n bajón cada vez más preocupante en las ventas de autos en
Europa y las señales que sugieren una posible desaceleración en China están
alimentando los temores con respecto a la industria automotriz global, que ya ha
sido golpeada por la crisis en Estados Unidos.
Algunos analistas en Europa están considerando reducir sus
previsiones para el sector después de un gran declive el mes pasado en las
ventas de autos en España, Gran Bretaña y Alemania. Las fuertes ventas en China,
que estaban contrarrestando las pérdidas en mercados más maduros, han caído en
agosto, el primer declive mensual en dos años.
Aunque los expertos piensan que el crecimiento en China se
recuperará en los próximos meses, un mercado más débil en ese país augura un
futuro sombrío para las automotrices globales.
"Hay mucho temor de que la desaceleración que estamos viendo en
EE.UU. se esté esparciendo por todo el mundo", señala John Casesa, un socio de
Casesa Shapiro Group, una firma de consultoría. En EE.UU., el mayor mercado
automotriz del mundo, las ventas de autos y camionetas nuevas se encaminan a
caer 10% o más este año, a entre 14 millones y 14,5 millones de vehículos,
frente a los 16,1 millones de 2007.
Hasta hace unos meses, otras regiones parecían estar
resistiendo y amortiguando el golpe del bajón en EE.UU. China era el principal
motor de la resistencia, con una rápida expansión en las ventas. En los últimos
meses, sin embargo, las ventas en Europa occidental empezaron a tambalear, y
ahora el declive parece estar empeorando. Y el panorama para China también
parece ser más incierto.
El mes pasado, el número de autos vendidos en China cayó
alrededor de 6% frente a un año antes, el primer descenso mensual en dos años,
según la Asociación de Fabricantes de Automóviles de China. Las ventas en los
primeros ocho meses del año todavía estaban 13% por encima de las del mismo
período de 2007. Es una robusta expansión en comparación a los rezagados
mercados de Norteamérica y Europa occidental, pero menor que el aumento de 30%
en las ventas de autos en China en 2006.
Muchos anticipaban un ritmo de crecimiento más lento este año
en China, a medida que los altos precios de la gasolina, el aumento de la
inflación y los esfuerzos del gobierno por enfriar la economía desanimaban las
ventas. Un débil mercado bursátil también ha dañado el consumo. Además, los
resultados de agosto se vieron influidos por los Juegos Olímpicos que, según los
analistas desviaron la atención de los consumidores. Los fabricantes también
aplazaron el lanzamiento de nuevos modelos hasta después de los Juegos.
Michael Dunne, director gerente de las operaciones en China de
la firma de investigación de mercado J.D. Power & Associates, indicó que las
ventas de septiembre serán cruciales para que los ejecutivos de la industria se
hagan una idea clara de las tendencias del futuro. Agregó que el inventario ha
aumentado en los concesionarios de China, acostumbrados a vender casi todos los
autos que reciben.
En Europa, la tendencia es más obvia, y más pesimista. En
agosto, los registros de autos nuevos cayeron 41% en España, 18% en Gran
Bretaña, 10% en Alemania, y 7% en Francia. Los datos de ventas para toda Europa
serán divulgados el 16 de septiembre.
Falk Frey, un director de Moody's Investors Service, señaló que
las caídas mayores de lo esperado en los registros de autos en España y Gran
Bretaña en los últimos dos meses pueden forzar a la firma de calificación a
reducir aún más su previsión de ventas de vehículos para 2008. En junio, Moody's
redujo su previsión de registros de autos nuevos en Europa occidental para 2008
a 14,4 millones, frente a una previsión de enero de 14,9 millones.