La bancarrota de Lehman Brothers y la venta de Merrill Lynch a Bank of America
creó pánico y dudas sobre la estabilidad del sistema financiero internacional,
y ya impacta en un derrumbe generalizado de Wall Street y de las bolsas europeas
y asiáticas mientras el
Banco Central Europeo (BCE) anunció una nueva inyección de liquidez por
valor de 30.000 millones de euros para tratar de neutralizar los efectos
de lo que ya se proyecta como un nuevo "lunes negro" en los mercados.
IAR Noticias /
Agencias
Los mercados financieros globales
se vieron sacudidos el lunes después de que Lehman Brothers se acogiera a la
protección contra la bancarrota y Merrill Lynch acordara su venta, mientras
una crisis financiera cada vez más profunda se cobraba nuevas víctimas de mayor
envergadura.
Casi a la vez, diez de los mayores bancos
internacionales unían fuerzas y anunciaban un programa de préstamos de 70.000 millones
de dólares para hacer frente a la crisis crediticia.
Los principales índices de acciones
de EEUU registraban pronunciados descensos el lunes por la mañana, a
medida que se profundizaba la crisis financiera tras el derrumbe de Lehman
Brothers.
A esto se sumaban las preocupaciones
en torno a American International Group Inc. y Washington Mutual Inc.
El Promedio Industrial Dow Jones caía
262 puntos, o el 2,3%, a 11159, luego de caer más de 300 puntos.
El índice Standard & Poor's 500 cedía
25,4 puntos, o el 2,04%, a 1226 y el Índice Compuesto Nasdaq bajaba 31 puntos, o
el 1,4%, a 2230.
Desde el desplome de Bear Stearns en
marzo, el descenso en los valores hipotecarios ha llevado a varias
instituciones, una vez vistas como invulnerables, hacia una crisis de
liquidez.
El impacto del derrumbe bancario USA en las bolsas ya se hizo sentir: A media sesión, las principales
plazas europeas ampliaban las pérdidas del inicio de la jornada.
Los mercados asiáticos y europeos
sufrieron fuertes caídas ante la preocupación por el riesgo de incumplimiento de Lehman Brothers, y la convulsión en los mercados llevó a los inversores a refugios
seguros como el oro.
El índice FSEurofirst 300 de las principales acciones europeas caía alrededor
del tres por ciento, liderado por los bancos como UBS, que se depreciaban
alrededor del 7 por ciento.
Las acciones de los bancos de EEUU que cotizan en Fráncfort también perdían.
Lehman Brothers bajaba un 85 por ciento, mientras que Morgan Stanley, Citigroup y otros
sufrían grandes descensos.
El CAC de París perdía un 4,10%;
el S&P MIB de Milán, un 3,47%; el FTSE de Londres, un 3,35%, y el DAX de
Fráncfort, donde el propio propio Lehman
Brothers caía en uno de los segmentos de
negociación un 79%, se dejaba un 3,28%. El Eurostoxx 50, que agrupa a los
principales valores de la zona del euro, se depreciaba por su parte un 3,38%.
En España, el principal indicador del parqué madrileño, el Ibex 35, perdía 406
puntos o un 3,54% hasta situarse en 11.005 unidades, aunque en algún momento de
la sesión ha llegado a caer hasta los 10.986 puntos, con todos sus valores en
negativo.
Las entidades financieras lideran
un desplome que, en algunos casos, como el Halifax Bank of Scotland, que cotiza
en la Bolsa de Londres, se ha traducido en descensos del 16%.
Junto a la banca, las
aseguradoras tiraban también de los índices hacia abajo, ya que la mayor
compañía del mundo de este sector, AIG -que perdió el viernes un 30% en la bolsa
neoyorquina-, se encuentra en conversaciones para su posible venta.
Ante el nerviosismo de los
inversores, el Banco Central Europeo (BCE) ha inyectado el lunes en el mercado 30.000
millones de euros (42.600 millones de dólares) a un tipo de interés mínimo
(marginal) del 4,30%. Ahora, las 51 entidades comerciales que han participado en
la operación, que han solicitado 90.270 millones de euros, deberán reintegrar
mañana el importe adjudicado.
Previamente, el BCE había informado que "observa muy de cerca las condiciones en
el mercado de dinero del euro" y está preparado para contribuir a su
funcionamiento ordenado tras la quiebra de Lehman Brothers y la adquisición de
Merrill Lynch por Bank of America.
La Reserva Federal de EEUU también dijo por primera vez que aceptará acciones
como garantía de préstamos en efectivo y 10 de los principales bancos del mundo
accedieron a establecer un fondo de emergencia de 70.000 millones de dólares.
Cualquiera de ellos tiene acceso hasta a un 30 por ciento del fondo.
Además, a la quiebra del cuarto
banco de inversión estadounidense se ha unido la compra de Merrill Lynch por
parte de Bank of America y el intento de 10 bancos intencionales para hacer
frente a la crisis de crédito mediante un programa de préstamos de US$ 70.000
millones.
Pero la desaparición de dos
colosos mundiales de la banca de inversión no eran las únicas operaciones que
conducían a un cambio del panorama financiero.
Junto a la banca, las
aseguradoras tiraban también de los índices hacia abajo, ya que la mayor
compañía del mundo de este sector, AIG -que perdió el viernes un 30% en la bolsa
neoyorquina-, se encuentra en conversaciones para su posible venta.
AIG, la mayor aseguradora
estadounidense, lanzó anoche un llamamiento a la Reserva Federal -banco central
de EEUU- en el que solicitaba un crédito de 28.000 millones de euros (40.000
millones de dólares), lo que añadía más incertidumbre a los mercados.
Los movimientos son fruto de la crisis financiera desatada hace ya 13 meses a
raíz del hundimiento del sistema de hipotecas subprime -de alto riesgo- en
Estados Unidos.