Los demócratas y los republicanos se han lanzado este
viernes a la recta final de la campaña para las
elecciones presidenciales en EEUU, tras la clausura, la pasada noche, de la
Convención Republicana.
Otro aliciente para los republicanos han sido las audiencias del discurso de
aceptación de su candidato. Así, según la empresa Nielsen Media Research, el
evento cumbre de la Convención Nacional Republicana batió récords de rating
televisivo al contar con una audiencia de 38,9 millones de espectadores.
El jueves también fue el día de inauguración de la temporada de
fútbol americano. Minutos antes de que hablara el candidato republicano
pudo verse el final del partido entre los New York Giants y los Washington
Redskins.
En esta situación, las cifras de espectadores que sintonizaron el discurso de
McCain superaron los 38,4 millones que habían seguido las
palabras del candidato demócrata,
Barack Obama, al
aceptar formalmente la candidatura de su partido la semana pasada.
Comienza la cuenta atrás
A 60 días para las elecciones del 4 de noviembre y, una vez clausuradas con
éxito las convenciones de ambos partidos, tanto el demócrata
Barack Obama como el republicano
John McCain, se consideran fortalecidos.
McCain, que el jueves por la noche pronunció su discurso para aceptar su
candidatura, ha salido inesperadamente reforzado de una reunión que comenzó con
mal pie, oscurecida por el impacto del
huracán 'Gustav' en el sur de EEUU. [Discurso
de McCain, en inglés. PDF]
El índice diario del Instituto Gallup, así como algunos otros indicadores,
señalan que la
ventaja de Obama, el lunes de ocho puntos, se ha reducido a cuatro y
mientras el demócrata tiene el 48% de la intención de voto, McCain sube al 44%.
El empuje de Palin
La
sorprendente selección de vicepresidenta de McCain, la novel gobernadora de
Alaska
Sarah Palin, ha sido una apuesta arriesgada y más tras la
sorpresa del embarazo de su hija adolescente aunque los republicanos creen
que parece haber empezado ya a dar frutos.
Palin fue la auténtica estrella de la convención y encandiló a los
cerca de 2.400 delegados presentes con un discurso en el que
arremetió contra Obama y se presentó como una madre normal que quiere
derrotar a los poderes establecidos.
La gobernadora, antiabortista y favorable a las armas, se convirtió de modo
instantáneo en una estrella para la base conservadora republicana. También captó
la
atención del público en general: 37 millones de personas vieron su discurso
por televisión, apenas un millón menos que los que siguieron a Obama en una
intervención que batió récords.
Los republicanos confían en que Palin sirva para cerrar la distancia
que había entre los dos partidos en lo que a entusiasmo por sus
candidatos se refiere. Hasta ahora, los demócratas, galvanizados por Obama,
llevaban una clara ventaja.
Para tratar de aprovechar el impulso, McCain y Palin partieron inmediatamente
de St Paul, donde se celebró la convención republicana, a Wisconsin, un Estado
que se inclina por Obama y donde tienen previsto celebrar varios mítines. La
gobernadora comenzará a participar en mítines ella sola la semana que viene.
Obama mejora en las encuentas
Obama, por su parte, tiene previstos actos electorales en Pensilvania y Nueva
Jersey. El candidato demócrata está confiado en sus posibilidades.
Tras el cierre de su convención la semana pasada ha quedado un partido unido,
que ha superado las
divisiones entre los partidarios de Obama y los de la senadora Hillary
Clinton, que pugnó con él por la nominación.
Obama, que aspira a ser el primer presidente negro de EEUU, recibió un
impulso en las encuestas tras su
Convención, y en general el ambiente político de estas elecciones favorece a
los demócratas.
[Discurso de Obama, español. PDF]
El candidato demócrata ha abanderado el
mensaje del "cambio", un lema al que ahora quieren sumarse también los
republicanos. En su discurso, McCain ofreció "un aviso a la gente de
siempre en Washington, la que no hace nada, gasta mucho, piensa en ella
primero y en el país después: se acerca el cambio".
El director de campaña de Obama, David Axelrod, replicó este viernes con el
argumento de que "la pasada noche, el senador McCain usó la palabra
cambio, pero las políticas que describe son muy familiares. Eso no es
cambio, es más de lo mismo".
Ambas campañas intercambiaron también golpes acerca de los
datos de desempleo y que muestran la cifra de paro más alta en EEUU en los
últimos cinco años, el 6,1%. "Cuando nuestra economía sufre, lo último que
debemos hacer es aumentar los impuestos, como Barack Obama planea y ha hecho",
sostuvo McCain.
El candidato demócrata propone recortar los impuestos a las familias de las
clases media y trabajadora y elevarlos a los más pudientes.
Obama, por su parte, replicó que "el informe sobre desempleo recuerda lo que
está en juego en estas elecciones. John McCain demostró en la Convención
que pretende continuar las políticas económicas que sólo este año han
hecho perder a la economía estadounidense 605.000 puestos de trabajo".