Los republicanos, como siempre apuntan a su clientela electoral cautiva: La
sociedad conservadora blanca estadounidense que sigue definiendo, como primer
mayoría, las elecciones en EEUU. Y otro detalle: Más del 60% de la sociedad
estadounidenses considera a la guerra y al "terrorismo" como la más alta
prioridad, según coinciden todas las encuestas. A ese sector le habló Bush
cuando rescató a MacCain (con quien ni se habla) como "el hombre que
necesitamos".
IAR Noticias
Agencias
El presidente de EEUU, George W.
Bush, afirmó el martes, durante su
intervención ante la convención republicana, que la vida del candidato republicano a sucederle, John
McCain, le ha "preparado" para ser "el próximo presidente de EEUU".
Bush habló vía satélite desde
Washington a los delegados congregados en St Paul, en una breve intervención
de apenas ocho minutos y antes de que comenzara el bloque principal de
discursos, protagonizados por el actor Fred Thompson y el senador Joe Lieberman.
Los niveles de popularidad de Bush
se encuentran en valores muy bajos, en torno al 30%, por lo que McCain ha
evitado cuidadosamente comparecer en público junto al presidente desde que en
marzo pasado quedó claro que encarnaría la apuesta republicana.
Bush, no obstante, lo ha colmado
de elogios en su intervención: McCain "es un hombre independiente que piensa
por sí mismo, y no le da miedo decir cuando no está de acuerdo".
En referencia a su apoyo al aumento de tropas, Bush argumentó que algunos le
dijeron que esa postura "pondría en peligro su campaña electoral, pero él
contestó que "prefería perder unas elecciones que una guerra". "Ese es el
tipo de valentía y visión que necesitamos de nuestro próximo comandante en
jefe", agregó.
"Para proteger a EEUU, debemos
permanecer a la ofensiva, detener los ataques antes de que ocurran y no
esperar a sufrir otro atentado", señaló Bush, añadiendo que "el hombre que
necesita EEUU es John McCain". "Necesitamos un presidente que entienda
las lecciones del 11 de septiembre de 2001", precisó.
Bush debía haber intervenido ante el cónclave de los republicanos el lunes,
pero el paso del huracán Gustav por el sur de EE.UU. obligó a un cambio
de planes.
El presidente USA expresó su agradecimiento porque "el daño dejado por el ciclón
ha sido menor de lo que muchos esperaban".
Bush fue recibido con numerosos
aplausos de la audiencia, que se repitieron en varias ocasiones durante su
alocución. La recepción otorgada al presidente puso de manifiesto el dilema
de McCain en esta convención.
Ante la impopularidad creciente de
Bush, la campaña del candidato demócrata, Barack Obama, ha basado parte de su
estrategia en asegurar que un triunfo de McCain en noviembre equivaldría a un
tercer mandato de Bush.
La intervención de Bush en la
convención no ha eclipsado el protagonismo adquirido por la candidata a la
vicepresidencia elegida por McCain, Sarah Palin, que está centrando la atención
mediática por las polémicas informaciones relacionadas con su familia y
su actividad política en Alaska publicadas en los últimos días.
La situación llegó a tal punto que John McCain ha tenido que salir el martes en
defensa de su elección en la fórmula presidencial que se enfrentará a los
demócratas Barack Obama y Joe Biden en las elecciones del 4 de noviembre. "Mi
proceso de verificación ha sido concienzudo y estoy agradecido por los
resultados", dijo McCain a los periodistas en Filadelfia después de una reunión
con bomberos.
Cuando se anunció la candidatura de Palin, gobernadora de Alaska, el viernes
pasado, la noticia fue muy bien recibida por la base republicana y dio un gran
impulso a la campaña de McCain.
Pero la campaña mediática
(impulsada desde las usinas demócratas) con la noticia de que su hija
soltera de 17 años está embarazada y algunas informaciones manipuladas sobre su
pasado político han ensombrecido su perfil.
La última noticia es que Levi Johnston, el padre del bebé que espera la hija de
Palin, aparecerá en la Convención Republicana junto a toda la familia, un gesto
con el que la gobernadora parece querer demostrar que, tal como ha anunciado,
los novios tienen intención de casarse pronto.
Lo que es demostrativo de que en
EEUU, la decadencia de los candidatos va acompañada de la superficialidad y
vulgaridad del discurso y de los actos electorales.