La carrera por la Casa Blanca está que arde. Tras un largo
periodo en el que Barack Obama figuró como
favorito en prácticamente todos los sondeos nacionales, John McCain es ahora
quien lleva la delantera. Gran parte de este repentino cambio de tendencia puede
atribuirse a la
buena acogida de
Sarah Palin entre los votantes, especialmente las mujeres blancas, cuyas
preferencias parecen haber dado un giro de 180º en cuestión de días.
En agosto, antes de las convenciones y de la entrada en campaña de la
gobernadora de Alaska, el candidato demócrata contaba con una cómoda ventaja de
ocho puntos en este grupo. Pero ahora, según la
última encuesta difundida esta semana por 'The Washington Post' y ABC News,
su rival republicano ha remontado de forma sorprendente hasta distanciarse de
Obama en 12 puntos. En total, una escalada de 20 puntos para McCain
en dos semanas.
Otros estudios de opinión confirman este movimiento. 'The Wall Street Journal'
y NBC News conceden un margen de 11 puntos al veterano senador republicano entre
las blancas, mientras que Rasmussen, aunque sigue situando al demócrata como el
favorito en el sector femenino, recoge una caída desde los 14 puntos hasta sólo
tres.
Aire fresco en la campaña
Palin, la estrella del momento en la política estadounidense, goza de un
nivel de popularidad similar a los de McCain y Obama, según el 'Post' y ABC News.
El 58% tiene una opinión favorable de la aspirante republicana a la
vicepresidencia, frente al 51% de
Joe Biden, cuya elección como 'número dos' de la candidatura demócrata
apenas influyó en las preferencias del electorado.
Si sólo se tiene en cuenta el respaldo de las mujeres blancas, la joven
gobernadora supera tanto a Obama como a Biden. Además, un 58% de ellas asegura
que su presencia al lado de McCain proporciona una mayor confianza
en las decisiones que éste adoptaría como presidente.
"La elección de Palin por McCain como compañera de candidatura ha
sacudido la campaña al incrementar el entusiasmo entre las bases
republicanas, que antes estaban algo apagadas, y estimular el atractivo para las
mujeres y los votantes de las zonas rurales y sureñas", explica Laura Meckler en
'The Wall Street Journal'.
Pero los problemas 'femeninos' de Obama no son nuevos, sino que provienen de
su áspero enfrentamiento con Hillary Clinton en las primarias.
"A las mujeres les gustaría votar a un demócrata, pero no están seguras de que
Obama sea su opción", afirma un antiguo asesor de la ex primera dama en
'Time'.
Ventaja para los republicanos
Más allá del análisis por bloques de población, todas las encuestas
realizadas después de la Convención Republicana muestran una notable mejora de
las posibilidades de McCain de conquistar el Despacho Oval. Sólo dos sitúan al
frente a Obama, aunque en ambos casos por la mínima —47% a 46%— y con un
retroceso respecto a los anteriores estudios de esos mismos encuestadores.
De media, la ventaja del senador conservador oscila entre los 0,5 y
los 2,4 puntos, según los sitios 'web' especialiados Pollster.com y RealClearPolitics.
En cualquier caso, los analistas advierten contra las tentaciones de
adjudicar la presidencia por anticipado a uno u otro aspirante. "Hay que ver si
esto es una tendencia real o sólo un impulso pasajero", opina
la periodista Karen Tumulty. Comparte su cautela el encuestador Peter Hart:
"Cuanto más rápido se sube, más brusco es el descenso".