¿Qué análisis hace de la crisis?
Es espeluznante. Mucho más que la crisis de préstamos y ahorros de los 90. Con
todo, sigue siendo cierto que la tasa de desempleo aumentó nada más que
moderadamente. Subió menos de dos puntos desde el inicio de esta crisis
relacionada con los hipotecas. Apenas supera el 6 por ciento. Esto no es nada
en comparación con la profunda recesión que sufrimos a mediados de los 70, o
con la Gran Depresión. La crisis de los 70 fue muy atemorizante: fuerte caída
de los precios de las acciones, inflación galopante, asombroso aumento de los
precios del petróleo y desocupación de más de un 10 por ciento.
A nivel financiero ¿de qué forma se parece esta crisis al pánico de la Gran
Depresión?
La crisis actual fue provocada por una caída en los precios de las viviendas,
que tomó a los bancos con muy poco capital y demasiados activos de valor
incierto. En los años 30, también, los bancos fracasaron por motivos algo
similares. Pero esto tuvo un grave impacto en los precios de los activos y en
las inversiones mientras que, hasta ahora, la actual contracción del crédito
tuvo, si se lo mira en perspectiva, nada más que leves efectos sobre las
precios de las acciones y la inversión empresaria.
¿Es necesaria ahora una nueva regulación para las instituciones financieras,
como la que se aplicó a los bancos después de la Gran Depresión? ¿Qué es lo
que más necesita regulación?
Debe haber regulación en el apalancamiento del sector financiero y el gobierno
debe dejar de alimentar la adicción a la vivienda del sector financiero. Los
fondos de alto riesgo, el capital de riesgo y otras inversiones orientadas a
los negocios necesitan ser libres.
¿Qué significa para el capitalismo global esta crisis en el corazón del mundo
financiero de EE.UU?
El capitalismo global recibió un golpe de knock out porque no mantuvo su vista
en la pelota: financió la inversión en la vivienda en lugar de en las
empresas. Ahora habrá sin duda alguna medidas punitorias y proyectos públicos
que se mostrarán inconsistentes a la hora de corregir excesos. Pero espero que
los políticos se den cuenta de que nos perjudicaremos si cerramos el único
sistema capaz de generar el dinamismo que tiene EE.UU.
¿Se verá limitada esta crisis a EE.UU. o se va a diseminar?
El daño para los mercados emergentes se va a materializar a través de la suba
mundial del riesgo y la incertidumbre por operaciones que solo unos pocos
bancos, como se ve, pudieron evitar.