para convencerlos de que lo dejen. Y frenaron
compras (autos, electrodomésticos, lo que sea), alimentando el círculo vicioso.
Otros se refugian en los bonos del Tesoro porque, como escribió hace unos días
el diario The Wall Street Journal, "estuvieron dispuestos a pagar más por ellos
a un mes de plazo que lo que podían esperar que recibirían a su vencimiento.
Algunos, en esencia, decidieron que una pérdida pequeña pero conocida era mejor
que la inseguridad relacionada con cualquier otro tipo de inversión. Nunca había
pasado".
Miedo, entonces. Como explicó a Clarín un analista del Deustche Bank desde Nueva
York, el paquete con media sanción no alcanza porque, si bien podría frenar la
caída de otros bancos (ya desaparecieron Bear Stearns, Merrill Lynch, Lehman
Brothers, Wachovia, WaMu, etc. algo que hace poco tiempo hubiera sonado a
fantasía,) no alcanza para detener la desvalorización de muchos papeles que
estaban sólo sostenidos por una brutal especulación, en particular los bonos
hipotecarios. Y muy especialmente los subprime, hipotecas de pésima calidad que
se inflaron en una larga cadena de pagos entre el deudor, el banco que la dio,
el que la tomó para venderla al mercado, el que la compró como inversión y la
volvió a vender... La cadena se rompió y cayó como castillo de naipes.
La sobreinversión en viviendas para inflar la burbuja fue global, los mercados
financieros están cada vez más entrelazados y la economía de EE.UU. representa
más de un cuarto de la mundial. Por eso contagian crisis como esta. Ayer, en
Asia, la Bolsa de Tokio perdió 1,9%, la de Seúl 1,4% y la de Taipei 1,1% (Shanghai
está toda la semana cerrada por la fiesta nacional china). Y en Europa hubo
mayoría de pérdidas: Londres, -1,8; Francfort, -2,5; París, -2,3.
En Latinoamérica, Buenos Aires y San Pablo volvieron a ser muy castigadas: el
índice Merval de la primera cayó 5,3%, y el Ibovespa, 7,3%. También por primera
vez en mucho tiempo, el real, moneda brasileña, se devaluó hasta más de 2 por
dólar
En tanto, la Cámara baja de EE.UU. decide hoy el paquete con media sanción del
Senado: un salvataje de US$ 700 mil millones y, entre otros aspectos, alivios
fiscales y un aumento a US$ 250 mil como garantía para los depósitos bancarios.
Parecido, salvando distancias, a Argentina 2001 -cuando la gente desesperada
quería rescatar sus ahorros pese a las promesas de garantía y reaseguro- muchos
en EE.UU. viven días de verdadero pánico.
La jefa de la cámara, Nancy Pelosi, no dio seguridades de que hoy el voto sea
positivo. Pero fue "optimista". "Si no actuamos pronto -dijo- veremos cómo se
esfuma el 'sueño americano' de millones de ciudadanos". |