Con el discurso que pronunció el jueves, Barack Obama giró su
estrategia electoral. Dejó su mítica retórica inicial y lanzó una ofensiva
contra el republicano John McCain como nunca lo había hecho antes. Dejó en
claro que los estadounidenses tendrán que elegir entre la continuidad de
George Bush o un cambio.
Era lo que sus seguidores esperaban. Las 80.000 personas que lo escucharon, lo
ovacionaron. Pero ¿fue suficiente para consolidar la unidad del partido y
recuperar el ímpetu de su campaña? ¿Logró atraer al 30% de las electoras de
Hillary que no quieren votarlo? Generalmente los candidatos a presidente
obtienen una ventaja importante en los sondeos durante las convenciones, pero
este año nadie espera que Obama goce de ese privilegio. En primer lugar, la
convención republicana comienza en sólo 3 días. Además su candidato John
McCain nombró con mucha astucia a su vice, la gobernadora de Alaska y con ello
provocó sorpresa y concentró toda la atención frenando el impulso que logró el
demócrata.
Habrá que esperar el inicio del último tramo de la carrera para saber si Obama
mantiene el éxito que conquistó en su proclamación. "McCain votó 90% de las
veces con Bush. No sé lo que piensan ustedes, pero yo estoy listo para
arriesgar un 10% a favor del cambio", había lanzado provocando aplausos y
gritos de "Sí, se puede".
Durante su discurso, con un lenguaje mucho más preciso y más duro, Obama
respondió con virulencia a los ataques que Mc Cain le lanza desde hace dos
meses. Fue directamente a la yugular. "Si McCain quiere tener un debate sobre
quién tiene más temperamento y criterio para ser el próximo comandante en
jefe, yo estoy listo para ese debate", aseguró, y sobre las críticas a su
patriotismo agregó: "Este es un momento demasiado serio. Lo que está en juego
es demasiado importante como para seguir teniendo el mismo guión partidario.
Entonces coincidamos en que el patriotismo no tiene filiación política. Yo amo
a este país, ustedes aman a este país y también lo ama McCain".
Obama retomó un tema que ya estuvo en su famoso discurso en la convención
demócrata en Boston hace 4 años cuando dijo que las mujeres y los hombres que
murieron por el país provenían de partidos diferentes. "No se sacrificaron por
un estado rojo (conservador) o un estado azul (progresista) se sacrificaron
por EE.UU.". Contra quienes lo llaman elitista, Obama recordó a su madre, que
usaba sellos del gobierno para comprar comida; a su abuela, que de secretaria
pasó a gerenta y a su abuelo, que luchó con George Patton. "Yo no sé qué tipo
de vidas McCain piensa que tienen las celebridades, pero ésta ha sido la mía,
estos son mis héroes. Estas son las historias que me formaron".