n claro ejemplo de ello nos lo muestra el
conocido periodista afroamericano Mumia Abu Jamal, en donde en uno de
sus últimos artículos nos menciona las coincidencias de ambos candidatos a
la hora de defender la ley FISA "que legaliza los abusos de la Administración
Bush y da protección retroactiva a las compañías telefónicas y de comunicaciones
que hubieran violado la ley antes de la promulgación de FISA".
Por si algún despistado todavía quisiera hacerse
creer que con Obama se puede lograr un aumento de las democracias en EEUU, los
hechos muestran más bien todo lo contrario. En Denver, durante la Convención
Nacional Democráta, se han dejado de rodeos y han ido al grano: todo aquel que
piense mostrar su desacuerdo en la calle con dicho partido va a ser detenido. Ya
lo advertía la
periodista y presentadora del programa Democracy Now! Amy Goodman:
"La filial local de CBS News en Denver acaba de
revelar que la ciudad planea encerrar a los manifestantes que sean arrestados
durante la Convención Nacional Demócrata en un depósito con jaulas recubiertas
con alambre de púa y carteles que amenazan con el uso de armas paralizantes.
Mientras tanto, un juez federal dictaminó que es legal la delimitación de una
zona de protesta, a pesar de que los manifestantes aseguran que estarán
demasiado lejos de los delegados demócratas como para hacerse oír."
Es muy recomendable leer dicho artículo de
Goodman para comprender las acciones represivas de los últimos días en donde se
puede ver cosas que no por cotidianas dejan de ser bárbaras como la infiltración
policial en las manifestaciones, arresto indiscriminado de manifestantes o los
pinchazos telefónicos, seguimientos y diferentes casos de espionaje.
En el portal de contrainformación Nodo50
destacan el carácter anticapitalista de dichas protestas. Dentro de estos
grupos de protesta, Amy Goodman en su mencionado artículo destacó la presencia
del grupo anarquista Unconventional Denver y su posicionamiento firme de
cancelar sus manifestaciones si Denver redireccionaba los 50 millones de dólares
de subvención federal que recibió para gastos de seguridad y “reinvertía el
presupuesto policial en gastos destinados a mejorar la seguridad real de la
comunidad: nuevas escuelas primarias; asistencia médica para los que no tienen
seguro de salud; proporcionar energía limpia y renovable.” Por supuesto, una
propuesta de este calibre no pasaba por los planes de los gobernantes...
Como decía, la protesta en Denver tiene un claro
carácter anticapitalista, lo cual es motivo de alegría ya que esto significa que
los planteamientos de los manifestantes han sido maduros y han ido a la raíz del
problema, aspecto que es de agradecer y destacar en estos tiempos estúpidos que
corren donde las grandes manifestaciones suelen realizarse para que en realidad
nada cambie.
El hecho de dotar de este contenido radical a la
protesta supone un peligro evidente para el Estado que no ha hecho otra cosa que
convertir Denver en un búnker militarizado. La "lógica" de todo esto es que ya
son 130 los manifestantes detenidos desde que comenzaran las acciones el 25 de
agosto, el mismo día en el que comenzara la Convención Nacional del Partido
Demócrata.
Como dicen los activistas, si todo ese dinero que
se gastan en seguridad (50 millones de dólares) y en la campaña electoral (100
millones de dólares gastados en una macro-fiesta) se invirtiera en las carencias
y necesidades que tiene la población (160.000 niños no disponen de cobertura
médica) otro gallo cantaría. Pero en realidad esto es una quimera puesto que
sería como pedir peras a un olmo. ¿Dónde está entonces la solución? Pensad por
vosotros mismos.