En medio de una tormenta en los mercados de crédito que se
sigue agravando y un panorama inflacionario más positivo, parece cada vez más
probable que la Fed opte por mantener en 2% su tasa de referencia hasta entrado
el próximo año.
Incluso antes de que el gobierno asumiera el control de los dos
gigantes hipotecarios, las expectativas de que la Fed aumentara las tasas ya se
habían moderado. La caída de los precios de las materias primas, el aumento del
desempleo en EE.UU., el repunte del dólar y la desaceleración de la economía
global les han dado un respiro a las autoridades que estaban sintiendo la
presión de subir las tasas para contener la inflación. Su próxima reunión está
programada para la semana entrante. "Parece claro que los riesgos inflacionarios
se han disipado un poco en los últimos meses a medida que los precios de las
materias primas han ido bajando desde sus máximos", dijo la semana pasada en un
discurso Janet Yellen, presidenta de la Fed de San Francisco y miembro sin
derecho a voto del Comité de Mercado Abierto, órgano de decisión de la Fed.
Además, añadió que espera que "tanto la inflación general como la subyacente
desciendan en 2009 a un nivel mucho más moderado, ligeramente por encima del
2%".
Dean Maki, economista jefe para EE.UU. de Barclays Capital,
dice que la mejora del cuadro inflacionario "los tranquiliza en el sentido de
que podrán mantener la pausa".
Con calma
Mientras los temores de inflación han amainado, la tormenta
financiera se ha intensificado, otorgándoles a los funcionarios de la Fed un
incentivo extra para no subir las tasas de interés súbitamente. Las autoridades
temen que las turbulencias financieras restrinjan aún más los préstamos de los
bancos y eleven la presión sobre una economía ya debilitada. La Fed tampoco está
segura de cuándo se normalizará la principal fuente de todos estos problemas, es
decir la caída en los precios de las viviendas y el aumento de las cesaciones de
pagos.
El rescate de Fannie Mae y Freddie Mac, respaldado por el
presidente de la Fed, Ben Bernanke, podría acelerar la recuperación del mercado
inmobiliario. Las tensiones que imperan en los mercados de crédito han dejado
las tasas de las hipotecas de tasa fija a 30 años en el mismo nivel que hace un
año, pese a que la Fed ha bajado su tasa de referencia en forma considerable
desde su reciente máximo de 5,25%, alcanzado en septiembre del año pasado. Si
las tasas hipotecarias bajan debido a la intervención gubernamental, más dueños
de casas podrían entrar al mercado de bienes raíces y acabar con el declive de
precios.
Las altas tasas hipotecarias son una de muchas señales de que
los recortes de tasas de la Fed no han logrado traducirse en menores costos de
financiamiento para que los consumidores y las empresas. La mayoría de los
funcionarios de la Fed cree que el hecho de que las condiciones del crédito no
hayan mejorado evidencia que el banco central tiene carta blanca para dejar su
tasa de referencia en los niveles actuales.
Los expertos pronostican que la actividad económica se
debilitará en el segundo semestre y no empezará a recuperarse sino hasta el año
que viene y a un ritmo muy lento. El último salto del desempleo, de 5,7% en
julio a 6,1% en agosto, puso de manifiesto cómo las condiciones se han
deteriorado mucho más de lo que anticipaba la Fed. En junio, las proyecciones de
los analistas para la tasa de desempleo del cuarto trimestre pasaron de 5,5% a
5,8%. Sus próximas previsiones serán publicadas en octubre. Aun así, muchos
representantes del banco central esperan que su próximo paso sea un alza de
tasas, no un recorte. Pese a que los precios de los commodities han caído, la
inflación subyacente, que excluye los alimentos y la energía, continúa
ascendiendo. Además, no está claro que nuevos recortes de tasas impulsarán la
economía, dado que un año de recortes no ha reducido de forma significativa las
tasas de otros préstamos, como las hipotecas.