Su visita al sitio donde se elevaban hasta septiembre de 2001 las Torres
Gemelas marca un poco común cese de hostilidades en momentos en que se ha
caldeado la campaña presidencial para las elecciones del 4 de noviembre.
"No habrá discursos", aclaró la portavoz del demócrata Obama, Linda Douglass.
"Será un momento en que la política sea dejada de lado", explicó.
Tanto Obama como su rival republicano McCain tenían previsto suspender
incluso su propaganda electoral durante el 11 de septiembre.
Dos minutos de silencio, uno a las 12H46 GMT y otro a las 13H03 GMT,
recordaron los momentos cuando los dos aviones secuestrados se estrellaron el 11
de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas.
Asimismo, hubo dos minutos de silencio que recordaron los momentos en que las
torres se desmoronaron, provocando la muerte a unas 3.000 personas.
Inmediatamente se leyeron los nombres de todas las víctimas.
"Hoy conmemoramos una jornada en que el mundo se quebró", declaró Bloomberg,
antes de llamar al primer minuto de silencio. El momento "vivirá por siempre en
nuestros corazones y nuestra historia", agregó el alcalde.
"Neoyorquinos, estadounidenses, y ciudadanos del mundo recuerdan a gente
inocente de 95 países y territorios que perdieron sus vidas aquel día",
prosiguió.
McCain y Obama, que llegarán a la "zona cero" luego de las ceremonias
oficiales, prometieron honrar un pacto de no agresión en honor al aniversario.
En los últimos días se ha agriado la batalla entre demócratas y republicanos.
El último round ocurrió el martes cuando el senador negro por Illinois comparó
las promesas de cambio de sus contendientes republicanos en la carrera por la
Casa Blanca con "ponerle pintalabios a un cerdo".
Pero Obama marcó el tono el miércoles al decir que el 11 de septiembre
muestra "que en Estados Unidos cada quien tiene interés en las otras personas.
Soy el guardián de mi hermano, soy el guardián de mi hermana, nos levantamos y
caemos como una sola nación".
No obstante, existían temores de que los dos candidatos pudieran volver al
ataque cuando participen en un foro televisado la noche del jueves.
Analistas consideraron que lo más probable es que domine la moderación.
"La campaña probablemente se va a tornar desagradable, pero mañana (jueves)
querrán estar por encima de las peleas", indicó John Mueller, profesor de
estudios políticos de la estatal Universidad de Ohio. "Despotricar contra el
oponente será una mala decisión en ese momento", destacó.
Los ataques del 11 de septiembre continúan siendo un tema muy emotivo en
Estados Unidos, a pesar de que las encuestas muestran que la economía es más
importante actualmente para los norteamericanos que el terrorismo, como
argumento de campaña.
En vísperas del aniversario, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg,
arremetió contra las demoras en las obras de reconstrucción en el "ground zero",
las que atribuyó a "una estructura de gobierno compleja que socavó la
responsabilidad desde el principio".
Sally Regenhard, cuyo hijo bombero murió durante las operaciones de rescate
en el World Trade Center hace siete años, aspira a que la presencia de los
aspirantes a la Casa Blanca vuelva a poner el foco sobre lo que ella considera
son lecciones no aprendidas del 11 de septiembre.
"Quisiera escuchar que digan que se involucrarán más (...) respecto a la
necesidad de proteger nuestras ciudades contra todo tipo de ataque químico,
biológico o radiológico", señaló Regenhard a la AFP.
"Quiero que se involucren con leyes para crear un nivel de calidad nacional
de respuestas de emergencia a ataques, huracanes, cualquiera sea la emergencia",
destacó.
Pero el cese al fuego verbal de los aspirantes a la Casa Blanca no durará
mucho, advirtió el profesor de estudios políticos de la Universidad de Nueva
York Steven Brams.
"Obviamente querrán unificar al país, para conmemorar esta ocasión. No habrá
intercambio de palabras duras si se ven cara a cara", pero "es sólo un
interludio", dijo Brams.