Los presidentes del "eje del mal",
como el resto de líderes mundiales, participarán de la reunión anual de
septiembre de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, lo que causa grandes
molestias a la comunidad sionista de EEUU forzada durante años a permitir la
visita de sus "enemigos", como el cubano Fidel Castro, el venezolano Hugo
Chávez y el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad.
El ganador del Premio Nobel y "superviviente del holocausto" Elie Wiesel
instó ayer a Naciones Unidas a acusar al presidente Mahmud Ahmadineyad, al que
comparó con Hitler, por incitar al genocidio en vez de que se le permita
hablar ante la Asamblea General de la ONU.
Wiesel habló frente a miles de personas en una concentración para presionar a los
líderes mundiales para que impidan que Irán obtenga armas nucleares, algo
que Teherán niega estar tratando de hacer, pero que las potencias de Occidente
sospechan es el verdadero fin de su programa nuclear.
El sionista, ganador del Premio Nóbel de "la Paz", afirmó que Ahmadineyad,
que ha dicho que Israel debiera ser borrado del mapa, tendría que ser acusado
por "propagar políticas genocidas".
"El no es Hitler, nadie es
Hitler, pero él quiere seguir los pasos de Hitler y eso lo hace un archi
criminal", comentó Wiesel, instando a los líderes mundiales a dejar el salón
cuando Ahmadineyad hable ante la Asamblea General.
"El presidente Mahmud Ahmadineyad de Irán es una amenaza para la paz mundial y
no debería estar acá en Nueva York. Su lugar es en (...) una celda de una cárcel
de Naciones Unidas", comentó Wiesel.
Ahmadineyad criticó duramente a
Estados Unidos durante sus últimas dos apariciones en la Asamblea General,
que se realiza en las oficinas centrales de la ONU.
Varios centenares de personas
convocadas por grupos judíos, por otra parte, se han manifestado contra Irán
frente a la sede de Naciones Unidas en Nueva York sin la presencia de Hillary
Clinton y Sarah Palin, cuyas participaciones han sido sucesivamente anuladas
a pesar de estar anunciadas.
La manifestación se ha convocado
como protesta previa a la comparecencia el miércoles del presidente iraní,Mahmud Ahmadineyad, en la Asamblea General de la ONU.
Clinton anuló su participación tras conocer que la candidata republicana a la
vicepresidencia, Sara Palin, iba a asistir, invitada por la organización. Una
vez que se hizo pública su asistencia en la prensa neoyorkina, la invitación fue
anulada sin explicaciones.
Mientras los oradores se sucedían en el estrado, los manifestantes agitaban
carteles y pancartas en los que se podían leer lemas como "Parar a Irán
ahora" , "No a un Irán nuclear" o "Tolerancia cero: unidos por Israel".