(IAR
Noticias)
02-Octubre-08
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Sarah Palin, candidata a
vicepresidenta de John McCain |
Cuando Sarah Palin irrumpió en la campaña electoral con la fuerza de un huracán,
algunos analistas políticos avisaron de que, a menudo, estas ascensiones
meteóricas a la fama van acompañadas de caídas estrepitosas.
Por Ricard González -
El Mundo, España
E n estos momentos,
aún es pronto para darles la razón, pero sí se empieza a extender el temor entre
los círculos conservadores de que la elección de Palin como vicepresidenta puede
haber sido un error.
La razón no es que en las últimas dos semanas Obama se haya disparado en las
encuestas, ni que la gobernadora de Alaska haya perdido tirón entre las bases
conservadoras -continúa congregando más ciudadanos en sus actos que el propio
John McCain-, sino que tiene que ver con sus pobres actuaciones en las primeras
entrevistas que ha concedido a la prensa, después del secuestro a la que la
sometió la campaña de McCain.
La última de ellas, realizada por la periodista estrella de la cadena CBS, Katie
Couric, fue especialmente desalentadora. En varias cuestiones, Palin perdió los
papeles, y sus respuestas no tuvieron demasiado sentido.
Por ejemplo, al preguntarle por qué la proximidad de Rusia con Alaska refuerza
sus credenciales en política exterior, Palin respondió: "Nuestros vecinos en
Alaska son dos países extranjeros... Y cuando Putin entra en el espacio aéreo,
lo primero que ve es Alaska".
En otra sobre el plan de rescate de Wall Street, empezó a repetir todos los
mensajes sobre economía que le han hecho memorizar los asesores de McCain: habló
de la reforma sanitaria, de la creación de empleo, del recorte del gasto del
Congreso...
Quizás lo peor para la imagen de Palin es la enorme popularidad que ha adquirido
Tina Fey, la actriz que la parodia en el show satírico 'Saturday Night Life'. Su
sketch de la entrevista entre Couric y Palin está circulando a toda velocidad
por internet, y las cadenas de noticias la han emitido varias veces. El peligro
para Palin es que, dado el desconocimiento de su figura por el pueblo
norteamericano, sea la parodia de su imagen la que acabe definiendo su
personalidad para el gran público.
Los primeros intelectuales conservadores que han mostrado sus dudas han sido
David Frum y Kathleen Parker, columnista de la 'National Review'. Parker, que
recibió la elección de Palin con entusiasmo, y la defendió en varios artículos
de los ataques de la izquierda, ha llegado a pedir su dimisión por el bien de la
candidatura de McCain.
"Creo que Palin es una mujer inteligente, pero se le ha pedido demasiado. Es
casi imposible ser capaz de asimilar la información sobre todos los asuntos en
juego en estas elecciones en sólo quince días", explicó Parker en una entrevista
a la cadena NPR. Otros analistas conservadores consideran que el problema es que
los asesores de McCain la presionan demasiado, y no le dejan ser ella misma.
Sin embargo, es a todas luces precipitado anunciar el hundimiento de Palin,
sobre todo porque el jueves tendrá la oportunidad de resarcirse de todas estas
críticas en el debate que le enfrentará al otro aspirante a la vicepresidencia,
el demócrata Joe Biden.
El estratega de Obama, David Plouffe, ya ha advertido respecto al peligro de dar
a Palin por muerta políticamente: "No subestiméis a Sarah Palin. Hemos visto
grabaciones de ella durante las campañas de Alaska y hemos de reconocer que es
muy buena en los debates, además de sus dotes como oradora".
Curiosamente, toda la presión que está recibiendo estos días, puede girarse a su
favor si hace una buena actuación el jueves. En parte, las evaluaciones de los
debates dependen de las expectativas con las que entren los candidatos. Puesto
que la entrevista en la CBS ha disminuido a Palin, incluso un empate ante Biden
será interpretado como una victoria de la gobernadora de Alaska, que relanzaría
su candidatura y la de McCain.
Los que se frotan las manos ante el debate son las cadenas que lo ofrecerán en
directo, pues toda la polémica y el morbo que envuelven a Palin puede estimular
un récord de audiencia millonaria para este año. De hecho, se espera que supere
ampliamente los 55 millones de telespectadores del debate entre Obama y McCain.
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